23 dic. 2012

PARA MEAR Y NO ECHAR NI GOTA.

    Antes de nada quiero decir que por fin se ha perdido un partido que se podía perder y me explico. El Málaga y el Real Madrid tuvieron aproximadamente las mismas ocasiones y jugaron más o menos igual.
   Si siendo el Real Madrid infinitamente superior a sus rivales acaba perdiendo..., ¿qué se pude esperar de un partido igualado?. La respuesta es obvia.
    Esto no es óbice para reconocer que no lo hicimos especialmente bien, aunque tampoco se puede decir que lo hiciéramos tan mal como el resultado dicta.
    El Málaga simplemente usó sus armas... y le salió bien. Siempre fuimos a remolque en lo que a resultado se refiere y marramos ocasiones tan claras que asustan. Además, el equipo andaluz sólo tuvo ocasiones tras meter su primer gol, como no, en su primera jugada de peligro y primer tiro entre los 3 palos, allá por el minuto 3 de la segunda parte. Y por cada ocasión malagueña..., 1 ó 2 madridistas. Resultado final, 3-2. Inexplicable y más teniendo en cuenta que si la primera parte llega a terminar con un 0-2 ó 0-3 a nadie le hubiera extrañado.
    Pensaba que en lo que a eficacia de cara al gol ya no podíamos caer tan bajo y resulta que me equivoqué. Ya dejamos atrás el dicho de "no metemos un gol ni al arcoíris", para pasar a un más preocupante no metemos un gol ni a un agujero negro. El siguiente paso será el apocalipsis Maya.
    Es verdad que metimos 2, pero no es menos cierto que pudimos meter 3 ó 4 tantos más. Y eso que no fue precisamente, ni de lejos, el partido en el que más ocasiones creamos.
    Sinceramente pienso que hemos entrado en barrena y no hay menor atisbo que indique que la situación vaya cambiar. Porque si bien en la mayoría de los partidos anteriores nuestras derrotas fueron injustas, en este caso no fue así. Tampoco merecimos perder.  Pero en la misma tesitura estaba el Málaga y está claro que este año nada favorece al Madrid y si en un partido ambos equipos merecen ganar..., nunca lo harán los blancos.
    Algunos alegaran los "extraños" errores arbitrales en casi todos los partidos que hemos disputado y es cierto que los jueces de las contiendas nos han quitado muchísimos puntos, aproximadamente unos 10. Sólo en este partido "nos han quitado" 2 claros penaltis.Tampoco quiero hacer hincapié en que justo pasa lo contrario con el Barcelona, entre otras cosas porque este año si está jugando bien y merece ganar la mayoría de los partidos (que no todos). Ahora bien, sólo en el partido de hoy le han perdonado un claro penalti de Jordi Alba.
    Pero siendo justos, los árbitros no tienen la culpa de que metamos sólo un 5 % de nuestras oportunidades claras. No tienen la culpa de nuestros errores defensivos. No son los responsables de la desastrosa defensa en jugadas a balón parado. Tampoco de nuestros numerosos tiros a los palos. Y aún peor, nada tienen que ver con el hecho de hacer que en todos los encuentros, nuestros rivales metan gol en su primer tiro entre los 3 palos o en su primera ocasión.
     Reconozco que he perdido toda esperanza y no es por la distancia de puntos, entre otras cosas porque es verdad que el Real Madrid nunca se rinde. Sino porque nos crecen los enanos. La prensa presionando y amargando al Real Madrid con el único fin de echar a Mou por no lamerles sus escrotos, especialmente el diario Marca. El mal ambiente que éstos y el propio entrenador está generando en los jugadores y club con ciertos comentarios salidos de todo, improcedentes  injustos. La falta total de soluciones que hasta ahora a aportado el entrenador. El abuso, imagino que ordenado por el portugués, de los balones largos y especialmente de que sea Pepe el encargado de hacerlos. Pero muy especialmente el bloqueo y desesperación que parece que ha absorbido a nuestros jugadores. Al menor contratiempo (normalmente la primera jugada rival, pues ésta acaba en gol), el nerviosismo se apodera de los jugadores blancos y sólo hace falta ver los resultados para darse cuenta de las consecuencias.
     Si el fútbol fuera medianamente justo no estaríamos en una situación tan mala como en la que estamos. Pero no lo es. Todo lo contrario. Todo indica que seguiremos fallando miles de ocasiones. Que el rival sólo necesitará un acercamiento a nuestra portería para meter su gol. Que seguiremos defendiendo de pena, especialmente las jugadas a balón parado. Que los árbitros se seguirán equivocando en nuestra contra. Que Mou seguirá sin aportar verdaderas soluciones, si bien éstas no serían tan necesarias si la pelotita entrara como debiera. Y que por todo ello, cada vez estaremos más nerviosos, dando por lo tanto más carnaza a la prensa "afín" (la otra ni la menciono), que está deseando echar a Mou y poner a todo el mundo en su contra.
    La pescadilla que se muerde la cola... y que acabará devorándose a sí misma. Una auténtica pena.
    De todas formas y como siempre... Hala Madrid!. Siempre unidos, solos contra todos!.

     
      

17 dic. 2012

TRANSFORMES.

    Hay cosas que claman al cielo, otras inexplicables y por último el Real Madrid.
   No sólo no encuentro razón alguna que explique lo que está pasando, sino que en caso de haberla, no dejaría a títere con cabeza. 
   No sé la cantidad de meses (incluso años) que llevo advirtiendo sobre lo lamentable de la estadística blanca en relación a los goles que por número de ocasiones podría meter y los que mete. Y lo que es aún peor, que en cambio el rival de turno sólo necesita una ocasión para meter el suyo. Si añadimos las jugadas a balón parado..., no necesitan generarlas, ya lo hacemos nosotros por ellos.
    Reconozco que esta derrota, porque por mucho que sea un empate realmente es una derrota, "me ha dolido menos" porque ha sido de el Español.
    Bueno, quién dice de el Español, dice de un sólo jugador de ese equipo, los otros 10 ni han aparecido. A los rivales les sobra con un sólo jugador para burlarse de los 11 portentos madridistas. No necesitan más. Eran 10 jugadores defendiendo y uno atacando que ha vuelto él solito loco a todo nuestro equipo. Éramos una pantomima en sus manos. Así de simple y así de duro.
    El caso es que a grandes rasgos no lo hemos hecho tan mal. Salimos con ganas de resolver rápido el partido. Teníamos las posesión, teníamos ocasiones, un tiro al palo y si fuéramos otro equipo, hubiéramos metido 2 ó 3 goles. Pero somos el Real Madrid, ese equipo con "tan magnífica pegada", que necesita una media de 10 ocasiones para meter un sólo gol. Mientras tanto, y como ejemplo el partido que hoy disputan contra el atlético, el Barcelona ha metido gol como acostumbra, en su primer tiro. Vamos, igual que hacen todos los equipos que juegan contra nosotros.
    Siendo justos diré que el R.C.D. Sergio García tuvo una aproximación de peligro antes de meter su gol. Coincidiendo con un pequeño bajón de juego que tuvimos. Pero no acabó con un tiro entre los 3 palos. En cambio el primer disparo que hicieron a portería..., gol. Un axioma universal en todos los rivales que se enfrentan a nosotros. Y una vergüenza para todo nuestro equipo en general, y el cuerpo técnico en particular, partido sí y al otro también.
    Cierta anarquía se apoderó de nuestro juego y especialmente de nuestra línea defensiva, que era humillada una y otra vez, por el único jugador que salió a jugar del equipo catalán. Es verdad que no inquietaron, mejor dicho, no inquietó a Casillas nunca más (salvo un tiro al segundo palo y que iba fuera aunque despejó Iker (su única parada del partido))... hasta el segundo tiro entre los 3 palos que el Español hizo, allá por el minuto 88 y tras un córner defendido por nuestros jugadores como acostumbran, para llorar.
     Mi hijo de 3 años lo haría mucho mejor y eso que lo único que sabe hacer con el balón es decir "pumba" cuando da la patada de rigor al esférico. Pero con ese "pumba" habría sobrado para evitar el gol, para evitar ese segundo remate en 90 minutos que terminó con ese segundo tanto del Español. Antes de entrar la pelotita, tras varios rechaces por el área, ya me imaginaba yo a nuestros jugadores con pañales, temerosos, cagados de miedo, porque debían de abrir la puerta del armario de su habitación y había un Monstruo enorme que les iba a comer. Cundía el pánico, se chocaban entre ellos, se molestaban, lloraban, gritaban,... pero ninguno hacía lo que debía, ir a por el balón y despejarlo. Imagino que en vestuario sus papás les habrán cambiado los pañales.
     Pero entre medias nosotros pudimos haber metido 3 ó 4 más de los 2 que debimos haber metido antes de su primer tanto. Tiros al póster, actuación estelar de su portero (otro axioma) y sobretodo errores increíbles a la hora de meter la pelotita dentro de la portería.
     Al inicio de la segunda parte se notó una gran mejoría con la entrada de Dí María, que mientras fue el jugador que nos enamoró a todos el año pasado, ese que levanta la cabeza, suelta rápido el balón y asiste a sus compañeros, hizo de Sergio García y dejó en jaque a todo el Español él sólo. El problema es que como es normal en nosotros, nunca hubo mate.
     Remontamos con una gran jugada entre CR7 y Coentrao y bajamos algo el pistón. Tuvimos suerte que el Español era un único jugador, pero el partido me recordó al que el año pasado nos apeó de la final de la Copa de Europa. Ese que teníamos controlado y que tras un par de órdenes justo tras remontar la eliminatoria, provocó un atraso de las líneas, una pérdida del control... y que los alemanes nos echaran.
    En este caso fue distinto porque jugábamos contra 1 y un muro formado por los otros 10 jugadores. Aún a pesar del bajón, perdonamos algunas claras ocasiones, de hecho su propio entrenador ha dicho en sala de prensa que si llegan a haber recibido 4 ó 5 goles nadie hubiera dicho nada. Pero somos "ese portentoso ataque" que todos temen y cuya pegada "asombra al mundo entero". Lo que significa que no metimos un puñetero gol más.
    Poco a poco, más por dejadez nuestra, desidia, órdenes de la superioridad o lo que sea, ellos, digo él, empezaron a pasar del centro del campo. No crearon nada de peligro, pero conforme los minutos pasaban, nuestro absoluto control y nuestras ocasiones fueron disminuyendo. A esto se unió que Dí María también poco a poco fue siendo el de este año, mucho más individualista. Pero en este caso habría que decir también que ninguno de nuestros jugadores, y más tras remontar, brillaron por su movilidad. Estaban muy estáticos. 
    Dio la sensación que tras remontar todos pensaron que ya estaba hecho y se dejaron llevar, sin darse cuenta que ese río iba directo a una enorme catarata.
     Y en esas llegó el minuto 87. Una jugada insulsa de un Español en el que por vergüenza suya y dejadez nuestra empezaron a surgir algunos jugadores más, acabó en córner a su favor. 
    Y fue en ese momento cuando "Optimus Prime", "Bumblebe" y el resto, que se enfrentaban "al peligroso cuerpo de enfermeras y un soldado en pre-jubilación", empezaron a cambiar el impoluto uniforme-armadura que visten, por un pañal lleno de sus propias eces. Y mientras los unos y los otros se decían: "venga, hazlo tú que a mí me da la risa", "no, mejor tú que eras más alto y el Monstruo del armario no te cojerá", aparecieron las enfermeras y les dieron 2 puntos de sotura que dejan a los heridos con una infección interna de muy difícil solución. 
    Pero aún hay más, no se crean. Para mí y como no, en contra de lo que prensa está diciendo, ha sido de los mejores partidos que hemos hecho. No entiendo de donde se sacan que el resultado es justo y que el Español lo ha merecido. El Español no hizo prácticamente nada. Nosotros dominamos, tuvimos la posesión, hicimos el 92 % de las ocasiones que se vieron en el encuentro (aproximadamente 15 más que ellos),.... No lo hicimos nada mal, de verdad. Pero nuestros males ya no son un asunto de mala suerte. A lo que rendimiento se refiere, en ataque damos pena. Y en defensa... en defensa no hay explicación posible. Hacemos del mayor de los patanes un delantero portentoso.  
    El Madrid antes era temido, ahora ha de ser la alegría de la huerta. Ya a nadie extraña que un jugador profesional, en este caso en las filas del Celta en el pasado partido copero, metiera su primer gol oficial a los blancos.
    Vamos, que a mí hijo a base de "pumbas", le hacen bota de platino.
    ¿Quién tiene la culpa?. Para mí el mayor culpable es Mou. Salvo escasísimas y puntuales ocasiones en otros tantos partidos, no han mejorado un ápice estas negativas estadísticas que nos presiden. Pero si hay algo de lo que estoy seguro también, es que no es Mou quién les va poniendo los pañales a los jugadores. En algunos e importantes partidos ha echado demasiado laxante en la comida de "sus hijos", pero quienes se cagan encima son ellos.
    Para colmo de males, el Barcelona, este Barcelona que reconozco que futbolísticamente hablando me encanta, no pierde ni a la de 3. Jugando bien o mal (desde que está Vilanova y muchos partidos de la temporada pasada casi siempre bien), ganan. No sólo da gusto verlos, sino que encima siguen llevando encima la mierda que en los últimos lustros siempre los han acompañado. 
     Pero este año no hay escusas. Son mejores y punto. Espero que la situación cambie pronto.
     
     Por lo demás y como siempre...Hala Madrid!. 

9 dic. 2012

UN SINVIVIR.

     La verdad es que lo de nuestro equipo roza lo surrealista. De hecho no lo roza, lo traspasa sobradamente.
     Es cualquiera que haya visto el resultado diría que vaya partidazo el disputado entre el Valladolid contra el Real Madrid. Y si sólo jugara un equipo así habría sido, pues la verdad es que los Vallisoletanos no hicieron prácticamente nada, salvo meter sus dos goles en sus únicos dos tiros que hicieron durante los primeros 60 minutos del encuentro. Y en ambos casos en jugadas de córner.
    Antes de su "primera acción de ataque" (córner-gol), nosotros pudimos haber metido un par. El dominio era total, movíamos bien la pelota y les teníamos a nuestra merced, cuando vino el fatídico (para nosotros) saque de esquina.
    Una mezcla de mala defensa, buena colocación rival y un probable fuera de juego supuso el gol de los blanqui-violetas.
    Esto no cambió un ápice el devenir del partido y en una jugada "intrascendente", muy bien presionada y con la mala suerte de un resbalón, Callejón recuperó el esférico y lo pasó magníficamente a Benzema, que prácticamente sólo tuvo que empujarla a la red.
   Injusto empate a 1 por el buen hacer blanco, pero más acorde que la derrota que reinaba hasta ese momento en el marcador. El Valladolid se mataba a defender..., pero poco más.
    Y en éstas, cuando el Real Madrid seguía apabullando a su rival (sin numerosas ocasiones, pero con todo bajo control y pudiendo haber metido algún golito más), llegó un segundo córner a favor de los de pucela. Se oía por la tele la excitación del público y yo pensé que eran unos exagerados, que bastante suerte tuvieron la primera vez como para... gol. Segundo gol del Valladolid. Aún mayor error defensivo blanco... y otra vez injustamente por detrás en el marcador.
     Sólo la presencia de mi hijo y mi mujer evitaron que me liara a patadas con el sofá por pura frustración (si, necesito visitar a algún psicólogo).  Era inconcebible. Dos córners, sus únicos acercamientos, dos goles. Reaccioné pocos segundos después. ¿De qué me sorprendo?. Nuestro equipo lleva sufriendo la increíble efectividad rival y sorprendente ineficacia propia desde hace prácticamente 2 años, por muchos recórds de puntos y goles que hayamos logrado en la campaña anterior. Además, aproximadamente la mitad de los goles encajados este año han sido a balón parado.
     Los derroteros no cambiaron. El Valladolid, ese equipo que hasta este partido había jugado tan bien, eran una comparsa al ritmo blanco, pero iban ganando. No es que el Real Madrid lo bordara, pero su juego era mucho más que aceptable, el control total y salvaba sobradamente la presión a la que el equipo castellano intentaba someterle. No sólo ésto, las ocasiones sólo eran nuestras (excepción hecha de una falta desde unos 30 metros que se fue muy cerca del póster defendido por Casillas), no muy numerosas, pero nuestras.
     Tras marrar un par de ocasiones, llegó el gol del empate. Justo cuando la primera parte se daba por acabada. Magnífica jugada entre Benzema y Özil que finalizó el alemán mandando el balón a las mallas.
     La segunda parte fue un calco de la primera. Mucha voluntad y presión del Valladolid, y autoridad del partido de los blancos. Sólo una variación de unos 10 minutos, desde el 60 al 70 aproximadamente, supuso que los vallisoletanos no sólo igualaran las fuerzas, sino que incluso las superaran.
     Pero pronto las aguas volvieron a su cauce y se retomó el control. Y justo en ese momento apareció de nuevo Özil (gran partido el suyo) para, de manera magistral, lanzar una falta ante la que nada pudo hacer el guardameta. Supuso el 2-3 con el que finalizó el encuentro... y un bajón de juego.
    No lo comprendo de verdad. Aunque el devenir del partido no indicara ésto, no jugamos mal. Presionamos muy arriba, apenas dejamos moverse al Valladolid y movimos muy bien el balón a pesar de la excelente presión de los pucelanos. No creamos tantas oportunidades como me hubiese gustado, ni el juego fue tan espectacular como cabría pensar. Pero hicimos un buen encuentro, austero, pero bueno. Entonces..., ¿Por qué varió cuando nos pusimos por delante?.
    Es cierto que tácticamente Mouriño hizo infinidad de variaciones durante todo el partido. Incluso posicionó a diversos jugadores en zonas... poco comunes para sus cualidades, como por ejemplo a Callejón de lateral izquierdo durante algunos minutos. Pero que justo cuando nos pusimos por delante coincida con un bajón en el rendimiento creo que es más por orden del entrenador que por otra cosa. Quizás, como siempre, buscara por encima de todo las contras tan peligrosas que suele hacer nuestro equipo. No lo sé con certeza. Lo que si pienso es que me gustaba más la anterior forma de jugar que la última.
    De todas formas se lograron 3 punto más para nuestra necesitada cuenta y a estas alturas es casi lo único que necesitamos, ganar para puntuar. El resto ya se depurará.
    Como espero se depuren los constantes errores defensivos, especialmente en jugadas a balón parado. El hacer del rival un portento en efectividad de ataque y el minimizar los daños a los que nos someten un partido sí y otro también a los aficionados. Y es que si siguen así, alguno algún día nos llevaremos un gran susto. Los partidos del Madrid últimamente más que un disfrute, son un sinvivir.
   
     

2 dic. 2012

CONTRA EL GÉLIDO AMBIENTE, ANTICICLÓN DE MADEIRA.


 
    Corría el mes de diciembre del año 2012. Las huestes del Rey Florentino se enfrentaban a las beligerantes del Marqués de Cerezo. Las gélidas temperaturas obligaban a los testigos del épico enfrentamiento a arroparse hasta el extremo de auto-dificultarse la movilidad por la cantidad de ropaje aderezado.
    El frío ambiente reinante y la tensión dominante de los espectadores no presagiaban buenos augurios. Las buenas batallas efectuadas por las tropas del Marqués y la victoria unas horas antes de su aliado natural sarraceno, podrían generar cierto nerviosismo en el ejercito real.
     Los asistentes a tan magno acontecimiento no podíamos más que dejarnos el alma (y la salud por el frío) animando a los nuestros para intimidar a la milicia enemiga y empujar con nuestro aliento las acometidas y acciones de los nuestros.
    El juez enviado por el Papa concedió la venia para el comienzo de las hostilidades.
    Excesivas precauciones por parte de ambos contendientes. Todos más pendientes de cubrirse tras sus parapetos, que de intentar hacer daño al oponente.
    Las tropas del Marqués intentaron entrar por el flanco izquierdo, pero resultó infructuoso, hasta más allá del minuto 43 nada más se supo de la ofensiva del ejército rojiblanco.
   Mientras tanto los tercios reales, picas en mano, avanzaban poco a poco. Muy poco a poco, pero firmemente. Algunos en escasas ocasiones dejaban la seguridad de la formación y daga en mano intentaban sestar mortíferas punzadas a los enemigos. Estas pequeñas incursiones apenas hicieron daño en cuanto al devenir de la batalla, pero el lento avance y esas pequeñas correrías empezaban a empujarles contra el barranco que tenían a su espalda.
    De entre toda la mesnada de ambos bandos destacaba una figura melancólica, triste, como ida. Curtida en mil batallas y siempre en el ojo del huracán. CR7 le llaman.
    Se partió en todos los frentes abiertos. Defendió como el mejor baluarte a sus compañeros. Participó magníficamente en la retaguardia, en la dirección y en el frente. No dejó a un sólo compañero de armas sin ayudar. Se dejó el alma en todas sus acciones e iluminó el sólo la oscura batalla. Daba igual donde estuviera el epicentro bélico, delante, detrás, en el flanco derecho, en el izquierdo,... allí siempre estaría él.
    Sus compañeros, enardecidos por sus acciones, no pudieron menos que gritar "Cristiano y cierra Bernabéu"!.
    La batalla entraba en un momento crucial. En una de esas pequeñas batidas del ejército blanco se vio el momento idóneo de hacer entrar en escena a los arcabuceros. Como no, dirigidos por el caballero de la triste figura.   
    No sólo fue el momento oportuno, sino que encima varió ligeramente la táctica para en vez de basarse únicamente en la potencia de fuego, hacerlo también en la precisión en el tiro. No pudieron salir mejor las cosas. Las tropas de Su Majestad abrieron el frente atlético en dos, causando ya no sólo gran número de bajas, sino también un considerable desconcierto en la facción rival.
    Las pequeñas razias pasaron a ser más numerosas aunque sin los resultados esperables. No obstante seguía predominando la defensa de la posición, más que el avance.
    El enviado Papal decidió dar un descanso.
    Tras esta breve tregua las hostilidades comenzaron de nuevo y quién sabe si azuzados por el Comandante blanco D. "Francisco de Melo", que 40 minutos antes de la batalla salió a comprobar el terreno, o por el "capitán Ronaltriste", las huestes blancas avanzaron posiciones y sus ataques empezaron a ser más dañinos y numerosos. 
    Quizás embriagado por la valentía de Ronaltriste, se unieron a él de manera majestuosa los quintos Özil y Benzema. Especialmente el primero.
    La batalla ya estaba ganada, sólo hacía falta rematarla. Y el fin llegó con un nuevo empuje dirigido por los 3 protagonistas.
    Ya sólo quedaba acabar con los restos del ejército invasor y tras la estocada final, surgieron los únicos 10 minutos entretenidos de la contienda, en donde el caballero Benzema brilló sobremanera con acciones individuales que dejaron mortales heridas en sus numerosos rivales.
   Pero esos 10 minutos fueron desapareciendo conforme las tropas del Marqués izaban la bandera blanca. 
   Tras 14 años de intentos de asaltos, nuestro imperio sigue firme y sus bajas aún más numerosas. Es verdad que la batalla fue una auténtica tabarra soporífera. Un enfrentamiento cruel y muy trabado. Una oda al aburrimiento y a la falta de continuidad. Una batalla trabada, visceral y "sangrienta". Lo importante era ganar, daba igual como.Pero nuestra patria quedó limpia y fueron expulsados de tan sagrada tierra los infieles del otro lado del río.

     Dios salve al Madrid y guarde para siempre a este "capitán Ronaltriste". 1000 batallas, 1000 victorias.


video
     

1 dic. 2012

PRÓLOGO NEFASTO

      Paupérrimo previo el de el partido de esta noche contra "el eterno" rival. Bueno, el Real Madrid tiene tantos "eternos rivales"... que resulta curioso eso de que el Barza sea el equipo a batir. Pero los verdaderos madridistas sabemos muy bien lo que realmente ésto significa, que no es otra cosas que el verdadero lema de nuestro club: "Sólos contra todos".
    Volviendo al tema central diré que el ambiente que rodea a nuestro club es de todo menos agradable. De hecho es hostil, muy hostil. No hay absolutamente nada que denote cierto aprecio hacia nuestro club. Ya no sólo aprecio, sino que no hay la más mínima equidad a la hora de valorar cualquier suceso, sea de la índole que sea. Todo lo que ocurre es malo. Es negativo.
     Varios factores intervienen en este ambiente enrarecido. El primero, que indudablemente nuestro equipo no lo está haciendo bien. El segundo la exigente afición que tiene nuestro equipo. Y el tercero la excesiva influencia de el cuarto poder. Un cuarto poder beligerante con aquellos que no les sonríen cuando ellos dicen, como ellos dicen y donde ellos dicen.
    Y en medio de todas ellas el señor Mouriño. Si en general nuestro equipo está actuando de manera bastante mediocre, seguro que gran parte de culpa la tiene él. Quiero aclarar que aunque soy Mourista, antes de nada y por encima de todo soy madridista. Hay muchas cosas que el entrenador ha hecho bien. Pero hay otras que ha hecho mal, muy mal; tanto a nivel deportivo, como institucional. 
    En ocasiones me da la sensación que su orgullo está por encima de la lógica y del buen hacer. Y relacionado con ello y lo más hiriente, es el trato dado a miembros del club y especialmente a los componentes del Castilla y mas concretamente a su entrenador. Siendo el último capítulo la inclusión, cosa que por otra parte me llena de felicidad, de José Rodríguez en la lista para el partido de esta noche. Justo el chaval al que menos usa Toril..., es el elegido para subirlo en tal importante encuentro. No dudo de su calidad, todo lo contrario. En los partidos disputados lo ha hecho muy bien, entre ellos el de el pasado martes de Copa del Rey. Pero sinceramente, esto me suena más a una bofetada al entrenador del filial, que a una necesidad táctica. No obstante..., por mi que siga dando bofetadas y que suba a gente del filial.
     Si enlazamos las malas actuaciones y resultados (no siempre están relacionados), con lo exigente de nuestra afición..., las cosas no se presentan de manera muy halagüeñas.
    Pero si como guinda del pastel añadimos la mala relación (cosa con la que estoy en un 70% a favor) del entrenador con la prensa..., esos malos partidos pasan a ser cataclismos, las tensiones internas son duelos en OK Corral y su vida una telenovela venezolana.
    Ahora metamos en una batidora todos estos componentes y añadamos el factor "humano". 
    Evolutivamente somos un animal social, como así demostró, entre muchos otros, el gran Rousseau. Lo que a grosso modo significa que tenemos la imperiosa necesidad de pertenecer a un colectivo. Al mismo tiempo la gran mayoría de la población necesita ser guiada. Tener un líder. Si encima vivimos en una sociedad decrépita y con unos valores tan simples como rastreros, no es de extrañar que para muchos ese líder sea "los medios de información". Pues se venden como independientes, la gente les cree y a su vez se piensan que son libres,  tomando finalmente y por desgracia sus opiniones como axiomas.
    Los gobernantes en Cataluña y País Vasco controlan muy bien esto y ya ven las sociedades de adoctrinados y descerebrados que están creando. Y por la misma los dirigentes de sus grandes equipos, políticos como el que más en esas tierras, han hecho lo propio. Controlar a los medios.
    Yo no quiero ésto en el resto de España. Yo amo la pluralidad y por ende, la libertad de opinión. Pero últimamente en nuestros "medios afines", no hay librepensamiento. Hace años se apreciaban diferentes tendencias e incluso había discusiones a favor y en contra de cierto entrenador, forma de jugar,...
   A día de hoy hay una sola tendencia. Mouriño es el enemigo y hay que acabar con él. Y si para ello hay que arruinar al Real Madrid, lo arruinamos. 
    No hay una sola fecha que no salga un rumor negativo que se quiera o no, afecta al club. Cuando no se va a echar a un jugador, Mou se va al mes siguiente. O si no, Mou se pelea con tal o pascual, o tal jugador con otro. O si no envidias internas, o si no... Lo más triste de todo es que de lo vomitado, apenas un 0´1 % es información veraz y contrastada.
    Por momentos, al leer los medios deportivos madrileños, pienso que tengo entre manos los fanzines catalanes y por lo tanto me entran ganas de limpiarme inmediatamente las manos con desinfectante. Pero no, son los de "la central lechera". Que no hacen más que alabar al barza, muchas veces sin razón, y criticar al Madrid. Da igual lo que pase. Que el dopado agrede por la espalda a un compañero, se comenta en una pequeña columna y punto. Que CR7 no centra a Higuain, se odian a muerte. Que un "pequeño" sector anima a Mou..., la "gran mayoría" le silba. Que siendo multimillonario como es, que le encante Inglaterra como dice  y se quiera comprar una casa en Londres, es que se va a ir la semana que viene. Que....
    Si a todo lo mencionado, especialmente al enrarecido ambiente, se añade el excelente momento por el que pasa el Atlético de Madrid, su euforia y extramotivación. Y que matemáticamente, por pura probabilidad, el Atlético es imposible que pierda más partidos contra nosotros... la situación no es la más propicia para sacar un buen resultado esta noche.
   De antemano quiero decirles que si perdemos jugando mal, mi cabreo será de órdago y esperaré más de la cuenta para "publicar" la "crónica", pues últimamente me he vuelto más visceral de lo normal y una persona enfadada puede decir cosas que realmente no siente. Pero al mismo tiempo comunicarles que en la tierra no hay más madridista que yo y que pase lo que pase sólo hay un lema en mi corazón: Por y para siempre, Hala Madrid!. Solos contra todos!.

    Postdata: En relación a mí último parrafo... menos mal que nunca acierto, de hecho de no ser así no lo hubiera puesto.