10 nov 2011

MIL AFICIONADOS, MIL GUSTOS.

    Mucho se está debatiendo, y muchas provocaciones al debate se están realizando, sobre que equipo es mejor, el Real Madrid o el F.C. Barcelona.
   Bajo mi opinión nunca se llegará a una conclusión clara y es que "para gustos... los colores". Salvo escasos partidos, siempre he criticado bastante al F.C. Barcelona, pero esas críticas nacen desde dos facetas distintas, ambas importantes, pero a la vez variables para cada ser. Éstas son: mí forma de entender el fútbol y mí pasión madridista.
    Tras ver los halagos que una gran parte del mundo del fútbol lanza al equipo que en la actualidad entrena Pep, no que me queda otra que darme cuenta que hay infinidad de puntos de vista. 
    No voy a ser tan cínico como para no reconocer los méritos del club catalán. Su trayectoria de los últimos años es impresionante y es como mínimo justo reconocérselo. No obstante, creo que algunos de sus actuales éxitos han sido a todas luces injustos e influenciados por cierta peste negra personificada en seres como Platini y Villar. También habría que añadir gran dosis de suerte (en el 80% de sus partidos, en su primer tiro a puerta gol, y el promedio de acierto rematador ronda el 90%), pero los méritos de los azulgranas son enormes y entran con derecho propio en la historia del fútbol.    
    Ahora bien, a mí el juego del F.C. Barcelona me aburre enormemente, no el de esta temporada (curiosamente el que por ahora peor resultado le ha dado a Guardiola), ni el que practicaba con Rijkaard, sino el encumbrado por un altísimo porcentaje de la prensa y afición, que es el de el Barcelona de los años 2008 al 2011.
    En cambio, en ese mismo periodo y con los distintos entrenadores, el Real Madrid no habría ganado prácticamente nada, pero en apenas 20 minutos de cualquiera de sus partidos, realizaba más del doble de ocasiones que hacía el Barcelona en 180. Luego podría perder o ganar, pero en cuanto a entretenimiento del público, a mi entender, el equipo blanco da sopa con ondas al "super-barza".
   De todas formas no creo justa la comparación entre ambos, pues toda forma de jugar es buena para según quién lo mire. Según parece últimamente, sobretodo en el periodo mencionado con anterioridad, el juego "espectacular" en la actualidad es que un defensa central toque muchas más veces el balón que su máxima estrella, llámese Messi, Dopado o Lionel. La excelencia en el fútbol es el juego horizontal y no el vertical. Que los centrocampistas y defensas tengan una posesión del 70% de los partidos, posesión estéril, pero posesión. Que sólo se acerquen 6 veces en 90 minutos, pero que metan 5,... no hablaré de marrullerías, cuentos y demás.
    No me cabe duda que habrá gente a la que le guste esta forma de jugar pero repito, yo acudo al campo primero porque amo a mí equipo y segundo para pasármelo bien según mis gustos, no a dormir. Lo he dicho en anteriores ocasiones, pero creo que es buena comparación por lo que repetiré el ejemplo: a mí el juego que tenía el Barza me parecería a algo similar a ir a ver jugar a Rafa Nadal dando pelotazos contra una pared, sí, tendrá unos golpes maravillosos, hará unos movimientos exquisitos, la pelota saldrá de la raqueta con una parábola perfecta y todo lo que queráis, pero a los 5 minutos me iría al bar más cercano a tomarme una cervecita y ver un partido de verdad.
   En cambio,el juego del Real Madrid es completamente distinto y la mayoría de los aficionados blancos así lo queremos. De hecho, cada vez que los nuestros se han puesto a pelotear "más de lo debido" han aflorado silvidos de manera inmediata. A nosotros sólo nos gusta que ataquen, que ataquen y que ataquen. ¿Qué es eso de Valdés para Piqué, éste para Xavi, Xavi a Busquets, Busquets a Xavi, Xavi a Pujol, Pujol a Piqué, Piqué a Busquets, Busquets a Piqué, éste a Iniesta, Iniesta a Busquets, Busquets a Valdés.... y así 85 minutos?. Pues eso al aficionado del Barcelona le parecerá maravilloso, pero a mí me parece un auténtico coñazo. En cambio, y como también he dicho antes, el Barcelona actual, como el de Raikjard,  presiona más arriba y apenas manda balones atrás. En cuanto recupera busca la portería contraria, nada de que balones a la defensa y apenas llegar al área rival. De todas formas siguen sin parecerse o se parecen en muy poco ambos sistemas de juego, es comparar un sistema cuya prioridad es la verticalidad con otro cuya premisa es la horizontalidad.
    Igualmente quiero dejar claro que estoy completamente en contra y nunca lo he hecho, lo de silvar a mí equipo durante el partido, hay que animar aunque vayamos perdiendo por 5 en el minuto 89, otra cosa es una vez finalizado; pero esos silvidos no son contra los jugadores, sino contra la forma de jugar en ese momento y reconozco que en ocasiones he pensado que si reaccionaban ante esos pitidos, bienvenidos sean.
   Siempre he criticado la patética y lamentable afición que tiene el Real Madrid, no vamos al fútbol, vamos a la Ópera, pero en cuanto a entretenimiento siempre buscamos lo mejor y desde luego el barza no lo es... a nuestro juicio. La cosa sería estupenda si además del entretenimiento en el campo, nosotros lo diéramos en la grada, pero tenemos que ser "especialitos" para todo.
    Lo dicho, no creo que sea ni justo ni comparables ambos estilos y por lo tanto esa comparación sobra. Habría que entender mejor la idiosincrasia de cada club y la forma de entender el fútbol de cada afición, que salvo por matices, suele coincidir entre todos. Se podría decir que "me gusta más éste o el otro", pero no que es mejor "a ciencia cierta", aunque la única verdad sea la del Real Madrid.

6 nov 2011

¿QUIÉN VIVE EN LA PIÑA DEBAJO DEL MAR?

    ¿Qué cómo es posible que haya puesto este titular con el partidazo que hizo el Real Madrid?. Sinceramente no sé la razón exacta y más teniendo en cuenta que odio a muerte la serie de donde sale esa pregunta, cuya única misión es "amebar" a los niños y padres que lo ven. Quizás lo elegí como apoyo incondicional a las palabras de Mou "si no llega a ser por los de detrás de la portería, parecería que el estadio estaba vacío". La mayoría de ustedes no entenderán mi razonamiento, pero si acudieron al campo sabrán de lo que hablo.
     El partido empezó con un recuerdo hacia Cassano y de forma festiva al enseñaros CR su nueva bota de oro, cosa que a mí me preocupó, porque rara vez que empezamos celebrando algo, acabamos haciendo lo propio.
     En lo que al fútbol se refiere, prácticamente desde que acabó el partido estoy buscando un adjetivo que pueda definirlo. Me he leído de la A a la Z el diccionario de la R.A.E., wikipedia, interne en general y no encuentro una palabra que pueda definir el impresionante y cuasi-perfecto partido del Real Madrid. Como la perfección no existe, los nuestros tuvieron que hacer la tontería de la semana regalando un gol al Osasuna exactamente igual a otro que hicieron los nuestros hace un par de partidos y que, fíjense ustedes, a los nuestros se lo anularon y encima le mostraron tarjeta amarilla a Xabi. Cosas de Villar. Habría que decir que el clamoroso despiste de nuestra defensa, vino como consecuencia de la negativa del ecuánime árbitro a que entrara Pepe tras haber salido por un golpe recibido, provocando las protestas de los nuestros y la picardía de los jugadores del Osasuna. Bien por ellos, mal por nosotros. De hecho en un principio el titular iba a ser "victoria insultante, despiste preocupante", pero al Mou lo que es del Mou.
    De todas formas fue un partido muy especial, primero por el horario, ya que se disputó a las 12:00 y que a mí, egoístamente hablando, me viene muy bien, aunque prefiero a las 17:00 de toda la vida. Y después porque ésto provocó la presencia de un gran número de niños. El Bernabéu estaba hasta la bandera, no cabía literalmente un sólo alfiler, y si bien no era la primera vez que pasaba en la temporada, sorprendía el gran número de chavales con edades comprendidas entre los 5 y los 12 años. Como todo en la vida, las consecuencias fueron buenas y malas, pero ya trataré de ello en el siguiente post.

    Regresando al encuentro, diré que empezó como acabó, con monólogo blanco. Salvo los primeros 5 minutos de la segunda parte, la posesión, las ocasiones, el control, y porque no decirlo, el espectáculo, perteneció al equipo de Mou. No hubo historia de buenos y malos, sólo una epopeya para enmarcar, una oda a la belleza, un soneto al espectáculo. Fueron 7 y pudieron ser 14, de todo tipo y colores, de pie, de cabeza, de jugada y de penalty, tras recuperar rápido, de jugada trenzada,..., sólo elijan y vean. En cambio el Osasuna sólo se acercó en 2 ocasiones al área de los nuestros, ahora bien, en su primer tiro y para variar, gol, de despistado, pero gol. Es verdad que los blancos bajaron un poco en la segunda parte, pero apenas una o dos plantas, no hasta el sótano como últimamente nos tenía acostumbrado.
    ¿Jugador a destacar?, ofendería a cualquiera del resto si mencionara a alguno, por lo que me niego.       Además de lo referido, hubo otras grandes noticias, entre ellas la aparición de Sahín, que aunque sólo mostró ciertos detalles, no desentonó en absoluto. Incluso demostró valentía al lanzar una falta. Tiene buena pinta, muy buena pinta.
   Pero claro está, con sólo un susto no basta y la desgracia tenía que aparecer en forma de lesión a Dí María, provocada tras una excelente acción defensiva y por puro pundonor. Si en otras ocasiones le he criticado por sus "idas de cabeza" hoy, como en otras ocasiones, me descubro ante él.

   Y mientras, ¿qué pasaba con los aficionados?. Pues disfrutando, disfrutando mucho, pero interiorizándolo demasiado, o eso parecía. Como ya he dicho anteriormente, es una pena los enteros que ha bajado el ambiente en un estadio hasta hace no mucho glorioso. En ocasiones me parece el cementerio más espectacular de la tierra. Apenas un 2% de los presentes entienden lo que puede ser ese campo, y saben lo que fue. Yo particularmente lo añoro y anhelo el regreso de el famoso "miedo escénico", creado por un Bernabéu que era uno con sus jugadores. Que intimidaba a los rivales y que era el alma de los cuerpos que corrían tras el balón. Qué años aquellos, que pena que no los viviese Mou y cuantos puntos se nos han escapado por no permitir revivirlos por falsedades y falacias de todo tipo y condición, pero eso es otra historia.

   Sólo los innombrables, como siempre, animaban a los 11 jugadores y 80.000 presentes que, todo hay que decirlo, cuando se les requirió, algo participaron, no era la panacea y no creo que el Osasuna se intimidara por ello, pero por algo se empieza y se agradece la voluntad de la mayoría. Entre ellos, la multitud de chavales que acudieron y que junto a "los de detrás de la portería" respondían, !Bob Es-pon-ja!.

3 nov 2011

ALGO MENOS DE LO QUE "AVERGONZARNOS".

     Debo de tener algo de rebelde y mucho de estúpido, pues mi tendencia siempre es a escusar los fracasos e infravalorar los logros, y en esas estoy ahora, infravalorando.
    No voy a negar la excelente primera parte del Real Madrid en Gerland, por lo menos desde el minuto 7 aproximadamente. Se podría decir que "lo bordamos" y que de no ser por lo que fallaron los nuestros de cara a portería, especialmente Benzema y Özil (que por otra parte estuvieron excelsos en lo que a hacer jugar al equipo, mover el balón, apoyos, centros y demás), el partido podría haberse terminado en esos primeros 45 minutos.
    Pero tampoco voy ha hacerme el ciego con el tristemente acostumbrado bajón dado en la segunda parte. A pesar de ello pudimos meter un golito más y el cambio no fue tan radical como en otras ocasiones, la diferencia fue grande, pero no abismal. Quizás fueron más los sustos dados por los ataques franceses, que otra cosa. Pero esos sustos existieron y podrían haber complicado, y mucho, un partido que teníamos controlado. Y lo que es peor, otro equipo con algo más de suerte, probáblemente los hubieran metido. Malo.
   De todas formas hubieron otras noticias positivas: la primera, como no, que estamos clasificados. La segunda que algunos jugadores actuaron en posiciones en las que no se prodigan mucho y no lo hicieron nada mal y la tercera que hubo cambios "novedosos", saliendo Callejón y Albiol.
   Como el partido fue completito también hubo una noticia regular, y es que enorgullecernos, como algún medio parece que anuncia a los cuatro vientos, de haber acabado con la "maldición de Gerland"..., pues hombre sí, está muy bien pero....
   Aunque racionalmente sea imposible de entender, en el mundo del fútbol si parece que hay campos "malditos" y rachas incomprensiblemente negativas. Repito que es inexplicable, pero así es. Son campos que deben dejar o provocar algo en el subconsciente de un equipo determinado que produce infinidad de fracasos sin una explicación clara, sería algo así como el dicho "yo no creo en las meigas, pero haberlas haylas". Esto viene a cuento porque me parece muy triste presumir de esto, presumir de que tras 4 años, por fin hemos ganado en Gerland. Nuestro equipo teóricamente era infinitamente superior al Olympic durante todos los partidos de los últimos años jugados contra ellos y en los que el resultado siempre fue favorable a los franceses. Es cierto que a ellos siempre les salía el partido de sus vidas (en alguna ocasión ví su encuentro anterior y posterior en su liga (más bien tramos) y no se parecían en nada al mismo equipo que jugaba contra el Madrid), que "Juniño" metía faltas hasta de espalda y alguna que otra cosita más, pero no era normal, de hecho era muy triste que los nuestros calleran año tras año en un campo en donde jugaba un equipo que en nuestra liga en condiciones normales no pasaría del puesto 6º. Un año puede ser mala suerte o que a ellos les sale todo, otro año un mal partido, un tercer año quién sabe qué, pero la verdad es que la situación para los nuestros era casi tan penosa como ver ahora como un gran logro ganar en ese campo. De todas formas la afición del Olympic daban por hecho que este partido lo ganarían y cierto conocido francés me dijo que daba igual como fuéramos allí, porque perderíamos seguro. Al parecer en el país donde nació la ilustración, donde renació el razonamiento, las brujas están más que presentes, pues lo daba por hecho, lo creía como una verdad absoluta y pareciera que era su único fin. Désolé mon ami.
    Del partido en sí creo que destacaría por encima de todos a Xabi Alonso, cada día que pasa me entusiasma más este jugador, columna vertebral y 6 costillas de nuestro equipo. Özil mejoró muchos enteros en cuanto participación y acierto en relación a partidos anteriores, y Lass también destacó, pero en general todos obtuvieron un notable alto durante la primera parte y un aprobado durante la segunda.
   Del resto de jugadores nombraré a CR, que fue el autor de los goles que le hicieron sobrepasar la barrera de los 100 tantos con la elástica blanca, dato que lo digo más por obligación que por emoción.
   Por lo demás poco que añadir, salvo quizás las dos tarjetas estúpidas y merecidas que sacaron a Khedira y Pipita. Alguien debería de charlar con nuestros jugadores, y es que no hay partido en que alguno realice una tontería. Lo dicho, una victoria en Gerland y algo menos de lo que "avergonzarnos".

   Ironías desde la capital del reino sobre vómitos vertidos en la ciudad condal.


   Ya he leído en el papel higiénico deportivo más usado por los blaugranas (Sport) una columna en el que cierto "entendido" en fútbol alaba el juego del barza y crítica con dureza el del Real Madrid. Eso sí, reconoce que quizás puedan ganar algo (creo que empiezan ha abrirse los músculos anales por aquellas tierras). En la columna que realiza menciona que el juego del barza es alabado por todo el mundo del fútbol, mientras el del Madrid es sólo "resultadista" y que no genera admiración. Pues mire "señor mojón", yo como aficionado al fútbol en general y al Real Madrid en particular, me considero parte de ese mundo y nunca he alabado el juego del barza (salvo algún partido aislado) de los últimos años. Como he dicho hasta la saciedad, me gustaba mucho más el juego del Barcelona de Rajkaard y me gusta mucho más el de este año, que el de los "gloriosos y espectaculares" 3 años anteriores, basado en coñazos infumables con su "alabado" tiki-taka (más bien sonajero para dormir a púberes), robos, favores arbitrales, marrullerías y trabajos de despacho. Lo dicho, no todo el mundo del fútbol está enamorado de esa bazofia que algunos llaman deporte y que para mí es siesta.