19 nov. 2011

EL LASTRE QUE SOPORTAN LOS JUGADORES.


    Los jugadores de el Real Madrid siempre tendrán un lastre insuperable que aguantar, su afición, concretamente su afición asistente. Estarán ya cansados de "oírme" decir que habiendo vivido y participado en lo que fue el Bernabéu de finales de los 80 y de los 90, ahora mismo nuestra afición es de encefalograma plano salvo... "los de detrás de la portería". Nunca un espectáculo, nunca una aglomeración de ese calibre fue tan silenciosa y tan injusta. Injusta porque es nuestro equipo el que ha de empujarnos para que nosotros hagamos lo propio con ellos; injusta porque un error de cualquier jugador vale más que 10.000 aciertos; injusta porque les miramos con lupa con la escusa de lo que gana; injusta porque por mucho que ellos ganen en un sólo día lo que yo ganaré en toda mi vida, no dejan de ser seres humanos; pero sobretodo injusta porque no tenemos memoria.
     Yo soy el primero que les exige, que no os quepa ninguna duda, les exijo porque para poder ir a verlos he de hacer grandes sacrificios; porque no les dejo de apoyar desde el primer al último minuto sea el resultado que sea; porque sus victorias son las mías; porque es de recibo hacerlo.
   No es menos cierto que "me creo con autoridad" para criticarlos cuando la desidia ha sido de grandes proporciones, pero siempre una vez acabado el partido, cuando ya no se les puede ayudar, cuando han dicho su última palabra, si es que lo han hecho. Y es que si no me desahogara creo que explotaría.
    En mí época viajera apenas faltaba a ningún partido, fuera donde fuera. Tengo la suerte de conocer todos los campos de España salvo los de las islas, "Los Pajaritos", "Los Cármenes" y Cornellá-El Prat y eso que durante una etapa de mí vida casi se puede decir que vi como lo construían a diario. También junto al Real Madrid he visitado infinidad de ciudades, Munich, Leverkusen, Milán, París, Glasgow, Roma,... Tengan en cuenta que por mí escasa economía a esas ciudades viajaba casi siempre en autobús e iba y regresaba en el mismo día (los estudios y el trabajo también eran, a la fuerza, sagrados) para poder ver ver y animar a mí equipo. Y en mí actual y "vaga" etapa hay ciertas obligaciones que hay que cumplir y otro tipo de esfuerzos que he de realizar para poder verlos, por lo que de alguna manera he de compensar mi frustración cuando considero que no han hecho lo mínimo que hay tienen que hacer. Hay muy pocos partidos en los que esto último haya pasado, tengo que reconocerlo, y hay que tener muy en cuenta que hay infinidad de factores que pueden influir en un resultado: arbitrajes extraños, mal día de uno o varios jugadores, partidazo del rival, mala suerte en la finalización,... y como no, el sueño eterno de los rivales por vencer al Real Madrid.
   Digan lo que digan, ningún equipo se excita tanto con ningún otro equipo que con el nuestro, llegan incluso a decorar el túnel de vestuario sólo por la visita de cierto equipo, y es que el más grande, siempre será el más grande.
    Hoy toca Mestalla, sólo con decir el nombre me recorre un placentero escalofrío por la espalda, mí última escapada madridista y encima junto a MyS02. 20 de Abril de 2011, otra fecha imborrable, otro orgasmo futbolístico. He vuelto a leer los "artículos" que hicimos y me avergüenza tanto el no haber podido trasmitir un ápice de lo que realmente allí vivimos, que casi me da ganas de borrarlos.
    Pero hoy es otra historia, una historia espero que igualmente triunfante, pero distinta. Distinta por la competición, por el rival, por la situación y por... la afición. Que el Valencia es un rival temible no creo que sea necesario decirlo, que hoy darán el 200% sobra comentarlo, que casi les daría igual bajar a segunda mientras hoy ganen a los nuestros es más que probable, pero no es menos cierto que nuestra afición está empezando a dar por hecho cosas que no tienen por qué. Es indudable que prácticamente estamos bordando el fútbol y que si los nuestros juegan como saben y las condiciones son normales en todos los ámbitos, se puede decir que no tenemos rival. Pero el Valencia es mucho Valencia, sus jugadores se van a matar y querrán hacer el partido de sus vidas. Si por lo que sea el Madrid no rinde como debiera, tuviera un par de despistes o hicieran un partido unas milésimas por debajo de su nivel, que no les quepa ninguna duda que lo pasaremos mal, muy mal. Y esto no sería tan preocupante de no ser porque nos creemos que lo vamos a ganar todo.
     Esto quizás sea consecuencia de los terribles tres "años oscuros" que hemos vivido. Somos de por sí una afición que está acostumbrada a triunfos, que no ser los primeros es una desgracia y que no ganar por más de 3 es jugar mal. Si añadimos el hecho de nuestros "escasos" logros de los últimos años..., provoca que cuando volvemos a la senda del triunfo y más como lo estamos haciendo, no a lo grande, sino a lo enorme, ya nos creamos invencibles y no sólo nos lo creamos, sino que necesitamos creerlo, estamos ávidos de ello, por lo que magnificamos los magnífico y tendemos a menospreciar todo lo que nos rodea, por muy extraordinario o grande que ello sea. El partido del Valencia es un partidazo y nos guste o no todo puede pasar. Sólo espero 2 cosas, que nuestros jugadores no se lo hayan creído, como si hemos hecho nosotros, y que ganemos este partido... y todos los que quedan, confío en ello.

No hay comentarios:

Publicar un comentario