26 may. 2013

NEYMAR COMO EXCUSA.

    Hoy me permito el lujo de utilizar a Neymar como excusa para hablar de la sorprendente, para mal, actitud de nuestra entidad en muchos aspectos fundamentales en la vida del deporte rey.
   Hace cosa de un año, o dos, o quién sabe, escribí sobre lo mismo y la cosa no ha cambiado un ápice. De hecho volveré a utilizar los mismos ejemplos que expuse en su momento, pues son desesperada e igualmente válidos.
    Volviendo al título diré que reconozco que yo si quería a Neymar en nuestro equipo. Sé que en su explosión como futbolista también hay mucho de merchandising y que es una apuesta arriesgada, pues puede salir un pufo, un Robinho,... o un Ronaldinho. De lo que no cabe duda alguna es que tiene una calidad portentosa, al igual que los otros dos jugadores mencionados. ¿A quién se parecerá finalmente más?, eso ya lo veremos.
    Lo que si está claro es que Neymar no está en nuestras filas por culpa de los directivos de nuestro equipo. Bueno, por su culpa principalmente y el "seny" (barriobajero para el resto de la humanidad) de la idiosincrasia catalana. Tiempo atrás hubo un "pacto de no agresión" por los fichajes entre el Real Madrid y el barza. Los primeros cumplieron escrupulosamente pero los segundos..., en cuanto vieron que el Madrid tenía fichado al brasileño en el 2011 y a ellos también le interesaban..., torpedearon la operación hasta que finalmente han logrado su objetivo. El catalán es un pueblo de comerciantes desde sus orígenes, saben vender mierda como oro, saben promocionarse, anunciarse, manipular,... El equipo azulgrana, según dicen algunos descerebrados, es la selección catalana y por tanto ha de llevar con orgullo y representar todos los valores de esa sociedad y a fe que lo hacen. Pero bueno, esa es otra historia.
    El Real Madrid tuvo en sus filas a Neymar con sólo 11 años (creo), años más tarde lo teníamos fichado y gracias al barza y al mal hacer nuestro le dejamos escapar. Ahora hemos vuelto a intentarlo... y se lo han llevado ellos, por cierto, enhorabuena por esa pequeña victoria y lo bien que lo han hecho mirando sólo por sus intereses, saltándose a la torera cualquier atisbo de nobleza o moralidad y pisando a quién tuvieran que pisar. La mayoría de las guerras las ganan los más listos, no los más legales. Sólo hay que mirar nuestro mundo, como está y darse cuenta de ello.
    Pero este hecho es sólo la punta del iceberg de años de nefasta gestión en según que conceptos y muy especialmente en lo deportivo. Recordaré que Ronaldinho estaba fichado por el Madrid, que también fichó a Beckham (su rendimiento fue muy bueno) el mismo año y por dar prioridad al segundo, dejó que el primero cayera en las filas barcelonistas. A Kaká no le quiso Florentino por su nombre a los 23 años y lo fichó por una millonada en el final de su carrera. Podría poner como éste mil ejemplos más. Esto es preocupante, pero aún más triste es el trato a la cantera, un alto porcentaje de los grandes equipos, más el 95% de los de nuestra liga (también grandes equipos), tienen en sus filas y como estrellas o columna vertebral a ex-canteranos. Pero el colmo de todo ello es que nos gastamos un pastón para comprar jugadores que teníamos en nuestras filas no sólo más baratos, sino mucho mejores. Y para que insistir teniendo un claro ejemplo en Carvajal.
    Llevo viendo al Castilla tanto por la tele como en el estadio Alfredo Di Stefano desde hace varios años. Tenemos y hemos tenido magníficos jugadores y seguimos sacando más y más año tras año. Estaba y estoy maravillado desde prácticamente que los vi de Casado, Carvajal, Juanfran, Denis, Fernández, Jesé,... todos, de todos. Por eso cuando me enteré que el Real Madrid se iba a gastar 30 millones en Coentrao, teniendo a Carvajal en su barco..., me entraron los 7 males. Menos mal que como viene siendo habitual (algo bueno debíamos hacer), solemos vender con opción de compra. Es cierto que para la mayoría de canteranos es mejor que se foguee en otros equipos punteros para ganar experiencia antes de dar el gran salto, pues es difícil, salvo contadísimas ocasiones, que con la calidad de nuestra primera plantilla entren de titulares o hagan muchísimos minutos. Pero lo que es imperdonable es que se gasten el dinero que se gastan para que jueguen "medianías". Comprendo que por jugadores mega-cracks lo hagan, pero por jugadores peores... no es de recibo. Es más, muchos canteranos que iban para mega-cracks se quedaron en excelentes o buenos jugadores únicamente por las trabas puestas en su propio equipo, en su propia casa, en su cuna. Algo debe cambiar.
     Pero no sólo está aquí el error, aunque si puede que sea el peor. Hay más, muchos más. No puedo comprender, no me entra en la cabeza, no sé como es posible, que siendo el equipo que somos, gastando el dinero que gastamos en empleados, el resto de los equipos sean los que consiguen fichar a cracks por 2 euros para que nosotros los queramos un año después teniendo que pagar 100 millones. Como último ejemplo mencionaré a Falcao, pero como él hay y han habido cientos en los últimos años. ¿Tenemos ojeadores?, ¿están ciegos?, ¿no tienen ni idea?, ¿no les hacen caso?,... ¿alguien puede explicármelo?. Menos mal que hicieron caso a un tal Zidane sobre un tal Varane. Un acierto de 50, algo es algo.
    Por sacar pueden salir a relucir también el trato dado a entrenadores como Del Bosque, Heynckes,... ¿a algunos les suena estos nombres?, creo recordar que tras ganar "copichuelas" con el Real Madrid, fueron expulsados por la puerta de atrás para que triunfaran en otros sitios. 
    No quiero hurgar más en la herida de momento. Sé que dirigir el club más importante del mundo es cualquier cosa menos fácil. Sé que acertar siempre es imposible, pero con que lo hiciéramos de vez en cuando me conformaría. 
    Neymar está en el Barza. A priori es un grandísimo jugador aunque en Europa esto puede cambiar para mal... o bien. Las malas lenguas dicen que puede ser un poco conflictivo. No se sabe con certeza y sólo el tiempo nos lo dirá. Ahora bien, yo lo quisiera en mi equipo, ellos nos lo han quitado y todo hace pensar que la gran calidad del equipo catalán ha aumentado. De todas formas y lo único cierto es que a mi Neymar me ha servido como excusa. Su utilidad ha tenido.
    
    

20 may. 2013

PALOS.

 
      Palabra clave en los últimos meses en nuestro amado club, palos. Fútbolísticamente sólo hace falta centrarse en la final de la Copa del Rey para entenderlo. Institucionalmente con ver la relación entre los jugadores y el entrenador... Y para colmo hace 7 minutos Mou y Floren han llegado a la conclusión que el primero se ha de ir.
    No sé por donde empezar y lo que es peor, no sabría como acabar, porque hay tanto que decir, que poner un final en cualquiera de los temas se me antoja imposible.
    Empecemos por lo que más nos interesa, lo futbolístico. En este caso concreto estoy a medio camino de mis odiados medios de información y los defensores a ultranza del entrenador portugués. Y es que si bien es cierto que siendo el Real Madrid sólo conseguir dos títulos y cuarto se me antoja muy poco, no lo es menos que hemos estado luchando por todos (salvo esta última liga de manera incomprensible) hasta casi el final, cuando no en la final. No obstante, si no hemos logrado ese último paso, ha sido gracias a la misma persona que ha logrado toda la caminata. 
    Ciertamente cuando Mou cogió el Madrid, éste no pasaba de octavos en la Copa de Europa y con él ha rozado el ganarla, pero a la vez si no lo ha hecho ha sido por su cobardía y carencia de espíritu madridista puro.
    Como estaréis cansados de leerme, contra el Bayern el año pasado la cagó por su somera estupidez. Teniendo la eliminatoria remontada, los alemanes acongojados y contra las cuerdas, no se le ocurre otra cosa que ordenar el repliegue del equipo... con la funesta consecuencia que tuvo esto. Sus primeros encuentros contra el barza... tácticamente no sólo dábamos pena, sino que yo sentía vergüenza por jugar como un equipo no sólo pequeño, sino minúsculo. Menos mal que conforme fue jugando contra ellos más y más se dio cuenta de su gran error. Contra el Borussia este año... Klopp tácticamente le ha dado lecciones magistrales en los 4 partidos y sólo el resurgir del espíritu de Juanito, que no el buen hacer del entrenador, provocó que no llegáramos a la final por auténtica mala fortuna.
     En liga este año..., sin comentarios. Ha sido un insulto no sólo a los aficionados, sino a todo lo que representa este gran club. Tirar una liga en noviembre no tiene perdón.
    Y en la Copa del Rey..., la de hace dos años memorable. Pues mientras los otros finalistas, al igual que le lleva ocurriendo los últimos lutros en Europa (que buena villaritis, digo suerte tienen los condenados) como rival más duro tuvieron al Torrelodones, el Madrid debió eliminar a los más fuertes de nuestro campeonato y derrotar a "los afortunados" en la final. Centrándome en la de este año..., pues notable, no nos vamos a engañar. Y no sobresaliente porque no me cabe duda alguna que la final no sólo la perdimos por algo de mala suerte (que la hubo), excesiva permisibilidad arbitral con las entradas y golpecitos atléticos (que también), sino porque, y lo digo por experiencia (aunque es cierto que no fui uno de los afortunados o adinerados que pudo estar presente en directo en la final y no puedo decir como en otras ocasiones que lo he visto), cuando metimos el primero, Mou ordenó retrasar líneas. De hecho es curioso que teníamos el partido controlado, creábamos ocasiones, el Atléti bastante tenía con defenderse..., y fue meter el primero (y único) y automáticamente nos empiezan ellos a dominar, para que nada más empatar, volver a hacerlo nosotros, con los 3 famosos tiros a los posters, paradas mágicas del portero del equipo del manzanares y demás. Vamos, que con los antecedentes..., blanco y en botella... portuguesa.
    Igualmente y como madridista asiduo al Bernabéu y campos extranjeros y nacionales junto a los nuestros, decir que salvo contadísimas excepciones, el juego del Madrid no me ha enamorado mientras Mou ha dirigido el banquillo. Es cierto que ha habido momentos muy puntuales en que lo bordaban, pero demasiado puntuales. No voy a ser cínico y decir que jugaban mal y no me gustaba lo que veía, porque no sería cierto, pero por ejemplo y por buscarlo en lo más reciente, el juego del Madrid de Pellegrini si me encandilaba, si bien los resultados muchas veces no acompañaban. Aunque sinceramente, con bastante menos puntos que sacó éste entrenador en la liga, el Real Madrid ha ganado 30. No me cabe duda que si le hubieran dejado una temporada más... nuestras vitrinas estarían aún más llenas.  
     El juego del Real Madrid de Mou no es propio de nuestro espíritu y esencia. Y al mismo tiempo tampoco lo nefasto que algunos quieren ahora vender. El Real Madrid ha de dominar, han de ser los otros quienes han de estar sometidos y adaptados a nuestro juego y no a la inversa, pues jugábamos más a aprovechar los errores ajenos, que ha crear juego. Está bien jugar a la contra en según que partidos o circunstancias, pero esa forma de jugar como base no pertenece a nuestra historia. Aunque en defensa del portugués, diré que esa tendencia poco a poco parecía que estaba desapareciendo y para muestra, nuevamente, el partido de esta pasada final de la Copa del Rey.
    Si añadimos los nefastos fichajes realizados por expreso deseo y órdenes de Mou... (ni uno medianamente decente) apaga y vámonos. Reconozco que Coentrao ha ido de nada a poco y continuaba con esa tendencia ascendente, que tácticamente es muy bueno y obediente, pero en lo demás... Y con los demás fichados por él...
    Como sé que debo ponerme freno, de momento dejo aparcado lo futbolístico para centrarme en lo institucional que tanto directa (casi siempre), como indirectamente, afecta a lo deportivo.
    No es de recibo los continuos guiños del portugués a irse a Inglaterra casi desde que llegó. Eso como mínimo crea incertidumbre ya no sólo en la directiva, sino peor aún, en la plantilla. 
    Al mismo tiempo tampoco es admirable ciertas actuaciones fuera de tono tanto con los periodistas (aunque en este caso en un altísimo porcentaje le daba la razón), como con rivales, aficionados y jugadores propios. Muchas veces (que no siempre) decía verdades, pero en muchas ocasiones el continente ha hecho tirar por tierra el contenido. Y lo que ya es imperdonable es que todo hace indicar (aunque como ya sabréis no doy mucha credibilidad a la mayor parte del mundo del periodismo) que sus rencillas personales se anteponen a las deportivas. Lo que ha hecho con casi todos, pero muy especialmente con Sergio Ramos, Pepe y Casillas es de juzgado de guardia. Lamentable. 
   Quiero dejar bien claro que yo también apoyo la disciplina, pero bien entendida, tratada y distribuida, no de forma arbitraria, como así parce que ha sido. El jefe es el jefe y punto.
    De todas formas me centraré en el ejemplo del capitán. Para mí es el mejor portero del mundo y lo sacaría siempre (mas bien casi siempre), pero a la vez no es menos cierto que el Madrid de Mou fallaba principalmente en dos aspectos: el juego defensivo por alto... y a la hora de sacar el balón. Y justo en esos dos aspectos Casillas es bastante normalillo por no decir algo peor. Diego López, que me encanta, en el juego por alto le da lecciones al gran Iker con los ojos cerrados y a la hora de sacar de portería..., con los ojos cerrados y atado de pies y manos. Dicho esto, que por unas pequeñas desavenencias "the special one" liara la que lió entre Adán, Casillas y por último Diego no tiene perdón. Porque todo hace indicar que lo personal superó lo profesional. Y el más perjudicado no ha sido Iker, sino Adán.
     A falta de más información creo que esto ha sido así, aunque no es menos cierto que como he dicho antes, un entrenador es el jefe, ha de imponer disciplina y como tal han de tratarlo y obedecerlo. Y como digo lo uno, también diré que seguro que los jugadores "reprendidos" se han saltado a la torera alguna orden de su entrenador, que por muy ilógica, rara, excéntrica o impopular que fuera, no deja de ser una orden de tu superior y como tal has de acatarla. Si no estás conforme una de 3, o te marchas, o en privado lo intentas arreglar o hay personas por encima de ellos que pueden solucionarlo y darle o quitarle la razón a esas normas impuestas. Difícil encontrar ese equilibrio entre aptitudes y personalidades tan dispares. Lo que si está claro es que desde luego no se solucionan como ambas partes han hecho, aunque en este caso concreto de cara a la imagen y buen hacer, mejor, mucho mejor Iker que Mou.
    Mou y por ende y como consecuencia de "cierto exceso de dejadez" los gerifaltes del Real Madrid (y más viendo el resultado final refrendado hoy), lo hicieron muy mal con Valdano, Zidane, Toril,..., personas, curiosamente, que no compartían al 100 % o incluso sólo un 1 %, los modos e ideas del portugués. 
    Florentino se excedió en su primer mandato en favorecer tanto a los jugadores y en éste segundo en dar tanto poder a una persona que apenas pasados unos meses, ya insinuaba que más pronto que tarde se iba a ir. Y mucho más grave aún, un entrenador que no tiene ni idea de lo que es y significa el Real Madrid. Está bien otorgar más poder a quién más lo necesita. Está muy bien dar más valor a su opinión que a la de gente que no ha de tomar decisiones tan fuertes o ven los toros desde la barrera en vez de en la plaza. Pero todo poder ha de tener su contrapeso, su oposición, para no convertirse en una dictadura alocada. Y aún a riesgo de repetirme, si ese poder se le da a alguien que ha mamado madridismo..., pues algo más comprensible sería. VAmos, si se le otorgase a Michel, Butragueño,... pues quizás fuera algo más lógico, pero a un señor que apenas lleva unos meses y visto lo visto sólo sabe de la esencia blanca que el estadio está en la capital de España..., muy normal no es.
    Y como nuevamente he de frenarme, acabaré con algo a lo que los más asiduos a este blog estarán cansados de leerlo, y es aquello por lo que siempre deberemos estar agradecidos a Mou. Él y sólo él ha logrado recuperar el orgullo de los aficionados a ser de nuestro equipo. Él ha conseguido que nos revelemos contra las injusticias sufridas y que portemos con orgullo nuestro escudo en el corazón. Que lo defendamos a muerte y nunca nos dejemos pisar. Curiosos (como tantas veces he defndido) viniendo de alguien que ha demostrado no tener ni puñetera idea de lo que ha sido y significa ser el Real Madrid. 
    Por y para siempre Hala Madrid!.
     
         

11 may. 2013

FRÁGILES DE MEMORIA.

    No pienso ser falso y decir cosas que nunca he pensado. Tampoco voy a ir de rescatador, pues creo que ni soy el más apropiado, ni realmente hay que rescatar a nadie, pues la grandeza del ser humano es su libertad de pensamiento. Pero si pienso opinar sobre lo injusto del trato reciente que está recibiendo el bueno de Higuain por parte de sus aficionados.
    A título personal me parecen lamentables los desprecios y silbidos que parte de la afición blanca está vertiendo sobre el argentino. Un argentino que hace bien poco era casi idolatrado por los mismos que ahora le menosprecian.
    Si, aunque no se lo crean, yo soy el mismo que ha dicho una y mil veces que prefiere a Benzema antes que a él y así lo sigo pensando. Benzema es la exquisitez latente, Higuain la garra presente. La técnica del francés es sublime y armoniosa. Hace jugar a los demás, abre huecos y marea a los contrarios con sus movimientos y triangulaciones, si bien parece que juega a 33 revoluciones, mientras el resto son un disco compacto. Por el contrario Higuain siempre está a 100... y esto es parte de su éxito y fracaso. Tiene pundonor para dar y tomar, pero va tan acelerado que apenas tiene tiempo para pensar. Esto provoca que apenas convine (en comparación con el 9) con el resto de sus compañeros, por lo que CR 7 está más a gusto con "el gabacho" que con el argentino. Al mismo tiempo y de cara a portería, "esas prisas" le impiden ver el hueco más apropiado, pues sólo piensa en disparar, no en como y donde hacerlo. También es más individualista, pero a la vez se fabrica mejor las oportunidades. Es mucho mejor jugando al fuera de juego (si bien últimamente no está siendo muy afortunado en esas lides) y su continuo desgaste pone más nerviosa a la defensa "enemiga", que nunca sabe por donde va a a aparecer y si conocen que está sediento de errores suyos para aprovecharlos. Siempre dije que el mejor jugador del mundo sería una mezcla franco-argentina.
     Este Higuain es prácticamente el mismo que se echaba el equipo encima en situaciones comprometidas. De hecho y si me apuran es algo mejor, pues si bien nunca ha sido una de sus virtudes (para ser jugador del Real Madrid), su calidad ha aumentando y por lo tanto lo mismo ha ocurrido con sus recursos para salir airoso de un mayor número de situaciones que se pueda encontrar durante el partido.
    Dicho todo esto y bastantes cosas más que me dejo "en el teclado", comentaré que me parece lamentable los pitidos que últimamente cierto sector del Bernabéu que mejor estaría en su casa, están dedicando sobre el 20 blanco. También sobre el 9, pero a menor escala.
    El Pipita, de mayor o menor manera, lo ha dado todo por el Real Madrid. Mucho o poco, con calidad o sin ella, pero todo. Y no sólo eso, en muchos y determinantes momentos, ha llegado a ser el baluarte necesario para el equipo. La pieza clave. Es injusto ese sector del Bernabéu con él.
    Mi segunda casa es por desgracia el templo del mejor equipo del mundo pero a la vez, de la peor afición (salvo contadísimas excepciones). Curioso es es que esa misma paupérrima afición generara en su momento ese miedo escénico que tan temible hizo a nuestro equipo y nuestro estadio en todo el mundo o que rozara ese mismo ambiente hace apenas una semana en la vuelta de las semifinales contra el Borussia. Por lo tanto y con tanto extremismo, no es de extrañar que ahora se silbe a un otrora idializado (merecidamente) Higuain. No es de extrañar, pero si para reflexionar, pues a parte de lo arbitrario de tal deleznable actitud, Higuain sigue siendo nuestro jugador y como mínimo, habría que respetarle, cuando no defenderle y apoyarle por lo menos, mientras que siga en nuestras filas, que espero sea hasta que se jubile.
    Además, al argentino se le critica mucho su falta de puntería (yo el primero), pero ese es un gran error, pues no es un delantero centro, no es un rematador, como tampoco lo es Benzema. Pedirle altos porcentajes de goles, es el equivalente a exigirle a Özil memorables e innumerables acciones defensivas en todos los partidos. Indudablemente que han de hacerlos (goles y acciones defensivas), pero cada uno es especialista en "lo suyo" y una cosa es colaborar, ayudar y hacerlo lo mejor posible y otra hacer perfectamente el trabajo para el cual no ha sido "hecho".
   Y como no quiero extenderme en exceso sólo decir una cosa más: nunca perdonaré al presidente que eche a cualquiera de los dos. Cometería un error fatal. Triste es que el aficionado blanco, el voluble aficionado blanco haga eso, pero un presidente...

1 may. 2013

1648

   
    Fue una derrota memorable. Así de simple.
    Reconozco que en el cómputo general de ambos encuentros el Borussia es el justo finalista por el baño que nos dieron en la ida. También que disfrutó en este encuentro de ocasiones para haber marcado un par de goles. Pero si hubiera justicia en el fútbol, habrían llegado tras haber recibido como mínimo 3 en los primeros 20 minutos... y no sé yo si en esa situación habrían sido capaces de hacer algo decente por el supuesto continuo empuje de nuestras hordas (aunque no sé por qué me da que Mou hubiera ordenado replegar a sus hombres), más su lógico nerviosismo al verse fuera, tener que abrirse y demás. 
    Pero hablemos del comienzo, pues todos sabemos el triste final.
    Como puse en el anterior post no tenía mucha confianza en la remontada, pero es en estas situaciones cuando más hay que apoyar al equipo y yo no podía faltar.
    Resulta curioso lo influenciados que estamos del ambiente que nos rodea. Salí de casa cuando estaba granizando y con la certeza de que iba a dejarme el alma por mi equipo, pero éste no iba a poder hacer nada contra las tropas protestantes.
    Conforme me acercaba a Madrid el cielo empezó a clarear y la radio que iba escuchando hablaba una y otra vez de las remontadas y del glorioso espíritu de las mágicas noches en el Bernabéu. Los primeros escalofríos recorrían ya mi espalda y el "si se puede" empezó a hacer mella en mi espíritu.
    Ya en el metro se apreciaba que lo de hoy era distinto. Iba prácticamente lleno a falta de varias horas para el inicio y se mascaba la furia y tensión. Pero lo más impactante fue mientras subía las escaleras del subterráneo ya en la estación del Santiago Bernabéu. Oí con una claridad absoluta y ensordecedora los cánticos de miles de personas animando a un equipo que llevan en su corazón como si de un hijo fuera. Por un momento creí sufrír un flasback. Me ví con mi bomber, martens y toda la parafernalia futbolística hace 20 años, llegando al templo y disputándose un partido similar. El miedo escénico había regresado y el Bernabéu estaría poblado por miles de energúmenos que moriría por animar a los suyos y se dejaría hasta el alma por ellos. De hecho llegué a pensar que un enorme meteorito había caído en las inmediaciones y los sibaritas (el 98% de los socios) que acostumbran a ocupar y mancillar el buen nombre de nuestro estadio a base de comer pipas y no hacer nada salvo estar sentados y silbar, se habían exterminado. El ambiente era endemoniado y por supuesto que si se podía. Para aquellos que nunca hayan estado en tan noble lugar, les diré que del metro a "la calle principal" de las previas de los encuentros hay 3 calles y varios bloques de más de 10 plantas por el medio.
      Ya en el exterior y todavía en la boca de salida, no pude menos que ponerme a cantar lo que se oía allá en la lontananza y que por empatía, empezaron a cantar todos los presentes a 2 kilómetros a la redonda. Se veía el humo de las bengalas, se sentía la ira, se creía en el milagro. 
     Que decir ya imbuido en la calle  Marceliano. Noche mágica sin duda. No fue un flashback, yo tendría unos 18 años, estaba rodeado por miles de energúmenos que no cesaban de animar y gritar a los 4 vientos a su equipo. Había plena comunión e identificación con ellos. En el Bernabéu no habían instalado los ridículos asientos (por lo menos en las grada baja). Los más leales seguidores no habían sido mermados hasta la minucia y recluidos en una estúpida pecera, y las normas "de seguridad" FIFA-UEFA todavía estaban sólo en la mente de los subnormales de turno.
     Como antaño, faltaba 1 hora para empezar y ya no tenía voz y me dolían las sienes por el mero hecho de hablar... si podía.
     Un momento espectacular fue la llegada del autobús con nuestros jugadores. No hay palabras para describir lo que ahí se vio y sobretodo vivió. Simbiosis absoluta. Locura desatada.
     Llegó el momento de entrar al estadio. Mierda, los asientos estaban ahí. Pero a falta de 10 minutos para empezar el partido.... ¿Asientos?, ¿para qué sirven los asientos?. Todos los asistentes, y cuando digo todos es todos (salvo los de amarillo y negro), cantaban al unísono como si la vida les fuera en ello. No era el ambiente como en los años 80 y 90..., pero se le acercaba mucho. Esto prometía. Nadie dudaba ya que venceríamos y pasaríamos la eliminatoria.
     Al salir los jugadores hicimos un mosaico (que si les soy sincero sólo llegué a descifrar completamente ya en casa) en el que se decía "Madrid vibra por ella".
     Lo era, era "la noche". Todos cantando, todos animando, todos de pié, todos siendo uno. Como antaño. Con Juanito no en el recuerdo, con Juanito en el alma.
     El Real Madrid salió borracho de afición. Ebrio de una grada que era más Real Madrid que nunca en los últimos lustros. Salió arrollador, con ganas, con ansias, con buen juego. En apenas 15 minutos a nadie le hubiera sorprendido que en el marcador figurase un 2-0 (incluso quedándose cortos). Pero Higuain falló lo "infallable", Özil marró (por partida doble, pudo centrar a CR7 estando éste sólo o tirar) lo "inmarrable", a CR7 le pararon lo imparable,... un cúmulo de desgracias que bajó un tanto el ánimo a los asistentes... y a los jugadores, pues esto moralmente ha de afectar... además del lógico "levantamiento del pie del acelerador". Es justo decir que el Borussia sobre el minuto 20 se asentó algo mejor (por las buenas y por las malas) y las fuerzas se igualaron algo, pero aún así, éramos mejores. Hubo 4 factores que desencadenaron esa cierta igualdad de juego mediada la primera parte. El primero el psicológico, ser sabeedor de que en condiciones normales ya habrías igualado la eliminatoria y ver tu marcador a cero. El segundo la necesidad de bajar un ritmo insostenible durante 90 minutos. El tercero el buen hacer táctico de Klopp y el cuarto y más importante, el consentimiento tácito del árbitro (el lamentable y patético Webb) que dejó que los alemanes, especialmente su portero, perdieran tiempo (bajando el ritmo del partido y enfriando al Madrid) como niñatas asustadas. "Bien" por el Borussia, mal por el juez del partido.
    Alguna ocasión más tuvimos durante la primera parte, eso sí, menos claras. Con un Xabi Alonso bastante mermado, en el centro del campo destacó Modric, que recuperó infinidad de balones.
    Así finalizó la primera parte, con un injustísimo 0-0, y un Bernabéu enrabietado, pero sabedor que no sólo podíamos, sino que lo íbamos a conseguir.
    Y como no podía ser de otra manera, empezó la segunda parte. Con las fuerzas mucho más igualadas (Klopp volvía comerle la oreja al portugués) y con ocasiones, esta vez sí, para ambos contendientes. Es más, las más claras y con diferencia en esta segunda parte fueron alemanas.
   Menos mal que en un momento de lucidez, habiéndose negado no sé muy bien por qué a atacar por las bandas, Mou sacó a Benzema, ese hombre que si no tuviera horchata en las venas sería el mejor jugador del mundo. Las combinaciones entre los miembros de la delantera blanca mejoraron enórmemente y gracias también a la colaboración de Kaká y algo de Khedira, volvimos a adueñarnos del partido. Y cuando menos lo esperábamos a pesar de nuestros incansables ánimos (algo ya más decaídos, pero insistentes), llegó el gol del francés. No quedaba nada de tiempo, pero eso hacía la remontada aún más memorable.
    De golpe las fuerzas que minutos antes comenzaron a flaquear en afición y futbolistas resucitaron. El Madrid volvía a ser un vendaval, los asientos nuevamente habían desaparecido y poco minutos después, en otra gran jugada de Benzema que dejó el balón a Sergio Ramos (sin duda el mejor del partido), éste fusiló la portería rival. Ya está, quedaban 2 minutos más el añadido (por lo bajo calculábamos 15 minutos por las continúas pérdidas de tiempo alemanas y los cambios de jugadores de 2 minutos cada 1). Estábamos en la final... seguro. Sólo faltaba un gol y teníamos tiempo. Un tiempo que el puto árbitro junto al cuento "typical Alves" (muy bien aprendido el Borussia) de un jugador alemán (no me acuerdo del número), que creo sufrió una dura entrada de una lombriz que pasaba por ahí, permitió no sólo frenar las arremetidas blancas, sino también su espíritu, nuestro espíritu, y quitar de paso 3 ó 4 minutos más al reloj.
    Por cierto, y como excusa al no poder colgar las fotos y vídeos realizados, el segundo gol lo hicieron mientras yo grababa la jugada en cuestión. Mi celebración fue tal que mi cámara salió despedida a varios metros de mí, impactando casi en un compañero de batallas y rompiéndose en mil pedazos y lo que es casi peor, habiéndose estropeado también la tarjeta de memoria. Me quedé si cámara.
    Se reanudó el encuentro, pero ya no fue lo mismo. Se siguió intentando, incluso se pidió un penalty (para mi inexistente). Pero nada de nada. Nuestro destino se escribió en Dortmund. De hecho nuestro destino lo escribió allí Mouriño.
     Juanito se marchó del Bernabéu cabizbajo pero orgulloso. Al igual que los 75000 aficionados blancos que allí estuvimos, dejándonos nuestras vidas y voces. Nunca una derrota fue tan dolorosa y gratificante a la vez. Nunca ví a la mayor parte del Bernabéu quedarse a aplaudir a nuestros jugadores tras un descalabro como el de no poder estar en una final de la Copa de Europa por un lamentable partido de ida. Pero pasó. El bastardo pitó el final y los asistentes nos quedamos aplaudiendo a unos gladiadores que merecieron más. Quizás los extranjeros comprendieran por fin que significa el Real Madrid. Quizás Ramos, que ya lo sabe, sea capaz de arrastrar al resto. Probablemente Mou aprendiera lo que nunca ha entendido sobre nuestro ser, nuestra esencia. Quizás Florentino se dé cuenta que necesita más al Bernabéu de antaño, que al ñoño actual y que necesitamos más cantera y más españoles en nuestras filas. Quizás esta pseudo-derrota sea más productiva de lo que creemos. Que bonito es soñar!. Como soñamos durante más de 5 horas (en mi caso) los que acudimos al Bernabéu una magnífica y trágica noche el 30 de abril del año 2013.
    Acabó "la Guerra de los 30 años" y ganaron las huestes protestantes, pero que cojones!, ESTO ES UN TERCIO ESPAÑOL (ver post anterior).

     POSTDATA: Señor Mouriño, lo puedo decir ya a las claras: Váyase usted a la mierda. Probablemente esto duela a muchos, pero es lo que siento. Márchese de una puñetera vez. No hay perdón para usted. Su cobardía impropia de un heredero de Spinola nos echó el año pasado contra el Bayern. Su lamentable planteamiento en Alemania nos apeó de ésta Copa de Europa. Y una vez acabado el partido, ni un sólo agradecimiento a sus jugadores y a su público, que lo han dado todo por esos colores que también debieran ser los suyos. Lo único que supo hacer tras SU descalabro fue decir que igual no seguiría pues él no está donde no se le quiere. Pues muy señor mío, púdrase allá donde vaya y si se queda..., púdrase igual. Esta afición no se merece sus desprecios y sus jugadores tampoco. Siga buscando piso en Londres o en Tumbuctú, me da igual. Pero para mí este partido supuso un cúmulo de sensaciones indescriptibles, pero también un gran disgusto. Un gran dolor de cabeza (sobretodo las sienes de tanto gritar y animar), infinidad de lágrimas de tristeza por la eliminación derramadas en mi coche, una noche sin dormir por el disgusto y una cámara de más de 500 euros destrozada (lo que significa que no tendré cámara en años). Lo volvería a hacer por esos jugadores con ese mismo espíritu. Lo haré, que no le quepa dudas a nadie, por el Real Madrid, especialmente cuando vuelve a ser el Real Madrid. Pero por usted..., que le den. Gracias, muchas gracias por devolvernos el espíritu de lucha y orgullo a la afición (post anterior). Pero por nada más. Ah!, y vete a venderte donde quieras, pero a poder ser en Madrid no, desagradecido!.