26 nov 2011

LA NOCHE DE SAN MARTÍN.

   Que un defensor a ultranza del reino animal y enemigo acérrimo del maltrato contra ellos tenga que recurrir a una fecha tan lamentable en la historia del ser humano por lo cruel de la misma con los pobres cerdos, es preocupante, aunque adecuada por lo que voy a relatar.
   Me parece realmente lamentable la "táctica" empleada por los colchoneros basada en agresiones y brutalidad. Triste en cualquier equipo, patético en uno tan grande. Así como cuando sobretodo en las dos temporadas anteriores, el F.C. Barcelona aburría a un muerto con su "excelso juego" y ganaba con malas artes pasaba a llamarse "Barza", el Atlético de Madrid de hoy pasará a llamarse "Puerco F.C.". 
   Por el bien del fútbol, de la Liga, de la gran historia del Atlético de Madrid y de sus aficionados, espero que los visto hoy en el Bernabéu haya sido un accidente.
   He visto gran número de enfrentamientos entre ambos, en el Bernabéu se puede decir que prácticamente todos desde hace más de 20 años y en el Calderón creo recordar que 7. Nunca, pero nunca he visto una actitud tan deleznable de los desde hoy, y hasta que demuestren lo contrario, Puercos. De todos los últimos partidos que hemos jugado contra ellos, presumiendo de la cantidad de años que hace que no nos ganan, en alguno de ellos los puercos tuvieron mala suerte, en otros perdieron intentando jugar, en otros por errores puntuales,... pero siempre con honor, por lo menos con el honor mínimo que se ha de exigir en un deporte. Quizás con alguna que otra entrada desproporcionada, con la adrenalina a tope,... pero nunca con una única orden a cumplir y bien cumplida: el destrozar al rival, destrozarlo en el peor sentido de la palabra, con agresiones brutales y de imposible defensa, por muy atlético que sea uno, entre otras cosas porque los blancos no entraron en su juego de salvajismo y continuaron "a lo suyo".
   Imagino que el señor Manzano, psicólogo él, habrá intentado crear la política de terror jacobina en el estadio Santiago Bernabéu, pero el tiro le salió mal, muy mal. Robespierre y sus secuaces no sólo salieron goleados, sino que encima el buen nombre de su club ha quedado mancillado. Sus jugadores pasaron a ser cerdos (en sentido connotativo) y los blancos fueron en su casa, los directores del matadero.
   Lo curioso del caso es que los puercos no empezaron nada mal por tres motivos, cuatro más bien: Que el Real Madrid durante todo el partido estuvo muy impreciso en el pase, demasiado; por la excesiva permisibilidad arbitral con los rojiblancos, que todo hay que decirlo, si bien al principio hicieron muchas faltas sin pitar, salvo una, el resto fueron "normales" (si el árbitro no las pita, es normal que sigan haciéndolas, aunque no tan normal que aumenten a agresiones); porque aunque estaban siendo dominados apenas les creamos peligro; y como no, porque en su primer tiro a puerta, gol. Un golazo, por cierto.
   Pero desde ese momento la, vamos a llamarla "intensidad defensiva", aumentó de manera significativa, daba igual que fuera a patadas, a empujones, agarrones,... daba igual como, había que frenar a los blancos y si se les pudiera lesionar, mejor. 
   Entre tanto, en una buena jugada blanca, se produjo el penalty a Benzema y expulsión del guardameta rojiblanco. Desde entonces, si ya el Madrid dominaba y salvo un par de acercamientos a la contra del atlético poco más hicieron, el Real Madrid se hizo dueño y señor de todo, de todo y por encima de todos. Incluso hicieron sus pinitos en boxeo, pero como sparring de unos puercos salvajes que poco a poco veían como sus dueños estaban empezando a afilar su mejor cuchillo.
   En la segunda parte el cuchillo se terminó de afilar de la mano de Dí María, Higuain y CR que marcó un nuevo penalty tras preciosa jugada entre él mismo y el 20 blanco, con otra justa expulsión del defensa atlético, esta vez no por brutalidad, como tampoco lo fue el primer penalty, pero sí por ser una manifiesta ocasión de gol. 

    Con un control absoluto y alguna que otra ocasión más acabó la segunda parte y por lo tanto el partido. Un partido que si bien ganamos merecidamente, no acabó de convencerme en el juego de los nuestros, demasiado impreciso, con menos presencia en ataque de lo normal y relativamente plano, por lo menos en relación a los últimos jugados. Ahora bien, bastante hicieron saliendo todos a salvo de las bestialidades de unos cerdos, cuyos chorizos, morcillas, jamones y demás, degustaremos con gran satisfacción.

23 nov 2011

COMO EL PAN DE MOLDE.

   Si me pidieran que les simplificara el resumen del encuentro lo tendría muy fácil: minuto 8, 3 acercamientos, 3 goles, fin del partido.
   Creo que no exagero si les digo que si en ese momento hiciéramos una encuesta sobre el resultado, nadie bajaría de un 14-0.
    Por momentos me daba la sensación que era un partido contra un equipo juvenil de cualquier barrio de ciudad. Ellos no hacían, en un principio, entradas ni de mediana intensidad, cosa que les honraba. No salían de su campo, recuperábamos rápido, llegábamos y metíamos goles,... Pensé que iba a ser el partido más simple que iba a ver en mi vida, de hecho llegué a pensar en el juego del frontón, en donde sólo teníamos que "tirar hacia delante" y gol al canto.
   Creo que esa misma sensación caló en nuestros jugadores. No voy a decir que no cumplieran con su trabajo, pero si creo que lo vieron demasiado fácil e incluso cierto sentimiento de ternura hacia ellos invadió su espíritu. Empezaron a relajarse un poco y también bajaron varios enteros su intensidad, o esa es la sensación que me dieron. De todas formas no sería justo no mencionar que el Dinamo de Zagreb tiene más calidad de lo que en ese momento parecía, bastante más. En la primera parte hubo 3 ó 4 arranques suyos en donde demostraron que no estaban ahí por casualidad. No voy a ser tan cínico de equipararles con los 4 ó 5 primeros de cada liga importante, pero no eran lo que parecieron durante los primeros 10 minutos. De hecho, en esos arranques de calidad, lo único que les faltó fue el último pase y si me apuran, ya con 4 a 0 en el marcador, hasta les anularon un penalty que hizo Lass y que el árbitro no pitó en una de sus contras, o eso me pareció.
    Volviendo al tema de  "la relajación" de los blancos, decir que por una vez, sólo por ésta, llegué a comprenderlos. Me llegué a imaginar jugando contra mi hijo de 2 años, ¿acaso correría como sé?, ¿metería la pierna como lo haría en un partido normal?,.... vale, son profesionales y eso aquí no cuenta, pero cuando la ternura embarga tu mente....
    Y así acabó la primera parte, jugándo un partido tierno en el que el Real pudo meter algún gol más y ellos, aunque sólo fuera por el penalty, otro.
    La segunda parte comenzó con un sorprendente triple cambio, más que nada por el riesgo a que alguno de los nuestros sufriera alguna lesión y pudiéramos quedarnos con 10, pero claro, Mou también se embriagó del dulce aroma del encuentro. La jugada salió bien y algunos jugadores descansaron, dando a otros oportunidades.
   Pero, sorpresas de la vida, ellos empezaron a entrar con más dureza en la segunda parte, no llegaba a violencia, pero si mucha más fuerza e intensidad.
   Los nuestros mientras tanto seguían a lo suyo, dominando, creando alguna que otra ocasión, algunas para enmarcar como la medio chilena de Benzema y controlando el encuentro. Llegaron otros 2 goles más, uno excelente por la buena conexión Pipita-Benzema y el otro tras un magnífico pase a Callejón que no desaprovechó. Pero también dos goles suyos, mezcla de su buen hacer y la confianza amorosa que despertaron en nuestros jugadores.
    Capítulo aparte es el de la buena, buenísima paraje que hicieron Higuain (golazo inmenso el suyo) y Benzema, se buscaban, se desmacaban, se pasaban, volvían loca a la defensa visitante, metía goles,... muy bien ambos y por lo tanto, muy bien al Madrid. Incluso, tras el primer gol del Zagreb, y como antes he mencionado, entre ambos hicieron la jugada del partido y no me refiero la de el sexto gol, sino el tiro en semi-chilena de Benzema que impactó en el larguero tras un centro con la cabeza del 20 y regate en forma de vaselina del francés. También destacaría a Lass, me gustó mucho; un Callejón muy activo y con dos goles en su haber; Sergio Ramos como últimamente nos tiene acostumbrado, y un Sahin bastante aceptable. Se le nota calidad en sus centros, muchísima calidad, en cuanto coge la pelota levanta la cabeza buscando a algún compañero, mostró templanza y orden, y en líneas generales lo hizo muy bien, quizás algo irregular, pero su nota final fue buena.    
    Por lo demás, en cuanto a fútbol se refiere, poco más que añadir salvo que el partido termino con un 6-2 que apenas 80 minutos antes se nos hubiera antojado imposible y corto. 
   Ya para  acabar destacaría el gran número de aficionados del Zagreb, calculo que rondarían los 3000. Y el intento (en ocasiones logro) por parte de los innombrables, de animar un ambiente que a la vez que se calentaba con los goles, se enfriaba con la lluvia. 

    Ahora bien, tras releer lo escrito y pensándolo bien, el partido lo podría haber explicado como la evolución de una barra de pan de molde: tierno y jugoso el primer día, para ir endureciéndose conforme pasa el tiempo. ¿Tendrá Zagreb una fábrica de ese tipo de pan?. 
    

21 nov 2011

RESENTIDOS.

  Los que lleváis tiempo leyéndonos sabréis que soy un acérrimo defensor de la cantera madridista  y considero injusto el trato que desde nuestra institución se da a los excelentes jugadores que de ahí salen, por cierto, partidazo el de ayer de los "pequeños" y líderes de su grupo de segunda.
   Soldado fue jugador de nuestra cantera y cuando subió al primer equipo me llevé una gran alegría, lo había visto en diversas ocasiones cuando vestía la camiseta del Real Madrid B y me gustaba, reconozco que no era mi jugador favorito de ese equipo, pero su talento de cara a portería era espectacular, como así está demostrando. A día de hoy lo considero que está entre los 3 ó 4 mejores delanteros de nuestro campeonato y me parece injusto que siga asistiendo a la selección D. Fernando Torres estando en su actual y duradero estado de forma, en vez del valencianista o el sevillista Negredo, entre otros. 
    Dicho esto, me parece bochornosa su patética y paupérrima actuación tras el encuentro. El resentimiento es muy acompañante, pues suele desembocar en odio irracional y estupidez suprema. En su momento consideré injusta su salida del Real Madrid, como he dicho le había seguido en el actual Castilla (nunca debió de dajar llamarse así), y sabía que no había mostrado su verdadero nivel, pero es la desgracia de ser canterano, a ellos no se les perdona nada y con ellos no se tiene paciencia alguna. Pero la realidad fue que salió de nuestro equipo y no hay que darle más vueltas. Acabó en el Valencia donde si está empezando a jugar a su verdadero nivel, pero por lo que parece, su cerebro está en Albacete con una mochila, lágrimas en los ojos y mirando hacia atrás esperando que alguien le pida que regrese. 
   Esto viene a cuento por la "famosa" jugada del penalty que se han inventado los valencianistas y las amebas catalanas. Puedo comprender que en el fútbol actual, en el que sólo vale ganar sea como sea, dentro del campo "presionara" al árbitro para que pitara algo a su favor, de hecho, con lo confuso y rápido de la jugada, incluso puede que realmente viera mano (más me sorprende que viendo la cantidad de jugadores que protestaron todos lo vieran, pero con los logros obtenidos de esa manera de sus vecinos norteños, no es de extrañar que lo imiten). Pero lo que no tiene perdón son sus declaraciones posteriores, quizás empujadas por su impotencia por no haber empatado y seguro realizadas por su resentimiento al Madrid. Patético, simplemente patético. Mencionar las manos de Albelda del partido del Bernabéu de la temporada anterior demuestran que muy calentito no iba y su cerebro algo funcionaba, pues en un momento de calentón, tu cerebro no está precisamente muy cuerdo. Que se inventara, o venga, que él viera "la mano" de Higuain y no viera las agresiones de Tino Costa y Jonas, el cuento tipo Alves de éste último, las memeces del "señor" Albelda, la tarjeta que debió ver Feghouli..., que cada falta de los blanco era tarjeta entre otras coas por sus patéticas actuaciones,... es como mínimo preocupante.
    Pero pensándolo bien, Soldado sólo hace lo que ve, lo que le han enseñado desde que salió del club blanco: el resentimiento generalizado que lo grande provoca a lo pequeño.
    Nuestro querido equipo lleva sufriendo las acciones y despropósitos de cuanto bellotero vive en el planeta fútbol, o simplemente lo rodea. El señor Lendoiro, por tres buenas temporadas, una copa del Rey y una liga ya se creyó que estaba a la altura de los hasta ahora únicos y verdaderos grandes españoles, el Madrid y el Barcelona. El en Valencia por una final europea y una liga... tanto de lo mismo, el señor Del Nido..., con menos, aún se cree más. Esto provoca comentarios fuera de lugar, exigencias económicas en fichajes imparciales, comparaciones estúpidas, egos sobredimensionados y una prensa tan radical y subnormal que asusta. El efecto "Sport" y "Mundo Deportivo" se extiende como la peor peste negra y la plebe, vulnerable e influenciable como pocas, se cree lo que ponen hasta la última coma.
    Incluso el otro grande, los segundones eternos, en el mejor momento de su historia, tiene síntomas diarios de resentimiento galopante. Comentarios como el realizado por el señor "Lapuerta" cuando el Real Madrid fichó a CR tras un más que meritorio y casi justo triplete, el valorar más el 2-6 que sus triunfos, Eto´o, la manita de Piqué y su posterior uso por la directiva en propagandas infantiles, los comentarios de la plantilla y cabezas visibles de los barcelonistas, sus ya de por sí lamentables en condiciones "normales" y exagerados contra los nuestros, abusos en malas artes y logros en confusiones arbitrales, su incesante y conseguida búsqueda de apoyos de Villar, Platini y demás "honorables" personajes, el balonazo del dopado al aficionado madridista, su exceso de testosterona y reconocidos mejores partidos que juegan y desean jugar contra el Madrid y no el resto,... 
    Lo dicho, resentimiento, ese sufrido sentimiento cuyas consecuencias paga el Madrid por los acomplejados y segundones de turno.

 Ampliación en 2 puntos:
   1- Han pasado casi 4 días y todavía ciertos personajes insisten en "las manos" de Higuain. No lo entiendo,  quédense con las imágenes que quieran, las confusas mostradas por los medios afines a la estupidez o la superior-trasera y frontal en la que claramente se ve que no toca en la mano-brazo, me da igual. Ahora utilicen sus bastos o simples conocimientos en trigonometría y analicen. Desde donde viene el balón y la velocidad y altura que lleva, si hubiera impactado contra el brazo el balón hubiera ido en cualquier dirección (probablemente regresaría en dirección a su primera trayectoria o hacia las piernas del Pipita), menos hacia el corner. Para ir ahí necesariamente ha de impactar con un cuerpo cuya inclinación, situación o forma hicieran rebotar el balón con ese ángulo, y esa zona no es otra que el lateral-costillar-pecho del 20 madridista).
   2- Me quito el sombrero, la cabellera y mi escaso cerebro ante las palabras de Emery en Relación al partido en general y a Mou en particular. Honrado y sincero, cualidades ausentes en el fútbol español.