No daba crédito a lo que veían mis ojos, además de lo expresado anteriormente ganábamos por 1-0 gracias a una jugada de córner. Para rematar el pastel, entre el primer y segundo gol, CR y Marcelo por la banda izquierda hacen una jugada que de haber entrado en la portería, créanme, hubiera provocado en mí un orgasmo que me hubiera dejado atónito durante la siguiente semana e ingresado en un hospital. Y entre muchísimas combinaciones y jugadas de todo tipo apabullando al Olympic finalizó la primera parte dejando en mi una sonrisa de oreja a oreja, volvía el primer Real Madrid de esta temporada, ya no sólo éramos maestros en las contras, éramos maestros en todas las facetas del juego. Había sonreído incluso cuando aún no sé por qué anularon el que sería segundo gol blanco y sacaron de manera injusta tarjeta amarilla a Xabi Alonso. La jugada fue clara, y eso que a mí me cogió en la portería más lejana, hubo falta, ningún jugador nuestro próximo al árbitro pidió barrera ni nada parecido, Xabi sacó a Benzema y éste fusiló la portería marcando el segundo que el árbitro anulo por..., no sé, lo anuló. En ese momento me acordé de Platini y de la santa madre que lo parió, pero me dio igual, estaba convencido que hiciera lo que hiciera se tendría que tragar su propio vómito, yo seguía sonriendo.
Empezó la segunda parte y Sami seguía dando lecciones magistrales en el centro del campo e incluso en aproximaciones al área rival. A los pocos minutos fabricamos el segundo gol, buen pase de Marcelo (jugada muy parecida al gol contra el Betis), el balón lo recoge Benzema y pase de la muerte a Khedira!!!!, que remata a portería.
Miraba y volvía a mirar, si, es Khedira, tiene pelo, no está calvo, osea que Zidanne no ha vuelto.
Nos volvieron a anular un gol (este si creo que bien anulado), pero daba igual.
El Real seguía barriendo del campo a los franceses, que no osaban llegar a medio campo de los nuestros, salvo en un par de aproximaciones en toda la segunda parte, una con relativo peligro.
Entre todo esto una jugada magistral, épica, provocó el tercer tanto, feo, tanto feo en su terminación, pero sublime en su ejecución. Creía que lo había visto todo, pero no, faltaba el cuarto tanto de los nuestros que se gestó en otro córner!. Me pellizqué dos veces y no, no estaba soñando, y lo pude constatar puesto que estando el partido como estaba, los cambios podrían haber sido con jugadores que no hayan disfrutado de tantos minutos, pero no, sacó a los de siempre, estaba claro, el partido era real, alguno de los jugadores más necesitados de descanso no lo disfrutó y grandes jugadores nuestros en el banquillo no salieron para que volvieran a jugar los que siempre lo hacen. El mundo no es perfecto que le vamos a hacer, pero daba igual, en ese momento daba igual, la espera había merecido la pena, "KHiEn lo DIRíA"!.





