2 oct. 2016

ESTE MADRID APESTA...

   Iba a ir al campo y por motivos laborales al final no pude. Menos mal.
   Hablo desde la ira, desde la impotencia. Hablo por supervivencia. Porque si no lo hago, exploto.
   El Real Madrid siempre será mi equipo. Literalmente le amo. Pero hay cosas que son imperdonables, por lo menos a corto plazo. Y una de esas cosas, en el fútbol, es la desidia. A qué se supone que juegan los blancos?. Con los jugadores que tienen..., cómo es posible que viéndoles, especialmente en este último partido, parezca que estoy jugando al "Tehkan world soccer"? (ese mítico juego de máquina recreativa de los años 80). Por si hubiera lectores jóvenes, diré que ese juego era "muy sencillo", en el sentido que "sólo" debías recorrer la banda y nada más pasar la línea imaginaria perpendicular del área rival, centrar para que un delantero rematara a gol.
    Esta es la propuesta que ha tenido el Madrid, y últimamente viene teniendo, de lo que es fútbol. Sólo un problema, el "tehkan" es un juego extremadamente simple y en los albores de los juegos recreativos, y el fútbol es un deporte muy complejo (aunque su base sea lo más simple que podemos hacer, dar una patada a un objeto), en donde todo, o casi todo, está estudiado al milímetro.
    Y por estudiado me refiero a cosas como la magnífica disposición sobre el campo que tuvo el Eibar. Tuvo en Eibar, el Borussia, el Villarreal,... Todos los rebotes, todas las acciones de despeje, todos los saques,... TODO iba a parar mansamente y sin apenas oposición, a los pies de los jugadores visitantes. Me puedo referir al hecho de la presión especial que sufría Isco cuando tenía el balón. Todo el mundo sabe que es un jugador con una calidad sin parangón, pero por la misma se sabe que no puede soltar el balón rápido. Le resulta imposible centrar sin haber hecho 4 ó 5 toques como mínimo. Esto supone una pérdida de tiempo impropia en el fútbol actual, puesto que da tiempo a los rivales a posicionarse mejor y a presionarle, ya no sólo con 1, sino con hasta 5 jugadores. El resultado es una pérdida de balón en más del 60 % de las ocasiones.  
     También, como no, se estudia a los atolondrados de los árbitros. Se sabe, y mucho más, muchísimo más contra el Real Madrid, que se puede perder todo el tiempo del mundo que nunca va a pasar nada y sólo se concederá el tiempo por los cambios realizados.
    Pero no busquemos excusas. La realidad es que esto último no pasaría si hiciéramos lo más ínfimo que se nos supone que podemos hacer. Porque un Real Madrid inoperante en ataque y estúpidamente torpe en defensa es algo que se supone que nunca debe pasar. Si a esto se le suma la anárquica media..., está claro que bastante suerte tenemos con 4 empates en los 4 últimos partidos. Una aberración. una vergüenza.
     Morata. Dónde está el Morata que me encandilaba cuando iba a verle con el Castilla?. Morata nunca fue un jugador más pendiente de tirarse que de jugar. Benzema, mi idolatrado Benzema no la ha olido durante el partido. Quizás, porque el Madrid era el "Tehkan team", quizás porque no se desmarcó con la soltura que acostumbra. CR7 sigue siendo el mismo jugador egoísta a la hora de defender, aunque ha mejorado a la hora de inter-actuar con el resto de jugadores, y que encima ya no mete goles. Bale...,qué decir de él?. Si lleva siendo el mejor jugador de los nuestros en los últimos partidos!. Que Bale sea quién más centra, hace jugar, se desmarca, remata, desequilibra,.... Dice bastante en cuanto a su mejoría, pero muy poco respecto al Madrid.
     Y qué decir de los errores defensivos?. Párvulos, de párvulos. Pero no en un partido, sino en TODOS los partidos disputados. 
     La verdad es que no hicimos mucho durante los primeros minutos, pero algo intentamos. Pero como siempre, la primera ocasión rival, fabricada y finalizada por 2 ex-madridistas, acabó en gol. Hace algunos años habría pensado que no pasaba nada, que teníamos más de 80 minutos para remontar (otra cosa es que ocurriera). En esta ocasión me hundí. Me hundí como en otros tantos partidos jugados con antelación. Me hundí como nunca lo he hecho durante los más de 30 años que llevo siguiendo al Madrid. Y lo he hecho porque este no es el Real Madrid. No lo es desde hace muchos años y lo que es peor, cada vez lo es aun menos. 
     Algunos pondrán de excusa los lesionados. Eso en otro equipo puede ser. En el Madrid, ni de broma. Y sírvase como ejemplo que el gol, como ya expliqué con anterioridad, los hicieron 2 "desechados" blancos. Por cierto, ya me gustaría a mi ver a los ex del barza esforzarse una diezmillonésima vez más contra el barza, que los ex nuestros contra su padre fútbolístico (si bien en el caso de Pedro León, no es exactamente el caso). De todas formas es "gracioso" ver como año tras año son ex-canteranos blancos los que nos acaban amargando. Mientras que que en el caso de los ex-azulgranas, les suele salir su peor partido de la temporada, fallan ocasiones claras,... cuando juegan contra el Barza. Ya no sólo como jugadores, sino también como entrenadores. Como por ejemplo Abelardo. Todos sabemos que contra el barza sacará al Sporting de tercera división y sólo ofreceran resistencia tras encajar el cuarto gol, no sea que vaya a ser muy descarado. En cambio contra nosotros sacará a su equipo de élite y darán la vida por ganar. 
     Pero para variar, me he desviado de lo principal. De los últimos 4 partidos, 4 empates... y bajando. Porque los 2 primeros pueden considerarse un accidente a tenor de las ocasiones falladas, que no por nuestro gran juego, y si bien la horrorosa primera parte contra el Villarreal ya pudiera servir de alarma, la situación no me pareció tan grave hasta que llegó el partido en Alemania. Es verdad que no fue nuestro peor encuentro, pero daba la sensación que conforme conseguíamos los goles dábamos varios pasos atrás y nos dejábamos avasallar por los teutones, que en el cómputo general fueron mejores y merecieron, como mínimo ese empate final.
      Pero lo de hoy no hay por donde cogerlo. El Eibar nos ha dado una lección en todas y cada una de las facetas del partido y ya ni la mal llamada heróica ha servido. Porque el Real Madrid, nuestro Real Madrid, aún jugando mal, siempre por carácter, historia y pundonor ha intentado por todos los medios arrinconar al rival para intentar remontar o ganar cualquier partido. NUNCA he visto la desidia, la carencia total de ganas por ganar. No es que les haya salido mal. Es que ni lo han intentado. La furia, el carácter y el honor que siempre nos ha caracterizado ha muerto. El orgullo ha desaparecido.
     Lo preocupante es que este no es el único problema. Lo preocupante es que lo que habría que arreglar no está localizado. Fallamos en la preparación de los partidos, en la táctica empleada, en la estrategia a usar, en el carácter, en la calidad,... fallamos a nuestra historia.
     Este Madrid apesta..., porque este no es el Real Madrid.

28 sept. 2016

EL FÚTBOL PROFESIONAL ES PARA JÓVENES ADULTOS.

     No es nuevo que diga que cada vez siento más desencanto por el fútbol y por mi amado Real Madrid, todo lo contrario, sea dicho de paso, por mi también querido Castilla.
     El fútbol asquea porque se ha instaurado, definitivamente, "el todo vale" para sacar un punto (que decir si se pueden conseguir los 3).
    Ya es normal, sólo hay que ver las declaraciones del entrenador del Depor tras su partido contra el Atlético, que desde un club (todos diría yo) se instaure que la estafa de la pérdida de tiempo sea algo normal e incluso defendible. Y todo con el pleno consentimiento del colectivo arbitral.
    Es una estafa en toda regla. Una estafa a aquellos que pagan un pastizal como abonados, socios y aficionados que pagan sus entradas. Una estafa para aquellos que no consiguen ir al campo y se lo gastan en alquilar los partidos en la televisión, o en ir a verlos a los bares. Una estafa porque se paga por ver un supuesto espectáculo que dura 90 minutos. 90 minutos y no 50 como esos patéticos clubs consiguen a base de triquiñuelas, fingir, saques eternos,... Una estafa que debía de estar penada.
    Lo que hizo el Depor fue lamentable. Lo que hizo el Villarreal en el Bernabéu un insulto a la cordura, al honor y al deporte. Un auténtico fraude del que se regocijan sin el menor rubor y del que aparentemente, se sienten muy orgullosos. Y todo, repito, con la complicidad y simpatía de un colectivo arbitral que es, en términos jurídicos, un colaborador necesario para tan hecho delictivo.
    Pero hoy no pensaba escribir sobre lo relatado, pensaba hacerlo sobre lo triste que es el Real Madrid. Y digo triste porque me apena enormemente lo que veo, pero sobretodo lo que me hace sentir.
    Me hicieron gracia, maldita gracia, los primeros encuentros disputados esta temporada. Partidos que ganamos a la "heroica", en el último minutos. Los medios y los aficionados se relamían, mientras yo despotricaba. Despotricaba por el bajo favor que se hace a nuestro equipo alabando esa actitud. Me cabreaba porque se menosprecian las antiguas noches mágicas, las de verdad. Aquellas de acciones imposibles y victorias inverosímiles. Esas que ocurrían tras un mal partido en la ida, y un milagro trabajado en la vuelta. Esas que partían de reconocer primero los errores cometidos, y después arreglarlos a base de calidad y cojon...
     Esto puede ocurrir 1 vez en la temporada, pongamos 2. Pero en todos los partidos..., no. Eso es intolerable en nuestro equipo. Reconozco que contra Las Palmas tuvimos muy mala suerte, ya que por ocasiones debimos haber ganado por goleada. Pero la primera parte contra el Villarreal fue paupérrima y si bien en la segunda se arregló mucho la situación (tampoco era muy difícil) y por ocasiones pudo ocurrir lo mismo que debió hacerlo contra Las Palmas, al final cayó un empate tan injusto, como buscado. Y es que tirar por el sumidero 45 minutos, es buscar una derrota o un empate. Y que nadie se lleve a error, el Madrid, sumando minutos, lleva 3 partidos enteros ahogándose en el retrete. 
     Hoy, contra el Borussia tanto de lo mismo, pero más repartido. Tan pronto controlaba, como se perdía. A mi juicio, por mucho que me pese, los alemanes fueron mejores, si bien, peligro real, lo que se dice real, muy poco tuvieron. No obstante estuvieron mejor colocados, mucho mejor colocados. Y sobre todo con más confianza y ganas. 
     El Real Madrid tuvo una actitud de soberbia impropia. Daba la sensación que pensaba que lo tenía todo controlado, pues en cuanto se ponía por delante en el marcador, se dejaba comer, literalmente, por los amarillos. Ellos empezaron, como debe ser según la tradición alemana, muy fuertes. Poco a poco el Madrid fue cogiendo las riendas y llegó nuestro gol. Quedaron los teutones algo tambaleantes hasta que volvieron a encajar su maltrecha mandíbula. Mientras tanto el Real Madrid a "verlas venir". Y claro, tanto esperaron a no hacer nada, que a escasos segundos del final de la primera parte encajamos el empate. Un empate provocado, como tantos otros durante esta temporada, tras unos fallos infantiles impropios de unos profesionales que militan en el Real Madrid.
    En cambio ellos, con una edad media más próxima a la de unos canteranos que a las de futbolistas del primer equipo, se llevaban el 95 % de los rebotes, tanto por iniciativa, ganas y fuerza, como por colocación sobre el terreno de juego. No fallaban como novatos, y como si hicieron gente como Sergio Ramos, Varane, Keylor, Bale, Benzema, CR7,... Se puede ver un par de errores de esos en 90 minutos. Pero tantos y de tantos jugadores distintos..., es imperdonable. Sergio Ramos no sé en que piensa esta temporada, pero a base de estupidas acciones y provocación de penaltis infantiles nos está jorobando pero bien. Varane, un jugador que me encanta, lleva cometiendo errores de neonato partido tras partido. El despeje de Keylor en su primer gol..., sin comentarios. En este último encuentro, además de lo descrito anteriormente sobre Sergio y Varane, los estúpidos tropezones de Benzema y su escasa coordinación, las torpes acciones de Bale, los errores de Cr 7,..., Es que incluso las grandes acciones por idea, acabaron en desastre por premeditadas o mal ejecutadas. En este caso concreto me refiero a 5 ó 6 contras que hicieron los nuestros magníficamente ideadas en la primera parte, pero tristemente ejecutadas. Buenos movimientos de los delanteros, excelente visión de juego de los defensas o medios..., y lamentable realización del pase...o tropiezos idiotas de los delanteros. Eran acciones que dejaban al delantero sólo contra el portero, o en el peor de los casos a la defensa rival en notable minoría en relación al número de atacantes blancos. Pues nada, tras hacerlo e idearlo todo a la perfección, marraban en el pase. Pero no eran errores asimilables, más allá de que no siempre puede salir todo a la perfección, eran garrafales. Vamos, que en el mejor de los casos el balón pasaba a 50 metros de los que debían recepcionarlos. En otras ocasiones se tardaba en demasía en soltar el balón, o se ejecutaba con demasiada precipitación. Una pena tan triste como desastrosa viendo el resultado final. Sólo un poco más de paciencia, o un nivel de ejecución en el pase de niños de 5 años hubiera provocado un resultado a favor escandaloso. Y eso sin realizar un gran partido. Quizás este era el gran plan de Zidane para este partido y le hubiera salido a la perfección de no ser por los errores de párvulos de los suyos.
     La segunda parte empezó algo mejor. El Madrid por fin había cogido las riendas del partido y jugaba como quería, llegando a encerrar a los alemanes. Todo iba bien y en tendencia ascendente hasta que nuevamente metimos el gol. Y como viene siendo habitual últimamente..., nos dejamos comer la tostada nuevamente y pasamos de marionetista, a marioneta. Si miran o conocen el resultado final, sabrán las consecuencias, como en tantos partidos anteriores de esta temporada, que trajo consigo ese cambio.
     En cambio los alemanes, "niñatos" en su mayoría, sabían a lo que jugaban. Y no sólo lo sabían, sino que lo ejecutaban maravillosamente bien. Eran jóvenes con una ilusión de niños y un buen hacer digno de la experiencia y preparación de los adultos.
     El Real Madrid pecó de infantil en muchas acciones y de carcamales aposentados en otras. Y es que los nuestros no se están enterando de que el fútbol profesional es para jóvenes adultos.
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EL FÚTBOL PROFESIONAL ES PARA JÓVENES ADULTOS.

     No es nuevo que diga que cada vez siento más desencanto por el fútbol y por mi amado Real Madrid, todo lo contrario, sea dicho de paso, por mi también querido Castilla.
     El fútbol asquea porque se ha instaurado, definitivamente, "el todo vale" para sacar un punto (que decir si se pueden conseguir los 3).
    Ya es normal, sólo hay que ver las declaraciones del entrenador del Depor tras su partido contra el Atlético, que desde un club (todos diría yo) se instaure que la estafa de la pérdida de puntos sea algo normal e incluso defendible. Y todo con el pleno consentimiento del colectivo arbitral.
    Es una estafa en toda regla. Una estafa a aquellos que pagan un pastizal como abonados, socios y aficionados que pagan sus entradas. Una estafa para aquellos que no consiguen ir al campo y se lo gastan en alquilar los partidos en la televisión, o en ir a verlos a los bares. Una estafa porque se paga por ver un supuesto espectáculo que dura 90 minutos. 90 minutos y no 50 como esos patéticos clubs consiguen a base de triquiñuelas, fingir, saques eternos,... Una estafa que debía de restar penada.
    Lo que hizo el Depor fue lamentable. Lo que hizo el Villarreal en el Bernabéu un insulto a la cordura, al honor y al deporte. Un auténtico fraude del que se regocijan sin el menor rubor y del que aparentemente, se sienten muy orgullosos. Y todo, repito, con la complicidad y simpatía de un colectivo arbitral que es, en términos jurídicos, un colaborador necesario para tan hecho delictivo.
    Pero hoy no pensaba escribir sobre lo relatado, pensaba hacerlo sobre lo triste que es el Real Madrid. Y digo triste porque me apena enormemente lo que veo, pero sobretodo lo que me hace sentir.
    Me hicieron gracia, maldita gracia, los primeros encuentros disputados esta temporada. Partidos que ganamos a la "heroica", en el último minutos. Los medios y los aficionados se relamían, mientras yo despotricaba. Despotricaba por el bajo favor que se hace a nuestro equipo alabando esa actitud. Me cabreaba porque se menosprecian las antiguas noches mágicas, las de verdad. Aquellas de acciones imposibles y victorias inverosímiles. Esas que ocurrían tras un mal partido en la ida, y un milagro trabajado en la vuelta. Esas que partían de reconocer primero los errores cometidos, y después arreglarlos a base de calidad y cojon...
     Esto puede ocurrir 1 vez en la temporada, pongamos 2. Pero en todos los partidos..., no. Eso es intolerable en nuestro equipo. Reconozco que contra Las Palmas tuvimos muy mala suerte, ya que por ocasiones debimos haber ganado por goleada. Pero la primera parte contra el Villarreal fue paupérrima y si bien en la segunda se arregló mucho la situación (tampoco era muy difícil) y por ocasiones pudo ocurrir lo mismo que debió hacerlo contra Las Palmas, al final cayó un empate tan injusto, como buscado. Y es que tirar por el sumidero 45 minutos, es buscar una derrota o un empate. Y que nadie se lleve a error, el Madrid, sumando minutos, lleva 3 partidos enteros ahogándose en el retrete. 
     Hoy, contra el Borussia tanto de lo mismo, pero más repartido. Tan pronto controlaba, como se perdía. A mi juicio, por mucho que me pese, los alemanes fueron mejores, si bien, peligro real, lo que se dice real, muy poco tuvieron. No obstante estuvieron mejor colocados, mucho mejor colocados. Y sobre todo con más confianza y ganas. 
     El Real Madrid tuvo una actitud de soberbia impropia. Daba la sensación que pensaba que lo tenía todo controlado, pues en cuanto se ponía por delante en el marcador, se dejaba comer, literalmente, por los amarillos. Ellos empezaron, como debe ser según la tradición alemana, muy fuertes. Poco a poco el Madrid fue cogiendo las riendas y llegó nuestro gol. Quedaron los teutones algo tambaleantes hasta que volvieron a encajar su maltrecha mandíbula. Mientras tanto el Real Madrid a "verlas venir". Y claro, tanto esperaron a no hacer nada, que a escasos segundos del final de la primera parte encajamos el empate. Un empate provocado, como tantos otros durante esta temporada, tras unos fallos infantiles impropios de unos profesionales que militan en el Real Madrid.
    En cambio ellos, con una edad media más próxima a la de unos canteranos que a las de futbolistas del primer equipo, se llevaban el 95 % de los rebotes, tanto por iniciativa, ganas y fuerza, como por colocación sobre el terreno de juego. No fallaban como novatos, y como si hicieron gente como Sergio Ramos, Varane, Keylor, Bale, Benzema, CR7,... Se puede ver un par de errores de esos en 90 minutos. Pero tantos y de tantos jugadores distintos..., es imperdonable. Sergio Ramos no sé en que piensa esta temporada, pero a base de estupidas acciones y provocación de penaltis infantiles nos está jorobando pero bien. Varane, un jugador que me encanta, lleva cometiendo errores de neonato partido tras partido. El despeje de Keylor en su primer gol..., sin comentarios. En este último encuentro, además de lo descrito anteriormente sobre Sergio y Varane, los estúpidos tropezones de Benzema y su escasa coordinación, las torpes acciones de Bale, los errores de Cr 7,..., Es que incluso las grandes acciones por idea, acabaron en desastre por premeditadas o mal ejecutadas. En este caso concreto me refiero a 5 ó 6 contras que hicieron los nuestros magníficamente ideadas en la primera parte, pero tristemente ejecutadas. Buenos movimientos de los delanteros, excelente visión de juego de los defensas o medios..., y lamentable realización del pase...o tropiezos idiotas de los delanteros. Eran acciones que dejaban al delantero sólo contra el portero, o en el peor de los casos a la defensa rival en notable minoría en relación al número de atacantes blancos. Pues nada, tras hacerlo e idearlo todo a la perfección, marraban en el pase. Pero no eran errores asimilables, más allá de que no siempre puede salir todo a la perfección, eran garrafales. Vamos, que en el mejor de los casos el balón pasaba a 50 metros de los que debían recepcionarlos. En otras ocasiones se tardaba en demasía en soltar el balón, o se ejecutaba con demasiada precipitación. Una pena tan triste como desastrosa viendo el resultado final. Sólo un poco más de paciencia, o un nivel de ejecución en el pase de niños de 5 años hubiera provocado un resultado a favor escandaloso. Y eso sin realizar un gran partido. Quizás este era el gran plan de Zidane para este partido y le hubiera salido a la perfección de no ser por los errores de párvulos de los suyos.
     La segunda parte empezó algo mejor. El Madrid por fin había cogido las riendas del partido y jugaba como quería, llegando a encerrar a los alemanes. Todo iba bien y en tendencia ascendente hasta que nuevamente metimos el gol. Y como viene siendo habitual últimamente..., nos dejamos comer la tostada nuevamente y pasamos de marionetista, a marioneta. Si miran o conocen el resultado final, sabrán las consecuencias, como en tantos partidos anteriores de esta temporada, que trajo consigo ese cambio.
     En cambio los alemanes, "niñatos" en su mayoría, sabían a lo que jugaban. Y no sólo lo sabían, sino que lo ejecutaban maravillosamente bien. Eran jóvenes con una ilusión de niños y un buen hacer digno de la experiencia y preparación de los adultos.
     El Real Madrid pecó de infantil en muchas acciones y de carcamales aposentados en otras. Y es que los nuestros no se están enterando de que el fútbol profesional es para jóvenes adultos.
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