12 dic. 2016

...SIGUE MERECIENDO LA PENA.

   La última entrada en este blog fue titulada como "este Madrid apesta", y finalizaba con un ..."porque este no es el Real Madrid".
   Sinceramente sigo sin ver ningún atisbo, salvo contadas ocasiones, de lo que siempre ha sido nuestro equipo. Pundonor, orgullo, calidad y ataque son cualidades que se han, o se están perdiendo, por mucho que a título individual, pocos jugadores, por no decir ninguno, nos supere en la tercera.
   Sea como fuere el Real Madrid está sacando adelante los partidos, e incluso es capaz de batir un récord histórico (otra cosa es la forma o belleza de conseguirlo).
   Apenas le he visto grandes partidos, de hecho no recuerdo esta temporada ninguno realmente bueno. Se podría decir que contra el Atlético de Madrid hicimos un partido muy serio e inteligente. Hicimos exactamente lo que teníamos que hacer, que no era otra cosa más que mover el balón y controlar el tiempo del partido. Eso hizo del Atlético un equipo que siempre estuvo a nuestra merced. Lo dicho, fue un partido jugado con inteligencia, cosa que tampoco es habitual, ni históricamente compatible con nosotros. Hicimos justo lo que debíamos, ni una pizca de más ni de menos.
     De la primera parte contra el barza se podría decir lo mismo, aunque con otros matices. Sobre el resto de los encuentros..., se alternaban escasos minutos de buen juego, con una mayoría de juego ramplón, junto a unos cuantos deplorables, minutos en los que por cierto, los rivales nos ponían contra las cuerdas. Y sírvase de ejemplo el partido de ayer contra el Depor. Un Madrid plano, sumamente discreto y complaciente, que en 3 minutos de despiste tiró por tierra el trabajo realizado. Un trabajo sin nada destable, pero en el que pudimos haber marcado algún golito más por número de ocasiones, aunque no es menos cierto que ellos en la primera parte tuvieron 2 ocasiones muy claras (1 al palo). 
    Muchos partidos, demasiados a mi juicio, han sido ganados o empatados por una acción puntual en los minutos finales.
    En resumen, un Real Madrid que no me entusiasma, pero que a los resultadistas les estará encantando. 
    Yo en cambio soy de los que considera que la heroica en el Real Madrid es una excepción, maravillosa, pero excepción. Algo sólo a nuestro alcance, pero en muy contadas ocasiones. El hecho de que "la heroica" haya pasado a ser algo rutinario no dice nada bueno a nuestro favor.
    La verdad es que no sé a que juega el Real Madrid. Llevo tiempo sin saberlo. A la contra?, no. Juego de posesión..., tampoco exactamente. Ofensivo, defensivo,... Ni idea. Le veo un equipo anárquico y sin reglas. Sin ningún sistema definido. En cambio si aprecio, o eso me parece, que se sabe adaptar al juego del rival. No es algo que me haga gracia, pues siendo el Real Madrid, son los demás los que se han de adaptar a nuestro juego y no a la inversa, pero tiene la ventaja que a la larga vamos a saber contrarrestar cualquier planteamiento que nos ofrezca el rival de turno, lo que nos dará multitud de variantes y formas de actuar. El problema?, que jugando contra decenas de equipos, y cada 1 de ellos con sus peculiaridades, hasta "coger el truquillo" a todos los sistemas y planteamientos, es muy probable que nos llevemos muchos sustos en forma de derrotas, empates y partidos infumables. Para buscar la perfección se necesita práctica, mucha práctica. Nosotros estamos empezando.
    Los equipos que se centran en un sólo sistema inamovible obtienen buenos resultados porque acaban siendo perfectos, pero a la par se acaban convirtiendo en predecibles, y eso no suele ser bueno.
     Creo que se están poniendo las bases de un equipo multifuncional y "plurisistemático", pero esto requiere su tiempo hasta conseguir las sincronías y experiencia necesarios.
     Pero a pesar de mis críticas, hay cosas buenas, muy buenas, en esa heroica y su máximo exponente Sergio Ramos. Es verdad que son extradeportivas, pero son fantásticas.
      La primera es escuchar a los vendidos y adoctrinados de "los periodistas" del RAC (entre otros de similar calaña) tener que gruñir esos goles en sus patéticos medios de lavados de cerebro. Simplemente maravilloso.
     También escuchar las rebuznadas de algunos rivales y sus entrenadores es algo "gratificante". Los últimos el entrenador del Depor y algunos de sus jugadores. El primero arremete contra el árbitro por haber concedido 5 minutos de prolongación y viene a insinuar que era para que marcara el Madrid. Es verdad que estamos acostumbrados a considerar lo repelente y la sinvergonzonería como lo normal, pero me temo que no es así. Por mucho que los propios medios de información promoviéndolo y considerándolo inteligente, pero sobretodo la propia liga por consentirlo sin sanción alguna, apoyen a esos estafadores en forma de jugadores y los entrenadores que lo mandan para que pierdan tiempo inventándose lesiones, tardando en sacar lo que sea indeciblemente,... estas acciones son una auténtica aberración y un insulto a la base propia del deporte, que no es otra cosa que la deportividad.
     Gracias a Dios hace no mucho un partido del Barcelona se prolongó 8 minutos, y pocos me parecieron. Ya está bien de tolerar lo antideportivo sin consecuencias. Reconozco que una parte de mi sintió envidia. Por qué esto le pasa sólo al Barza y justo cuando el resultado no es de su agrado?, pero ese no era el quid de la cuestión. El árbitro por fin actuó con decencia y justicia. Ya era hora.
    En el partido Madrid-Depor el árbitro apenas concedió 5 minutos extras de unos 7 u 8 como mínimo que debió añadir, si bien sólo fueron necesarios 2 minutos y medio (con 6 cambios son 3 minutos de extra) para que los nuestros consumaran "la conspiración" existente según se deduce de las brabatas del entrenador Garitano. Lo mismo se podría decir de las sandeces de Babel y Joselu, al cual siempre admiré, y más cuando su segundo gol fue tras una falta no pitada a su favor. No una falta de libro o muy descarada, pero una falta no pitada y de la cual sacaron gran beneficio.
    Y para finalizar, el dolor que han de sentir todos aquellos anti-madridistas cuando se las sentían tan felices. Placentero es decir poco.
     Resumiendo, el Real Madrid, mi amado equipo, no está convenciéndome en absoluto. De hecho hasta casi me indigna cuando haciendo un partido medianamente aceptable, como el de el Borussia en el Bernabéu, se deja mojar la oreja relajándose cuando lo tenía todo controlado, y por momentos, muy bien controlado. Pero por otro lado el Real Madrid, mi Madrid, por muy desastroso que sea o esté y haga lo que haga, siempre llenará mi corazón. Un corazón que en ocasiones rompe, pero por el que él sigue latiendo. Y es que pase lo que pase... sigue mereciendo la pena. 

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