30 nov. 2011

HISTORIAS DE LAS "JUSTAS" INJUSTICIAS.

    El título viene a cuento por la "última jugarreta" del club azulgrana respecto a la obtención de la 5ª tarjeta amarilla del señor Piqué y que le permitirá llegar limpio para jugar contra los blancos.
    Si el comité actúa de oficio, como ha de hacerlo, le debían de caer dos partidos de sanción. Viendo los antecedentes y que Villar sigue donde nunca debió estar, está claro que no actuarán de oficio alegando que en las Islas Filipinas el pasado sábado llovió o nada, total, en una dictadura no tiene por qué dar explicaciones y nadie se atreverá a pedirlas.
    Dicho lo anterior, quiero dejar bien claro que me parece exagerado meter dos partidos a un jugador por una acción que no es agresiva con un rival, árbitro o aficionado. Lo que hizo es una trampa como las hay mil en otros aspectos del juego y provocada por las excesivas concesiones que se han dado, especialmente a cierto equipo, por los árbitros o quién sabe, quizás por quienes han realizado los artículos que rigen las normas y aspectos a cumplir dentro de un terreno de juego.
   Si hubiera justicia en el fútbol europeo en general y español en particular, con Ángel María y Platini es imposible, al barcelonista le debían caer los dos partidos que dice el reglamento, por muy injusto que me parezca el propio código. Con los dirigentes antes mencionados, es más probable que le caigan dos partidos por la acción de Piqué a Sergio Ramos por haber visto el partido desde su casa en la televisión, que al azulgrana por su provocación. Es lo que ocurre en nuestro fútbol como consecuencia de las simpatías y preferencias de "los de arriba". 
    Hay muchos ejemplos de la doble vara de medir que rigen instituciones como la RFEF y UEFA, pero pondré un sólo ejemplo: En derecho hay una premisa, en muchas ocasiones de difícil comprensión e injusta, que es la presunción de inocencia. Se podría resumir en la famosa "todo el mundo es inocente hasta que se demuestra lo contrario". Según ésto, hay que demostrar que el supuesto autor ha realizado el hecho sancionable, por lo que no ha de caber duda alguna de la posible acción punible y su autor. Pues bien, resulta que en cierto partido que prefiero no recordar, cierto personaje llamo claramente "mono" a un rival. Los legalistas, perfectos e impolutos miembros del equipo del futbolista que menospreció con un insulto racista a uno de sus oponentes, se inventaron la estupidez del "morro" que sólo "se creyeron" Villar y Platini y por lo tanto los que están bajo sus órdenes. Esa acción quedó sin sancionar porque no se podía demostrar sin ningún género de dudas (no sé a quién le creo esas dudas) exactamente lo que dijo el hermano más alto de los Dalton. 
   Ahora vayamos a un partido anterior con, casualidades de la vida, el equipo en donde milita el jugador que sufrió el insulto. Hubo una famosa acción en donde un miembro del banquillo con la boca tapada, comenta algo al portero, que también con la boca tapada le dice algo a un compañero para que éste haga lo propio con otro y finalmente, según la interpretación que todos hicimos (pero en la que nadie, absolutamente nadie pudo tan siquiera ver movimiento alguno de una mínima parte de los labios de los implicados y mucho menos oír palabra alguna), se provocara una autoexpulsión. En este caso, que casualidad vuelvo a repetir, si se dio por hecho que hubo una orden que nadie vio ni escuchó, y de oficio se sancionó a todos los "supuestamente" implicados.
    Es por esto, sólo por esto (y unos 200 casos discriminatorios más siempre contra el mismo equipo o a favor del otro) por lo que deseo que se cumpla lo imposible, que se actúe de oficio contra Pique.
    De todas formas y reitero mi opinión, esa sanción me parece exagerada y creo que gran parte de la culpa de ciertas concesiones arbitrales son por la propia ambigüedad de la norma o su mala aplicación. 
   No es de recibo que los jugadores de una amplia mayoría de los equipos que visitan el Bernabéu o simplemente que juegan contra el Real Madrid (incluido el barza, tirando dos balones al campo para evitar contra-ataques, perdiendo tiempo,...) desde el primer minuto tardan lo indecible en sacar de puerta, de banda,... cambian 3 veces de jugadores que van a sacar, tiran el balón fuera del alcance del rival para que se retrase más la reanudación del partido,..., y los árbitros lo único que hagan es mirar hacia otro lado o no le den la importancia debida... hasta justo el minuto 89, en donde si un portero, por ejemplo, tarda el minuto y medio que ha tardado durante todo el partido en sacar, si le muestra tarjeta... cuando se la muestra, claro está. Ahora bien, la segunda tarjeta nunca se la mostrará, eso es un mito que nunca se ha dado y que algunos dicen que si ha pasado. Por lo visto en los terrenos de juego, debe ser que en la normativa se dice que las pérdidas de tiempo sólo ocurren desde ese minuto en adelante, algo a todas luces ridículo. Si el colectivo arbitral otorgara más importancia a esas lamentables argucias y desde la primera acción el árbitro actuara como debe, los propios jugadores darían el valor apropiado al uso de esa trampa y creo que se reduciría de forma considerable, evitándose así, entre otras cosas, los distintos raseros de interpretaciones y las dudas que genera esto en los rivales.
    Y sí, lo reconozco, los nuestros también lo han hecho cuando iban ganando por poco y a falta de escasos minutos para el final. No me gusta que lo hagan y se supone que ha de estar sancionado. Pues como es de justicia, que los sancionen!, primero advirtiéndole, si lo repite con amarilla y si lo vuelve a hacer... expulsado y punto. Pero claro, no sólo a los nuestros, ¿lo entiendes Villar y compañía?. 
    Es una pena que Piqué se pierda el derby, ¿verdad?. Y los sueños, sueños son.

28 nov. 2011

LOS EXTREMOS SE JUNTAN EN EL REAL MADRID.

   Quizás sea una de las tasas que ha de pagar por ser el mejor club de fútbol de la historia, pero casi todo lo que rodea al Real Madrid está presidido o por el blanco o por el negro, los grises no existen y las coherencias, aún menos.
   Hace menos de un año el Real Madrid estaba a años luz del Barcelona aunque sólo los distanciara unos pocos puntos. Unos pocos meses después, que no años, el Real Madrid es el mejor, claro favorito y no sé qué más cosas que dicen los expertos en fútbol de este país.
   Incluso en los panfletos deportivos catalanes con sus adoctrinados lectores se observa cierto miedo y consignas "pro-remontadas" y datos históricos que demuestran que es posible. Pero bueno, esto es lo menos sorprendente de todo, pues incluso en sus mejores años, siempre ha estado más pendiente de nosotros que de sus propios logros.
    Y yo me digo, ¿acaso nos hemos vuelto locos?. Lo más triste de todo es que ahora voy a tener que ser yo, su acérrimo enemigo, el que defienda al Barcelona. El F.C. Barcelona es un grandísimo equipo que no va a arrojar la toalla, que con que los nuestros tengan un poco de mala suerte y a los catalanes le regrese la flor en el trasero de la que llevan disfrutando últimamente, las tornas cambiarán. Que a día de hoy están a sólo 6 puntos o lo que es lo mismo, dos partidos, que con una pequeña mala racha de resultados nos cogen e incluso nos sobrepasan. Que sí, que yo he sido el primero en denunciar los numerosos y excesivos regalos arbitrales que les han hecho, que me han aburrido muchísimo (curiosamente este año no), que les considero unos teatreros de medio pelo con excelentes resultados "en taquilla", que tienen los escrotos de Villar y Platini rasurados de tanto chupárselos y mil cosas más, pero su mérito es enorme y algunos de sus logros más que merecidos y si bien no considero que "se les esté faltando al respeto", si creo que se les está menospreciando en demasía y se les está alejando de un título que tienen muchísimo más cerca de lo que parece.
   No es menos cierto que su prepotencia sigue vigente y se ve en manifestaciones de un "barcelonista de pro" como es ese asturiano repelente de Villa (que conste que me caía mal en el Valencia tras sus malas artes y estupidez suprema a la hora de robar el 7 al verdadero portador de ese número en la selección) con su "al Madrid le podemos ganar tranquilamente". Pues sí, cabe esa posibilidad, más o menos la misma de que nosotros os metamos 12 "tranquilamente".
   Y con el Madrid pasa justo lo contrario: ahora resulta que juega de cine, por lo menos en la primera o la segunda parte de según que partidos. A mi entender el Real Madrid si ha mejorado respecto al año pasado en sincronías, pero salvo por ciertos detalles, como el hecho de que utilizan algo más el juego horizontal en vez de tanto abuso del vertical que tanto me entusiasma, juega igual que el año pasado en el que el barza "nos daba lecciones" de buen juego, mejor dicho, de lo que ellos llamaban buen juego y que yo sigo buscando.
   El ambiente que rodea a los blancos es excesivamente optimista, no porque no se lo merezcan, sino porque no siempre los excesos de confianza que produce tanto alago no son buenos compañeros. Casualmente desde que las matemáticas nos han puesto por delante del Barcelona y la prensa empezó a soltar rosas por donde antes soltaba improperios, el rendimiento futbolístico, que no de resultados, ha bajado un poco. Quizás sea sólo cansancio, por un pequeño bajón, hecho a conciencia y premeditación, por grandes partidos del rival,... confianza o una mezcla de todas, pero a mi entender nuestros ataques y ocasiones han disminuido y los de los rivales han aumentado. De todas formas si vamos los primeros es por merecimiento propio y porque por fin hay justicia en el fútbol español y quien sabe si extranjero también.
    Mientras tanto los aficionados estamos exultantes y llenos del optimismo que otros sólo saben vender, con el consiguiente peligro de dar por hecho aquello que aún no se ha producido. Es genial esta sensación de superioridad que hemos recuperado y que nunca debimos haber perdido, primero porque siempre fuimos los mejores, y segundo porque si se perdió fue en gran medida por hacer caso a los mismos medios que ahora tanto empujan a la excesiva convención.
    En apenas 3 meses (de septiembre a noviembre) hemos pasado, según la prensa, de estar tras la estela y depender de los errores del Barcelona, a la situación contraria. Pues señoras y señores, ni tanto ni tan calvo. Es indudable que vamos por delante del Barcelona y como ya he dicho, con merecimiento. Es igualmente obvio que estamos jugando mejor que ellos en líneas generales por no decir en todas, pero con las mismas, el Real Madrid de los años anteriores era mucho más espectacular, entretenido y creaba muchas más ocasiones que el victorioso barza y los triunfos, por muy diferentes motivos, entre ellos algunos poco caballerescos y legales, fueron para ellos.
   Nos guste o no nos guste, esto acaba de empezar, queda prácticamente más del 75 % de la competición y sí, la cosa pinta muy bien, pero llevamos algunos años de injusticias y hasta que no acabe esta temporada, nada puede asegurar que no las volvamos a sufrir. Eso sin tener en cuenta que también cabe la posibilidad, remota a mi juicio, que algún día el Barcelona realmente juegue mejor que nosotros y por fin gane justamente, o que nosotros dejemos de demostrar con hechos que no somos los mejores.
    En fin, somos el Real Madrid, la mediocridad no cabe en él y los extremos han de vivir en nuestra morada. Larga vida al extremismo, larga vida al Real Madrid.
    Sea como fuere, apuesten siempre todo al blanco... y que suba el telón (o baje)!.

26 nov. 2011

LA NOCHE DE SAN MARTÍN.

   Que un defensor a ultranza del reino animal y enemigo acérrimo del maltrato contra ellos tenga que recurrir a una fecha tan lamentable en la historia del ser humano por lo cruel de la misma con los pobres cerdos, es preocupante, aunque adecuada por lo que voy a relatar.
   Me parece realmente lamentable la "táctica" empleada por los colchoneros basada en agresiones y brutalidad. Triste en cualquier equipo, patético en uno tan grande. Así como cuando sobretodo en las dos temporadas anteriores, el F.C. Barcelona aburría a un muerto con su "excelso juego" y ganaba con malas artes pasaba a llamarse "Barza", el Atlético de Madrid de hoy pasará a llamarse "Puerco F.C.". 
   Por el bien del fútbol, de la Liga, de la gran historia del Atlético de Madrid y de sus aficionados, espero que los visto hoy en el Bernabéu haya sido un accidente.
   He visto gran número de enfrentamientos entre ambos, en el Bernabéu se puede decir que prácticamente todos desde hace más de 20 años y en el Calderón creo recordar que 7. Nunca, pero nunca he visto una actitud tan deleznable de los desde hoy, y hasta que demuestren lo contrario, Puercos. De todos los últimos partidos que hemos jugado contra ellos, presumiendo de la cantidad de años que hace que no nos ganan, en alguno de ellos los puercos tuvieron mala suerte, en otros perdieron intentando jugar, en otros por errores puntuales,... pero siempre con honor, por lo menos con el honor mínimo que se ha de exigir en un deporte. Quizás con alguna que otra entrada desproporcionada, con la adrenalina a tope,... pero nunca con una única orden a cumplir y bien cumplida: el destrozar al rival, destrozarlo en el peor sentido de la palabra, con agresiones brutales y de imposible defensa, por muy atlético que sea uno, entre otras cosas porque los blancos no entraron en su juego de salvajismo y continuaron "a lo suyo".
   Imagino que el señor Manzano, psicólogo él, habrá intentado crear la política de terror jacobina en el estadio Santiago Bernabéu, pero el tiro le salió mal, muy mal. Robespierre y sus secuaces no sólo salieron goleados, sino que encima el buen nombre de su club ha quedado mancillado. Sus jugadores pasaron a ser cerdos (en sentido connotativo) y los blancos fueron en su casa, los directores del matadero.
   Lo curioso del caso es que los puercos no empezaron nada mal por tres motivos, cuatro más bien: Que el Real Madrid durante todo el partido estuvo muy impreciso en el pase, demasiado; por la excesiva permisibilidad arbitral con los rojiblancos, que todo hay que decirlo, si bien al principio hicieron muchas faltas sin pitar, salvo una, el resto fueron "normales" (si el árbitro no las pita, es normal que sigan haciéndolas, aunque no tan normal que aumenten a agresiones); porque aunque estaban siendo dominados apenas les creamos peligro; y como no, porque en su primer tiro a puerta, gol. Un golazo, por cierto.
   Pero desde ese momento la, vamos a llamarla "intensidad defensiva", aumentó de manera significativa, daba igual que fuera a patadas, a empujones, agarrones,... daba igual como, había que frenar a los blancos y si se les pudiera lesionar, mejor. 
   Entre tanto, en una buena jugada blanca, se produjo el penalty a Benzema y expulsión del guardameta rojiblanco. Desde entonces, si ya el Madrid dominaba y salvo un par de acercamientos a la contra del atlético poco más hicieron, el Real Madrid se hizo dueño y señor de todo, de todo y por encima de todos. Incluso hicieron sus pinitos en boxeo, pero como sparring de unos puercos salvajes que poco a poco veían como sus dueños estaban empezando a afilar su mejor cuchillo.
   En la segunda parte el cuchillo se terminó de afilar de la mano de Dí María, Higuain y CR que marcó un nuevo penalty tras preciosa jugada entre él mismo y el 20 blanco, con otra justa expulsión del defensa atlético, esta vez no por brutalidad, como tampoco lo fue el primer penalty, pero sí por ser una manifiesta ocasión de gol. 

    Con un control absoluto y alguna que otra ocasión más acabó la segunda parte y por lo tanto el partido. Un partido que si bien ganamos merecidamente, no acabó de convencerme en el juego de los nuestros, demasiado impreciso, con menos presencia en ataque de lo normal y relativamente plano, por lo menos en relación a los últimos jugados. Ahora bien, bastante hicieron saliendo todos a salvo de las bestialidades de unos cerdos, cuyos chorizos, morcillas, jamones y demás, degustaremos con gran satisfacción.

23 nov. 2011

COMO EL PAN DE MOLDE.

   Si me pidieran que les simplificara el resumen del encuentro lo tendría muy fácil: minuto 8, 3 acercamientos, 3 goles, fin del partido.
   Creo que no exagero si les digo que si en ese momento hiciéramos una encuesta sobre el resultado, nadie bajaría de un 14-0.
    Por momentos me daba la sensación que era un partido contra un equipo juvenil de cualquier barrio de ciudad. Ellos no hacían, en un principio, entradas ni de mediana intensidad, cosa que les honraba. No salían de su campo, recuperábamos rápido, llegábamos y metíamos goles,... Pensé que iba a ser el partido más simple que iba a ver en mi vida, de hecho llegué a pensar en el juego del frontón, en donde sólo teníamos que "tirar hacia delante" y gol al canto.
   Creo que esa misma sensación caló en nuestros jugadores. No voy a decir que no cumplieran con su trabajo, pero si creo que lo vieron demasiado fácil e incluso cierto sentimiento de ternura hacia ellos invadió su espíritu. Empezaron a relajarse un poco y también bajaron varios enteros su intensidad, o esa es la sensación que me dieron. De todas formas no sería justo no mencionar que el Dinamo de Zagreb tiene más calidad de lo que en ese momento parecía, bastante más. En la primera parte hubo 3 ó 4 arranques suyos en donde demostraron que no estaban ahí por casualidad. No voy a ser tan cínico de equipararles con los 4 ó 5 primeros de cada liga importante, pero no eran lo que parecieron durante los primeros 10 minutos. De hecho, en esos arranques de calidad, lo único que les faltó fue el último pase y si me apuran, ya con 4 a 0 en el marcador, hasta les anularon un penalty que hizo Lass y que el árbitro no pitó en una de sus contras, o eso me pareció.
    Volviendo al tema de  "la relajación" de los blancos, decir que por una vez, sólo por ésta, llegué a comprenderlos. Me llegué a imaginar jugando contra mi hijo de 2 años, ¿acaso correría como sé?, ¿metería la pierna como lo haría en un partido normal?,.... vale, son profesionales y eso aquí no cuenta, pero cuando la ternura embarga tu mente....
    Y así acabó la primera parte, jugándo un partido tierno en el que el Real pudo meter algún gol más y ellos, aunque sólo fuera por el penalty, otro.
    La segunda parte comenzó con un sorprendente triple cambio, más que nada por el riesgo a que alguno de los nuestros sufriera alguna lesión y pudiéramos quedarnos con 10, pero claro, Mou también se embriagó del dulce aroma del encuentro. La jugada salió bien y algunos jugadores descansaron, dando a otros oportunidades.
   Pero, sorpresas de la vida, ellos empezaron a entrar con más dureza en la segunda parte, no llegaba a violencia, pero si mucha más fuerza e intensidad.
   Los nuestros mientras tanto seguían a lo suyo, dominando, creando alguna que otra ocasión, algunas para enmarcar como la medio chilena de Benzema y controlando el encuentro. Llegaron otros 2 goles más, uno excelente por la buena conexión Pipita-Benzema y el otro tras un magnífico pase a Callejón que no desaprovechó. Pero también dos goles suyos, mezcla de su buen hacer y la confianza amorosa que despertaron en nuestros jugadores.
    Capítulo aparte es el de la buena, buenísima paraje que hicieron Higuain (golazo inmenso el suyo) y Benzema, se buscaban, se desmacaban, se pasaban, volvían loca a la defensa visitante, metía goles,... muy bien ambos y por lo tanto, muy bien al Madrid. Incluso, tras el primer gol del Zagreb, y como antes he mencionado, entre ambos hicieron la jugada del partido y no me refiero la de el sexto gol, sino el tiro en semi-chilena de Benzema que impactó en el larguero tras un centro con la cabeza del 20 y regate en forma de vaselina del francés. También destacaría a Lass, me gustó mucho; un Callejón muy activo y con dos goles en su haber; Sergio Ramos como últimamente nos tiene acostumbrado, y un Sahin bastante aceptable. Se le nota calidad en sus centros, muchísima calidad, en cuanto coge la pelota levanta la cabeza buscando a algún compañero, mostró templanza y orden, y en líneas generales lo hizo muy bien, quizás algo irregular, pero su nota final fue buena.    
    Por lo demás, en cuanto a fútbol se refiere, poco más que añadir salvo que el partido termino con un 6-2 que apenas 80 minutos antes se nos hubiera antojado imposible y corto. 
   Ya para  acabar destacaría el gran número de aficionados del Zagreb, calculo que rondarían los 3000. Y el intento (en ocasiones logro) por parte de los innombrables, de animar un ambiente que a la vez que se calentaba con los goles, se enfriaba con la lluvia. 

    Ahora bien, tras releer lo escrito y pensándolo bien, el partido lo podría haber explicado como la evolución de una barra de pan de molde: tierno y jugoso el primer día, para ir endureciéndose conforme pasa el tiempo. ¿Tendrá Zagreb una fábrica de ese tipo de pan?. 
    

21 nov. 2011

RESENTIDOS.

  Los que lleváis tiempo leyéndonos sabréis que soy un acérrimo defensor de la cantera madridista  y considero injusto el trato que desde nuestra institución se da a los excelentes jugadores que de ahí salen, por cierto, partidazo el de ayer de los "pequeños" y líderes de su grupo de segunda.
   Soldado fue jugador de nuestra cantera y cuando subió al primer equipo me llevé una gran alegría, lo había visto en diversas ocasiones cuando vestía la camiseta del Real Madrid B y me gustaba, reconozco que no era mi jugador favorito de ese equipo, pero su talento de cara a portería era espectacular, como así está demostrando. A día de hoy lo considero que está entre los 3 ó 4 mejores delanteros de nuestro campeonato y me parece injusto que siga asistiendo a la selección D. Fernando Torres estando en su actual y duradero estado de forma, en vez del valencianista o el sevillista Negredo, entre otros. 
    Dicho esto, me parece bochornosa su patética y paupérrima actuación tras el encuentro. El resentimiento es muy acompañante, pues suele desembocar en odio irracional y estupidez suprema. En su momento consideré injusta su salida del Real Madrid, como he dicho le había seguido en el actual Castilla (nunca debió de dajar llamarse así), y sabía que no había mostrado su verdadero nivel, pero es la desgracia de ser canterano, a ellos no se les perdona nada y con ellos no se tiene paciencia alguna. Pero la realidad fue que salió de nuestro equipo y no hay que darle más vueltas. Acabó en el Valencia donde si está empezando a jugar a su verdadero nivel, pero por lo que parece, su cerebro está en Albacete con una mochila, lágrimas en los ojos y mirando hacia atrás esperando que alguien le pida que regrese. 
   Esto viene a cuento por la "famosa" jugada del penalty que se han inventado los valencianistas y las amebas catalanas. Puedo comprender que en el fútbol actual, en el que sólo vale ganar sea como sea, dentro del campo "presionara" al árbitro para que pitara algo a su favor, de hecho, con lo confuso y rápido de la jugada, incluso puede que realmente viera mano (más me sorprende que viendo la cantidad de jugadores que protestaron todos lo vieran, pero con los logros obtenidos de esa manera de sus vecinos norteños, no es de extrañar que lo imiten). Pero lo que no tiene perdón son sus declaraciones posteriores, quizás empujadas por su impotencia por no haber empatado y seguro realizadas por su resentimiento al Madrid. Patético, simplemente patético. Mencionar las manos de Albelda del partido del Bernabéu de la temporada anterior demuestran que muy calentito no iba y su cerebro algo funcionaba, pues en un momento de calentón, tu cerebro no está precisamente muy cuerdo. Que se inventara, o venga, que él viera "la mano" de Higuain y no viera las agresiones de Tino Costa y Jonas, el cuento tipo Alves de éste último, las memeces del "señor" Albelda, la tarjeta que debió ver Feghouli..., que cada falta de los blanco era tarjeta entre otras coas por sus patéticas actuaciones,... es como mínimo preocupante.
    Pero pensándolo bien, Soldado sólo hace lo que ve, lo que le han enseñado desde que salió del club blanco: el resentimiento generalizado que lo grande provoca a lo pequeño.
    Nuestro querido equipo lleva sufriendo las acciones y despropósitos de cuanto bellotero vive en el planeta fútbol, o simplemente lo rodea. El señor Lendoiro, por tres buenas temporadas, una copa del Rey y una liga ya se creyó que estaba a la altura de los hasta ahora únicos y verdaderos grandes españoles, el Madrid y el Barcelona. El en Valencia por una final europea y una liga... tanto de lo mismo, el señor Del Nido..., con menos, aún se cree más. Esto provoca comentarios fuera de lugar, exigencias económicas en fichajes imparciales, comparaciones estúpidas, egos sobredimensionados y una prensa tan radical y subnormal que asusta. El efecto "Sport" y "Mundo Deportivo" se extiende como la peor peste negra y la plebe, vulnerable e influenciable como pocas, se cree lo que ponen hasta la última coma.
    Incluso el otro grande, los segundones eternos, en el mejor momento de su historia, tiene síntomas diarios de resentimiento galopante. Comentarios como el realizado por el señor "Lapuerta" cuando el Real Madrid fichó a CR tras un más que meritorio y casi justo triplete, el valorar más el 2-6 que sus triunfos, Eto´o, la manita de Piqué y su posterior uso por la directiva en propagandas infantiles, los comentarios de la plantilla y cabezas visibles de los barcelonistas, sus ya de por sí lamentables en condiciones "normales" y exagerados contra los nuestros, abusos en malas artes y logros en confusiones arbitrales, su incesante y conseguida búsqueda de apoyos de Villar, Platini y demás "honorables" personajes, el balonazo del dopado al aficionado madridista, su exceso de testosterona y reconocidos mejores partidos que juegan y desean jugar contra el Madrid y no el resto,... 
    Lo dicho, resentimiento, ese sufrido sentimiento cuyas consecuencias paga el Madrid por los acomplejados y segundones de turno.

 Ampliación en 2 puntos:
   1- Han pasado casi 4 días y todavía ciertos personajes insisten en "las manos" de Higuain. No lo entiendo,  quédense con las imágenes que quieran, las confusas mostradas por los medios afines a la estupidez o la superior-trasera y frontal en la que claramente se ve que no toca en la mano-brazo, me da igual. Ahora utilicen sus bastos o simples conocimientos en trigonometría y analicen. Desde donde viene el balón y la velocidad y altura que lleva, si hubiera impactado contra el brazo el balón hubiera ido en cualquier dirección (probablemente regresaría en dirección a su primera trayectoria o hacia las piernas del Pipita), menos hacia el corner. Para ir ahí necesariamente ha de impactar con un cuerpo cuya inclinación, situación o forma hicieran rebotar el balón con ese ángulo, y esa zona no es otra que el lateral-costillar-pecho del 20 madridista).
   2- Me quito el sombrero, la cabellera y mi escaso cerebro ante las palabras de Emery en Relación al partido en general y a Mou en particular. Honrado y sincero, cualidades ausentes en el fútbol español.

   

20 nov. 2011

REY NO, EMPERADOR.

   Que somos el equipo rey es algo que todos sabemos, de España, de Europa y del mundo. Por esta misma regla, al incluir Europa y al mundo ya podría haber dado por hecho que éramos emperadores, pero no ha sido hasta el partido de hoy cuando realmente lo he podido confirmar. Con una somera, irreal e incompleta descripción, se podría decir que el emperador es el rey de reyes. Es aquél quién gobierna sobre todo y todos, la última instancia de poder, quién concede o quita sin que nadie le pueda reprochar nada, quién hace y deshace a su antojo.

    Tras el partido de Valencia me ha quedado claro que personajes como Carlo Magno o Carlos I entre otros, serían meros peleles al lado del Real Madrid. Nunca antes ningún ser ni entidad ha sido capaz de dominar y mandar sobre tantas facetas, algunas tan contrapuestas que no son explicables de manera racional.
   El Real Madrid fue capaz de frenar el fuerte y arrollador ímpetu inicial del equipo valencianista en apenas 4 minutos, los consiguió borrar del mapa (con menos brillantez de lo que últimamente nos tenía acostumbrado), e igualmente consiguió meterlos con alfombra roja y por la puerta grande. Al mismo tiempo convirtió a algunos jugadores del equipo "Che" en actores de la categoría de los barcelonistas con concesiones de un árbitro que a la vez observó con mayor claridad acciones en vivo que en la televisión son, como mínimo, conflictivas. Merecimos ganar y a la vez que nos empataran. Nos sobrepusimos al cansancio acumulado tras los partidos de las correspondientes selecciones nacionales, a la vez que por momentos parecíamos adormilados. Los tuvimos arrodillados a nuestros pies justo cuando los levantábamos amablemente. Provocaba nuestro entusiasmo y ganas de más fútbol para ver como les metemos más goles, a la par de nuestros rezos para que todo acabara. En la primera parte se pudo ver algo de fútbol, mientras ensayaban para una segunda que parecía una película bélica de serie "z". Confirmado, nosotros decidimos cómo, cuándo y dónde. Eso sí, cómo ganamos, cuando ganamos y donde ganamos.
    A modo de resumen se podría decir que tras apaciguar el arreón inicial del Valencia, empezamos a dominar el encuentro y a tener las primeras ocasiones, el Valencia estaba a nuestra merced y en estas llegó el primer gol, golazo diría. A partir de aquí si que daba la sensación que en cualquier momento y cuando les apeteciera meterían otro. No atacaban tanto como suelen, pero daba la sensación que era porque así lo querían ellos. Llegó el final de la primera parte y se me antoja que el resultado 0-1 era corto, pero tampoco excesivamente injusto. 
    Como en esta ocasión jugando al fútbol el Valencia no lograba nada, optó por utilizar una estrategia aprendida de sus vecinos del norte: las marrullerías, trampas, engaños, presiones arbitrales y actuaciones circenses. Empezaron a fingir agresiones o acciones violentas donde habían simples entradas (especialmente el lamentable Albelda, quizás amante de Dani Alves, y Jonás). Empezaron a agredir a los nuestros (todavía no sé como acabaron el partido Soldado y Tino Costa tras, esta vez sí, agredir a los nuestros sin estar tan siquiera el balón en juego). Y cómo no!, pedir penas máximas inexistentes, aunque he de reconocer que yo mismo desde mi cómodo asiento en casa llegué a creérmelo. Increíble la visión y templanza del colegiado, que vio lo que casi nadie llegó a ver, al darse cuenta que las manos que pidieron de Arbeloa y de Higuain eran "pechazos" como la copa de un pino.
   Y mientras tanto, ¿qué más?. Pues que los nuestros marcaron un segundo gol tras un excelente cabezazo de Sergio Ramos, que prácticamente en la siguiente jugada ellos metieron su primero tras un rechace afortunado y un gran tiro de Soldado. Que cuando mejor se las veía el Valencia, CR metió el tercero blanco. Y que cuando mejor nos las veíamos nosotros, a Marcelo le dio una especie de parálisis que provocó que un jugador valencianista diera un pase al área pequeña blanca para que, mientras Sergio Ramos se debatía entre ir a preguntar a Marcelo por su estado o despejar la pelota, Soldado se adelantara y marcase su segundo gol. 
   Para finalizar nervios, muchos nervios. Nervios provocados por un emperador cuyos designios son inescrutables. 

19 nov. 2011

EL LASTRE QUE SOPORTAN LOS JUGADORES.


    Los jugadores de el Real Madrid siempre tendrán un lastre insuperable que aguantar, su afición, concretamente su afición asistente. Estarán ya cansados de "oírme" decir que habiendo vivido y participado en lo que fue el Bernabéu de finales de los 80 y de los 90, ahora mismo nuestra afición es de encefalograma plano salvo... "los de detrás de la portería". Nunca un espectáculo, nunca una aglomeración de ese calibre fue tan silenciosa y tan injusta. Injusta porque es nuestro equipo el que ha de empujarnos para que nosotros hagamos lo propio con ellos; injusta porque un error de cualquier jugador vale más que 10.000 aciertos; injusta porque les miramos con lupa con la escusa de lo que gana; injusta porque por mucho que ellos ganen en un sólo día lo que yo ganaré en toda mi vida, no dejan de ser seres humanos; pero sobretodo injusta porque no tenemos memoria.
     Yo soy el primero que les exige, que no os quepa ninguna duda, les exijo porque para poder ir a verlos he de hacer grandes sacrificios; porque no les dejo de apoyar desde el primer al último minuto sea el resultado que sea; porque sus victorias son las mías; porque es de recibo hacerlo.
   No es menos cierto que "me creo con autoridad" para criticarlos cuando la desidia ha sido de grandes proporciones, pero siempre una vez acabado el partido, cuando ya no se les puede ayudar, cuando han dicho su última palabra, si es que lo han hecho. Y es que si no me desahogara creo que explotaría.
    En mí época viajera apenas faltaba a ningún partido, fuera donde fuera. Tengo la suerte de conocer todos los campos de España salvo los de las islas, "Los Pajaritos", "Los Cármenes" y Cornellá-El Prat y eso que durante una etapa de mí vida casi se puede decir que vi como lo construían a diario. También junto al Real Madrid he visitado infinidad de ciudades, Munich, Leverkusen, Milán, París, Glasgow, Roma,... Tengan en cuenta que por mí escasa economía a esas ciudades viajaba casi siempre en autobús e iba y regresaba en el mismo día (los estudios y el trabajo también eran, a la fuerza, sagrados) para poder ver ver y animar a mí equipo. Y en mí actual y "vaga" etapa hay ciertas obligaciones que hay que cumplir y otro tipo de esfuerzos que he de realizar para poder verlos, por lo que de alguna manera he de compensar mi frustración cuando considero que no han hecho lo mínimo que hay tienen que hacer. Hay muy pocos partidos en los que esto último haya pasado, tengo que reconocerlo, y hay que tener muy en cuenta que hay infinidad de factores que pueden influir en un resultado: arbitrajes extraños, mal día de uno o varios jugadores, partidazo del rival, mala suerte en la finalización,... y como no, el sueño eterno de los rivales por vencer al Real Madrid.
   Digan lo que digan, ningún equipo se excita tanto con ningún otro equipo que con el nuestro, llegan incluso a decorar el túnel de vestuario sólo por la visita de cierto equipo, y es que el más grande, siempre será el más grande.
    Hoy toca Mestalla, sólo con decir el nombre me recorre un placentero escalofrío por la espalda, mí última escapada madridista y encima junto a MyS02. 20 de Abril de 2011, otra fecha imborrable, otro orgasmo futbolístico. He vuelto a leer los "artículos" que hicimos y me avergüenza tanto el no haber podido trasmitir un ápice de lo que realmente allí vivimos, que casi me da ganas de borrarlos.
    Pero hoy es otra historia, una historia espero que igualmente triunfante, pero distinta. Distinta por la competición, por el rival, por la situación y por... la afición. Que el Valencia es un rival temible no creo que sea necesario decirlo, que hoy darán el 200% sobra comentarlo, que casi les daría igual bajar a segunda mientras hoy ganen a los nuestros es más que probable, pero no es menos cierto que nuestra afición está empezando a dar por hecho cosas que no tienen por qué. Es indudable que prácticamente estamos bordando el fútbol y que si los nuestros juegan como saben y las condiciones son normales en todos los ámbitos, se puede decir que no tenemos rival. Pero el Valencia es mucho Valencia, sus jugadores se van a matar y querrán hacer el partido de sus vidas. Si por lo que sea el Madrid no rinde como debiera, tuviera un par de despistes o hicieran un partido unas milésimas por debajo de su nivel, que no les quepa ninguna duda que lo pasaremos mal, muy mal. Y esto no sería tan preocupante de no ser porque nos creemos que lo vamos a ganar todo.
     Esto quizás sea consecuencia de los terribles tres "años oscuros" que hemos vivido. Somos de por sí una afición que está acostumbrada a triunfos, que no ser los primeros es una desgracia y que no ganar por más de 3 es jugar mal. Si añadimos el hecho de nuestros "escasos" logros de los últimos años..., provoca que cuando volvemos a la senda del triunfo y más como lo estamos haciendo, no a lo grande, sino a lo enorme, ya nos creamos invencibles y no sólo nos lo creamos, sino que necesitamos creerlo, estamos ávidos de ello, por lo que magnificamos los magnífico y tendemos a menospreciar todo lo que nos rodea, por muy extraordinario o grande que ello sea. El partido del Valencia es un partidazo y nos guste o no todo puede pasar. Sólo espero 2 cosas, que nuestros jugadores no se lo hayan creído, como si hemos hecho nosotros, y que ganemos este partido... y todos los que quedan, confío en ello.

14 nov. 2011

DINERO, ASISTENCIA, TELEVISIÓN... Y AFICIÓN, ¿PERO CUÁL ELEGIR?

    Antes de iniciar mi "alegato", quiero dejar claro que es una opinión sumamente egoísta y como intentaré dejar claro, todos los aficionados tenemos el mismo derecho a disfrutar de nuestro equipo favorito, sea en el Bernabéu o en Australia.
    Por desgracia para mí y los míos, no estoy en una familia especialmente boyante en cuanto a economía se refiere. El hecho de ser socio abonado supone un esfuerzo extra en nuestros recursos que no sé todavía como mí mujer lo consiente. Si a esto añadimos que vivo a más de 80 kilómetros del Bernabéu; que la economía en España va de ...., bueno, no va; que los combustibles suben al mismo tiempo que los adinerados y explotadores se forran a costa de los pobres desgraciados como yo;...; pues mí gran afición resulta casi una gran desgracia y un juego de malabarismo para la supervivencia y lo que es peor, en relación a un alto porcentaje de la población, soy un afortunado.
    Por otro lado el Real Madrid es un club de fútbol y en nuestros días decir eso, es decir negocio. Un negocio internacional, pues la magnitud blanca es universal. Además, cosa que enorgullece, tiene aficionados en todo el mundo y todos tienen el mismo derecho de disfrutar de ellos que los más cercanos geográficamente.
   Si yo fuera dirigente del Real Madrid no sé con certeza que haría. Pero como no lo soy, hablaré de lo que quiero que hagan, pidiendo disculpas al resto de los lectores, especialmente aquellos a los que más perjudique con mis peticiones. 
   En mí caso, ir a un partido de 90 minutos supone un total de unas 5 horas de tiempo entre la ida, la vuelta y el partido en sí. Acudir a las 17:00 horas no supone una gran desgracia, a las 19:00 tampoco, a las 20:00 empieza a molestar, pero a las 22:00 es un auténtico suplicio y más si al día siguiente trabajo por la mañana, pues acostarse a las 02:00 y levantarse a las 05:00... pues no es muy agradable.
   El otro día acudí a las 12:00 horas y para mis intereses me resultó genial. También trajo otras dos ventajas, una de ellas, o no tanto, es que un alto porcentaje del aficionado era infantil. En un principio esto es muy bueno, da un ambiente distinto a las gradas, se crea afición y es una enorme alegría ver a esos pequeños emocionarse con tener tan cerca a sus ídolos. Ahora bien, también genera cierta "suavidad y ternura" a la hora de animar en la ya de por si triste afición madridista, hasta el punto que "los innombrables" optaron por cantar la canción de Bob Esponja durante gran parte del partido. Y como no podía ser de otra manera y siendo la tercera ventaja, la cuestión económica, logrando que cerca de 150 millones de personas vieran el partido, con el consiguiente beneficio para las arcas blancas.
    Tras lo relatado les diré que salvo a las 22:00 horas, todo el resto de los horarios me parecen buenos, el de las 12:00 me parece extraño y quizás los prefiera un poco más tarde, pero no me quejo. 
   Ahora a lo mencionado añadan que estamos en invierno, que las temperaturas pueden alcanzar tranquilamente los menos "x" grados, que los días lluviosos no son extraños y que tampoco lo es tanto el hecho de que nevara, por lo que mí jornada deportiva del sábado/domingo a las 22:00 empezaría sobre las19:30 (si es contra uno de los grandes añadan entre 3 y 4 horas antes), saliendo un poco antes de casa por precaución, quizás con las cadenas puestas en el coche y a unos 2 grados de temperatura (cuando no menos), llegando al Bernabéu sobre las 21:15 horas con unos -2 grados, estando cerca de 2 horas y media sentado y quietecito en una silla viendo el partido. Durante el mismo empezar a nevar y finalizando el encuentro con una temperatura ambiente de unos -4 grados (si no menos) a las 00:00 horas. Volviendo por una carretera nevada y sin poder llegar a casa hasta las 04:00 horas como consecuencia de estar cortado el pequeño puerto de montaña que lleva a mi pueblo por la nieve. Pueden ustedes cambiar situaciones climáticas con lluvia, granizo, humedad,... lo que gusten, y les aseguro que todas ellas las habré vivido, y en esos momentos, junto en esos, las audiencias, que se viera en China, en Sudamérica, en Albacete o en Sebastopol, me daba igual. De hecho, si el partido era a esas horas para que lo vieran ellos, me acordaría uno por uno de cada padre y madre de los telespectadores, por mucho que luego, en mi casa, calentito, seco y más tranquilo, los tuviera que pedir perdón por mí sin razón, grosería y egoísmo.
     En fin, sé que sólo he mirado por mis intereses y por lo tanto lo relatado es injusto, sólo me queda disculparme, rezar para que los partidos a las 22:00 desaparezcan y aguantar sus críticas por ello.

10 nov. 2011

MIL AFICIONADOS, MIL GUSTOS.

    Mucho se está debatiendo, y muchas provocaciones al debate se están realizando, sobre que equipo es mejor, el Real Madrid o el F.C. Barcelona.
   Bajo mi opinión nunca se llegará a una conclusión clara y es que "para gustos... los colores". Salvo escasos partidos, siempre he criticado bastante al F.C. Barcelona, pero esas críticas nacen desde dos facetas distintas, ambas importantes, pero a la vez variables para cada ser. Éstas son: mí forma de entender el fútbol y mí pasión madridista.
    Tras ver los halagos que una gran parte del mundo del fútbol lanza al equipo que en la actualidad entrena Pep, no que me queda otra que darme cuenta que hay infinidad de puntos de vista. 
    No voy a ser tan cínico como para no reconocer los méritos del club catalán. Su trayectoria de los últimos años es impresionante y es como mínimo justo reconocérselo. No obstante, creo que algunos de sus actuales éxitos han sido a todas luces injustos e influenciados por cierta peste negra personificada en seres como Platini y Villar. También habría que añadir gran dosis de suerte (en el 80% de sus partidos, en su primer tiro a puerta gol, y el promedio de acierto rematador ronda el 90%), pero los méritos de los azulgranas son enormes y entran con derecho propio en la historia del fútbol.    
    Ahora bien, a mí el juego del F.C. Barcelona me aburre enormemente, no el de esta temporada (curiosamente el que por ahora peor resultado le ha dado a Guardiola), ni el que practicaba con Rijkaard, sino el encumbrado por un altísimo porcentaje de la prensa y afición, que es el de el Barcelona de los años 2008 al 2011.
    En cambio, en ese mismo periodo y con los distintos entrenadores, el Real Madrid no habría ganado prácticamente nada, pero en apenas 20 minutos de cualquiera de sus partidos, realizaba más del doble de ocasiones que hacía el Barcelona en 180. Luego podría perder o ganar, pero en cuanto a entretenimiento del público, a mi entender, el equipo blanco da sopa con ondas al "super-barza".
   De todas formas no creo justa la comparación entre ambos, pues toda forma de jugar es buena para según quién lo mire. Según parece últimamente, sobretodo en el periodo mencionado con anterioridad, el juego "espectacular" en la actualidad es que un defensa central toque muchas más veces el balón que su máxima estrella, llámese Messi, Dopado o Lionel. La excelencia en el fútbol es el juego horizontal y no el vertical. Que los centrocampistas y defensas tengan una posesión del 70% de los partidos, posesión estéril, pero posesión. Que sólo se acerquen 6 veces en 90 minutos, pero que metan 5,... no hablaré de marrullerías, cuentos y demás.
    No me cabe duda que habrá gente a la que le guste esta forma de jugar pero repito, yo acudo al campo primero porque amo a mí equipo y segundo para pasármelo bien según mis gustos, no a dormir. Lo he dicho en anteriores ocasiones, pero creo que es buena comparación por lo que repetiré el ejemplo: a mí el juego que tenía el Barza me parecería a algo similar a ir a ver jugar a Rafa Nadal dando pelotazos contra una pared, sí, tendrá unos golpes maravillosos, hará unos movimientos exquisitos, la pelota saldrá de la raqueta con una parábola perfecta y todo lo que queráis, pero a los 5 minutos me iría al bar más cercano a tomarme una cervecita y ver un partido de verdad.
   En cambio,el juego del Real Madrid es completamente distinto y la mayoría de los aficionados blancos así lo queremos. De hecho, cada vez que los nuestros se han puesto a pelotear "más de lo debido" han aflorado silvidos de manera inmediata. A nosotros sólo nos gusta que ataquen, que ataquen y que ataquen. ¿Qué es eso de Valdés para Piqué, éste para Xavi, Xavi a Busquets, Busquets a Xavi, Xavi a Pujol, Pujol a Piqué, Piqué a Busquets, Busquets a Piqué, éste a Iniesta, Iniesta a Busquets, Busquets a Valdés.... y así 85 minutos?. Pues eso al aficionado del Barcelona le parecerá maravilloso, pero a mí me parece un auténtico coñazo. En cambio, y como también he dicho antes, el Barcelona actual, como el de Raikjard,  presiona más arriba y apenas manda balones atrás. En cuanto recupera busca la portería contraria, nada de que balones a la defensa y apenas llegar al área rival. De todas formas siguen sin parecerse o se parecen en muy poco ambos sistemas de juego, es comparar un sistema cuya prioridad es la verticalidad con otro cuya premisa es la horizontalidad.
    Igualmente quiero dejar claro que estoy completamente en contra y nunca lo he hecho, lo de silvar a mí equipo durante el partido, hay que animar aunque vayamos perdiendo por 5 en el minuto 89, otra cosa es una vez finalizado; pero esos silvidos no son contra los jugadores, sino contra la forma de jugar en ese momento y reconozco que en ocasiones he pensado que si reaccionaban ante esos pitidos, bienvenidos sean.
   Siempre he criticado la patética y lamentable afición que tiene el Real Madrid, no vamos al fútbol, vamos a la Ópera, pero en cuanto a entretenimiento siempre buscamos lo mejor y desde luego el barza no lo es... a nuestro juicio. La cosa sería estupenda si además del entretenimiento en el campo, nosotros lo diéramos en la grada, pero tenemos que ser "especialitos" para todo.
    Lo dicho, no creo que sea ni justo ni comparables ambos estilos y por lo tanto esa comparación sobra. Habría que entender mejor la idiosincrasia de cada club y la forma de entender el fútbol de cada afición, que salvo por matices, suele coincidir entre todos. Se podría decir que "me gusta más éste o el otro", pero no que es mejor "a ciencia cierta", aunque la única verdad sea la del Real Madrid.

6 nov. 2011

¿QUIÉN VIVE EN LA PIÑA DEBAJO DEL MAR?

    ¿Qué cómo es posible que haya puesto este titular con el partidazo que hizo el Real Madrid?. Sinceramente no sé la razón exacta y más teniendo en cuenta que odio a muerte la serie de donde sale esa pregunta, cuya única misión es "amebar" a los niños y padres que lo ven. Quizás lo elegí como apoyo incondicional a las palabras de Mou "si no llega a ser por los de detrás de la portería, parecería que el estadio estaba vacío". La mayoría de ustedes no entenderán mi razonamiento, pero si acudieron al campo sabrán de lo que hablo.
     El partido empezó con un recuerdo hacia Cassano y de forma festiva al enseñaros CR su nueva bota de oro, cosa que a mí me preocupó, porque rara vez que empezamos celebrando algo, acabamos haciendo lo propio.
     En lo que al fútbol se refiere, prácticamente desde que acabó el partido estoy buscando un adjetivo que pueda definirlo. Me he leído de la A a la Z el diccionario de la R.A.E., wikipedia, interne en general y no encuentro una palabra que pueda definir el impresionante y cuasi-perfecto partido del Real Madrid. Como la perfección no existe, los nuestros tuvieron que hacer la tontería de la semana regalando un gol al Osasuna exactamente igual a otro que hicieron los nuestros hace un par de partidos y que, fíjense ustedes, a los nuestros se lo anularon y encima le mostraron tarjeta amarilla a Xabi. Cosas de Villar. Habría que decir que el clamoroso despiste de nuestra defensa, vino como consecuencia de la negativa del ecuánime árbitro a que entrara Pepe tras haber salido por un golpe recibido, provocando las protestas de los nuestros y la picardía de los jugadores del Osasuna. Bien por ellos, mal por nosotros. De hecho en un principio el titular iba a ser "victoria insultante, despiste preocupante", pero al Mou lo que es del Mou.
    De todas formas fue un partido muy especial, primero por el horario, ya que se disputó a las 12:00 y que a mí, egoístamente hablando, me viene muy bien, aunque prefiero a las 17:00 de toda la vida. Y después porque ésto provocó la presencia de un gran número de niños. El Bernabéu estaba hasta la bandera, no cabía literalmente un sólo alfiler, y si bien no era la primera vez que pasaba en la temporada, sorprendía el gran número de chavales con edades comprendidas entre los 5 y los 12 años. Como todo en la vida, las consecuencias fueron buenas y malas, pero ya trataré de ello en el siguiente post.

    Regresando al encuentro, diré que empezó como acabó, con monólogo blanco. Salvo los primeros 5 minutos de la segunda parte, la posesión, las ocasiones, el control, y porque no decirlo, el espectáculo, perteneció al equipo de Mou. No hubo historia de buenos y malos, sólo una epopeya para enmarcar, una oda a la belleza, un soneto al espectáculo. Fueron 7 y pudieron ser 14, de todo tipo y colores, de pie, de cabeza, de jugada y de penalty, tras recuperar rápido, de jugada trenzada,..., sólo elijan y vean. En cambio el Osasuna sólo se acercó en 2 ocasiones al área de los nuestros, ahora bien, en su primer tiro y para variar, gol, de despistado, pero gol. Es verdad que los blancos bajaron un poco en la segunda parte, pero apenas una o dos plantas, no hasta el sótano como últimamente nos tenía acostumbrado.
    ¿Jugador a destacar?, ofendería a cualquiera del resto si mencionara a alguno, por lo que me niego.       Además de lo referido, hubo otras grandes noticias, entre ellas la aparición de Sahín, que aunque sólo mostró ciertos detalles, no desentonó en absoluto. Incluso demostró valentía al lanzar una falta. Tiene buena pinta, muy buena pinta.
   Pero claro está, con sólo un susto no basta y la desgracia tenía que aparecer en forma de lesión a Dí María, provocada tras una excelente acción defensiva y por puro pundonor. Si en otras ocasiones le he criticado por sus "idas de cabeza" hoy, como en otras ocasiones, me descubro ante él.

   Y mientras, ¿qué pasaba con los aficionados?. Pues disfrutando, disfrutando mucho, pero interiorizándolo demasiado, o eso parecía. Como ya he dicho anteriormente, es una pena los enteros que ha bajado el ambiente en un estadio hasta hace no mucho glorioso. En ocasiones me parece el cementerio más espectacular de la tierra. Apenas un 2% de los presentes entienden lo que puede ser ese campo, y saben lo que fue. Yo particularmente lo añoro y anhelo el regreso de el famoso "miedo escénico", creado por un Bernabéu que era uno con sus jugadores. Que intimidaba a los rivales y que era el alma de los cuerpos que corrían tras el balón. Qué años aquellos, que pena que no los viviese Mou y cuantos puntos se nos han escapado por no permitir revivirlos por falsedades y falacias de todo tipo y condición, pero eso es otra historia.

   Sólo los innombrables, como siempre, animaban a los 11 jugadores y 80.000 presentes que, todo hay que decirlo, cuando se les requirió, algo participaron, no era la panacea y no creo que el Osasuna se intimidara por ello, pero por algo se empieza y se agradece la voluntad de la mayoría. Entre ellos, la multitud de chavales que acudieron y que junto a "los de detrás de la portería" respondían, !Bob Es-pon-ja!.

3 nov. 2011

ALGO MENOS DE LO QUE "AVERGONZARNOS".

     Debo de tener algo de rebelde y mucho de estúpido, pues mi tendencia siempre es a escusar los fracasos e infravalorar los logros, y en esas estoy ahora, infravalorando.
    No voy a negar la excelente primera parte del Real Madrid en Gerland, por lo menos desde el minuto 7 aproximadamente. Se podría decir que "lo bordamos" y que de no ser por lo que fallaron los nuestros de cara a portería, especialmente Benzema y Özil (que por otra parte estuvieron excelsos en lo que a hacer jugar al equipo, mover el balón, apoyos, centros y demás), el partido podría haberse terminado en esos primeros 45 minutos.
    Pero tampoco voy ha hacerme el ciego con el tristemente acostumbrado bajón dado en la segunda parte. A pesar de ello pudimos meter un golito más y el cambio no fue tan radical como en otras ocasiones, la diferencia fue grande, pero no abismal. Quizás fueron más los sustos dados por los ataques franceses, que otra cosa. Pero esos sustos existieron y podrían haber complicado, y mucho, un partido que teníamos controlado. Y lo que es peor, otro equipo con algo más de suerte, probáblemente los hubieran metido. Malo.
   De todas formas hubieron otras noticias positivas: la primera, como no, que estamos clasificados. La segunda que algunos jugadores actuaron en posiciones en las que no se prodigan mucho y no lo hicieron nada mal y la tercera que hubo cambios "novedosos", saliendo Callejón y Albiol.
   Como el partido fue completito también hubo una noticia regular, y es que enorgullecernos, como algún medio parece que anuncia a los cuatro vientos, de haber acabado con la "maldición de Gerland"..., pues hombre sí, está muy bien pero....
   Aunque racionalmente sea imposible de entender, en el mundo del fútbol si parece que hay campos "malditos" y rachas incomprensiblemente negativas. Repito que es inexplicable, pero así es. Son campos que deben dejar o provocar algo en el subconsciente de un equipo determinado que produce infinidad de fracasos sin una explicación clara, sería algo así como el dicho "yo no creo en las meigas, pero haberlas haylas". Esto viene a cuento porque me parece muy triste presumir de esto, presumir de que tras 4 años, por fin hemos ganado en Gerland. Nuestro equipo teóricamente era infinitamente superior al Olympic durante todos los partidos de los últimos años jugados contra ellos y en los que el resultado siempre fue favorable a los franceses. Es cierto que a ellos siempre les salía el partido de sus vidas (en alguna ocasión ví su encuentro anterior y posterior en su liga (más bien tramos) y no se parecían en nada al mismo equipo que jugaba contra el Madrid), que "Juniño" metía faltas hasta de espalda y alguna que otra cosita más, pero no era normal, de hecho era muy triste que los nuestros calleran año tras año en un campo en donde jugaba un equipo que en nuestra liga en condiciones normales no pasaría del puesto 6º. Un año puede ser mala suerte o que a ellos les sale todo, otro año un mal partido, un tercer año quién sabe qué, pero la verdad es que la situación para los nuestros era casi tan penosa como ver ahora como un gran logro ganar en ese campo. De todas formas la afición del Olympic daban por hecho que este partido lo ganarían y cierto conocido francés me dijo que daba igual como fuéramos allí, porque perderíamos seguro. Al parecer en el país donde nació la ilustración, donde renació el razonamiento, las brujas están más que presentes, pues lo daba por hecho, lo creía como una verdad absoluta y pareciera que era su único fin. Désolé mon ami.
    Del partido en sí creo que destacaría por encima de todos a Xabi Alonso, cada día que pasa me entusiasma más este jugador, columna vertebral y 6 costillas de nuestro equipo. Özil mejoró muchos enteros en cuanto participación y acierto en relación a partidos anteriores, y Lass también destacó, pero en general todos obtuvieron un notable alto durante la primera parte y un aprobado durante la segunda.
   Del resto de jugadores nombraré a CR, que fue el autor de los goles que le hicieron sobrepasar la barrera de los 100 tantos con la elástica blanca, dato que lo digo más por obligación que por emoción.
   Por lo demás poco que añadir, salvo quizás las dos tarjetas estúpidas y merecidas que sacaron a Khedira y Pipita. Alguien debería de charlar con nuestros jugadores, y es que no hay partido en que alguno realice una tontería. Lo dicho, una victoria en Gerland y algo menos de lo que "avergonzarnos".

   Ironías desde la capital del reino sobre vómitos vertidos en la ciudad condal.


   Ya he leído en el papel higiénico deportivo más usado por los blaugranas (Sport) una columna en el que cierto "entendido" en fútbol alaba el juego del barza y crítica con dureza el del Real Madrid. Eso sí, reconoce que quizás puedan ganar algo (creo que empiezan ha abrirse los músculos anales por aquellas tierras). En la columna que realiza menciona que el juego del barza es alabado por todo el mundo del fútbol, mientras el del Madrid es sólo "resultadista" y que no genera admiración. Pues mire "señor mojón", yo como aficionado al fútbol en general y al Real Madrid en particular, me considero parte de ese mundo y nunca he alabado el juego del barza (salvo algún partido aislado) de los últimos años. Como he dicho hasta la saciedad, me gustaba mucho más el juego del Barcelona de Rajkaard y me gusta mucho más el de este año, que el de los "gloriosos y espectaculares" 3 años anteriores, basado en coñazos infumables con su "alabado" tiki-taka (más bien sonajero para dormir a púberes), robos, favores arbitrales, marrullerías y trabajos de despacho. Lo dicho, no todo el mundo del fútbol está enamorado de esa bazofia que algunos llaman deporte y que para mí es siesta.