12 nov. 2014

PEQUEÑO BAJÓN.

       O eso me parece a mi. No en resultados, pero si en juego.
    No es que el Real Madrid esté jugando mal, es que ya no lo hace al nivel de hace unas semanas.
    Los resultados nos acompañan, e incluso las goleadas, pero aprecio cierto descontrol o quizás mejor dicho, muchos altibajos en el trascurso de los partidos, bajando en cierta medida la media en lo que a "calidad" de lo que se puede percibir.
   No obstante es para estar contentos. Tanto el juego, como los marcadores, son mucho más que positivos. Si a esto añadimos que los rivales han pinchado..., pues perfecto. Ahora mismo somos líderes con muy poca ventaja respecto al segundo, pero no deja de ser algo impensable hace muy pocas semanas.
    Entre medias de los partidos de liga se disputó un encuentro de liga de campeones contra el Liverpool. Un partido del que yo esperaba más y me llevé una pequeña desilusión. 
   La verdad es que los ingleses jugaron a un nivel más alto del que aparentemente tuvieron en su casa. El resultado fue un "corto" 1-0. Nuestro juego fue de más a menos y si bien pudimos meter más goles, no es menos cierto que ellos pudieron hacer también lo propio. Resulta curioso que plantaran más cara con sus jugadores menos habituales en el Bernabéu, que con los titulares en Liverpool. 
    Cabe reseñar que durante la segunda parte ellos sacaron a sus pesos pesados, tras el desgaste realizado por los suyos y el causado a los nuestros , y llegaron a dominar el partido. 
    A mi juicio el encuentro fue una mezcla entre cierto conformismo blanco y mayor interés inglés. Y además fue el primero en que los nuestros mostraron cierto bajón. O mejor dicho, cierta tendencia a empeorar, en vez de a mejorar, como ha ido ocurriendo desde el inicio de la temporada.
    No hubo nada especialmente destacable en ese partido, salvo, quizás, que por fin la afición empieza a valorar en su justa medida al "francés ausente". Un jugador al cual admiro por su calidad y generosidad y al que llevo defendiendo a capa y espada prácticamente desde su llegada. Es verdad que en ocasiones le daría alguna que otra "colleja" para que "despertara", pero tiene una clase sublime y es el pilar fundamental de la delantera blanca.  
    Después llegó el partido liguero contra el Rayo Vallecano. Un encuentro de 2 equipos puramente ofensivos y en donde como la lógica imponía, el Real Madrid salió victorioso. 5 goles recibieron "los vecinos", aunque hay que reconocer que uno de ellos fue concedido en fuera de juego.
     Pero creo que más atención que al propio encuentro, que la mereció, hay que dársela al debate que se ha abierto desde los medios y afición sobre Bale o Isco o James. Particularmente "echaba" a Bale. Y es curioso que diga yo esto, pues es todo un baluarte y punta de lanza par mi amado juego vertical. Pero por las mismas en este caso concreto, es sumamente egoista con el balón en los pies y en cuanto a cuestiones defensivas y apoyos. El Madrid gana velocidad y verticalidad, y pierde equilibrio, colaboración y juego en equipo. Gana explosividad y pierde control. No me acaba de convencer del todo la apuesta por el galés. Si cambiara un poco..., quizás me lo empezaría a plantear. De momento, ni eso.
     Isco es puro arte, Bale velocidad y James una mezcla más próxima al malagueño. De todas formas, bendito problema!. Con cada jugador se ganan cosas y se pierden pocas. Además, para cada problema, una solución, y para cada partido, un jugador. Cada uno de ellos puede ser fundamental para determinados partidos o situaciones atascadas. Difícil elección, ganancia casi segura.
   



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