3 nov. 2011

ALGO MENOS DE LO QUE "AVERGONZARNOS".

     Debo de tener algo de rebelde y mucho de estúpido, pues mi tendencia siempre es a escusar los fracasos e infravalorar los logros, y en esas estoy ahora, infravalorando.
    No voy a negar la excelente primera parte del Real Madrid en Gerland, por lo menos desde el minuto 7 aproximadamente. Se podría decir que "lo bordamos" y que de no ser por lo que fallaron los nuestros de cara a portería, especialmente Benzema y Özil (que por otra parte estuvieron excelsos en lo que a hacer jugar al equipo, mover el balón, apoyos, centros y demás), el partido podría haberse terminado en esos primeros 45 minutos.
    Pero tampoco voy ha hacerme el ciego con el tristemente acostumbrado bajón dado en la segunda parte. A pesar de ello pudimos meter un golito más y el cambio no fue tan radical como en otras ocasiones, la diferencia fue grande, pero no abismal. Quizás fueron más los sustos dados por los ataques franceses, que otra cosa. Pero esos sustos existieron y podrían haber complicado, y mucho, un partido que teníamos controlado. Y lo que es peor, otro equipo con algo más de suerte, probáblemente los hubieran metido. Malo.
   De todas formas hubieron otras noticias positivas: la primera, como no, que estamos clasificados. La segunda que algunos jugadores actuaron en posiciones en las que no se prodigan mucho y no lo hicieron nada mal y la tercera que hubo cambios "novedosos", saliendo Callejón y Albiol.
   Como el partido fue completito también hubo una noticia regular, y es que enorgullecernos, como algún medio parece que anuncia a los cuatro vientos, de haber acabado con la "maldición de Gerland"..., pues hombre sí, está muy bien pero....
   Aunque racionalmente sea imposible de entender, en el mundo del fútbol si parece que hay campos "malditos" y rachas incomprensiblemente negativas. Repito que es inexplicable, pero así es. Son campos que deben dejar o provocar algo en el subconsciente de un equipo determinado que produce infinidad de fracasos sin una explicación clara, sería algo así como el dicho "yo no creo en las meigas, pero haberlas haylas". Esto viene a cuento porque me parece muy triste presumir de esto, presumir de que tras 4 años, por fin hemos ganado en Gerland. Nuestro equipo teóricamente era infinitamente superior al Olympic durante todos los partidos de los últimos años jugados contra ellos y en los que el resultado siempre fue favorable a los franceses. Es cierto que a ellos siempre les salía el partido de sus vidas (en alguna ocasión ví su encuentro anterior y posterior en su liga (más bien tramos) y no se parecían en nada al mismo equipo que jugaba contra el Madrid), que "Juniño" metía faltas hasta de espalda y alguna que otra cosita más, pero no era normal, de hecho era muy triste que los nuestros calleran año tras año en un campo en donde jugaba un equipo que en nuestra liga en condiciones normales no pasaría del puesto 6º. Un año puede ser mala suerte o que a ellos les sale todo, otro año un mal partido, un tercer año quién sabe qué, pero la verdad es que la situación para los nuestros era casi tan penosa como ver ahora como un gran logro ganar en ese campo. De todas formas la afición del Olympic daban por hecho que este partido lo ganarían y cierto conocido francés me dijo que daba igual como fuéramos allí, porque perderíamos seguro. Al parecer en el país donde nació la ilustración, donde renació el razonamiento, las brujas están más que presentes, pues lo daba por hecho, lo creía como una verdad absoluta y pareciera que era su único fin. Désolé mon ami.
    Del partido en sí creo que destacaría por encima de todos a Xabi Alonso, cada día que pasa me entusiasma más este jugador, columna vertebral y 6 costillas de nuestro equipo. Özil mejoró muchos enteros en cuanto participación y acierto en relación a partidos anteriores, y Lass también destacó, pero en general todos obtuvieron un notable alto durante la primera parte y un aprobado durante la segunda.
   Del resto de jugadores nombraré a CR, que fue el autor de los goles que le hicieron sobrepasar la barrera de los 100 tantos con la elástica blanca, dato que lo digo más por obligación que por emoción.
   Por lo demás poco que añadir, salvo quizás las dos tarjetas estúpidas y merecidas que sacaron a Khedira y Pipita. Alguien debería de charlar con nuestros jugadores, y es que no hay partido en que alguno realice una tontería. Lo dicho, una victoria en Gerland y algo menos de lo que "avergonzarnos".

   Ironías desde la capital del reino sobre vómitos vertidos en la ciudad condal.


   Ya he leído en el papel higiénico deportivo más usado por los blaugranas (Sport) una columna en el que cierto "entendido" en fútbol alaba el juego del barza y crítica con dureza el del Real Madrid. Eso sí, reconoce que quizás puedan ganar algo (creo que empiezan ha abrirse los músculos anales por aquellas tierras). En la columna que realiza menciona que el juego del barza es alabado por todo el mundo del fútbol, mientras el del Madrid es sólo "resultadista" y que no genera admiración. Pues mire "señor mojón", yo como aficionado al fútbol en general y al Real Madrid en particular, me considero parte de ese mundo y nunca he alabado el juego del barza (salvo algún partido aislado) de los últimos años. Como he dicho hasta la saciedad, me gustaba mucho más el juego del Barcelona de Rajkaard y me gusta mucho más el de este año, que el de los "gloriosos y espectaculares" 3 años anteriores, basado en coñazos infumables con su "alabado" tiki-taka (más bien sonajero para dormir a púberes), robos, favores arbitrales, marrullerías y trabajos de despacho. Lo dicho, no todo el mundo del fútbol está enamorado de esa bazofia que algunos llaman deporte y que para mí es siesta.

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