29 ene. 2012

EL PARTIDO MÁS CORTO DE LA HISTORIA.

    Hasta lo que sé, un partido de fútbol dura 90 minutos más el añadido. Ayer en cambio no duró ni una hora. Finalizó justo cuando el Madrid metió el tercer gol, como mucho hasta la salida del campo de Xabi Alonso allá por el minuto 60.
    No lo hicieron mal los nuestros. No fue un prodigio, pero hasta el minuto referido era un digno partido de fútbol. 
    Un digno partido y una preocupante defensa, más bien preocupante equipo, porque todos son o han de ser uno. No es normal ni de recibo que un equipo como el Real Madrid, rectifico, no es normal que un equipo profesional haya recibido goles en sus últimos 7 partidos siendo 6 de ellos en la primera oportunidad manifiesta del contrario, como ayer nuevamente ocurrió. En este caso fue un despiste generalizado por una decisión arbitral extraña, aunque esto no debiera de servir como escusa. Ninguno de los asistentes supimos si lo que había pitado el árbitro era falta o fuera de banda, pero por lo visto fue lo último, y mientras los nuestros se miraban desconcertados y Aranda (por cierto clavadito a "mi jefe") protestaba no se sabe qué, sacó el Zaragoza que centró a Aranda, profundizando éste completamente sólo y pasando a Lafita que estaba siendo marcado por detrás por Pepe, resultado, gol. Gol injusto, pues no habían hecho absolutamente nada (si no recuerdo mal un "acercamiento" por la banda y defenderse, nada más), mientras que los nuestros pudieron haberse adelantado gracias a una falta de CR 7 (¿por qué no hay 7 con mayúsculas?) y sobretodo por un cabezazo de Benzema tras una excelente jugada de CR 7 y un mejor pase, que aunque algo escorado a la hora del remate, nadie sabe como lo falló.
    Del gol del Zaragoza al minuto 60 monopolio del Madrid. No era una una apisonadora ni un acoso y derribo "a lo bestia", pero si un dominio claro y las ocasiones fueron llegando poco a poco. Y en esas estábamos cuando llegó el gol de Kaká, un maravillosos pase al hueco (60% del gol) que el brasileño no desaprovechó.
    Creo que todos los presentes dábamos por hecho que en los 15 minutos que faltaban hasta el final de la primera parte algún gol más les iba a caer, pero craso error. Alguna ocasión tuvimos, pero ninguna especialmente clara. Algún día ese exceso de confianza que empezamos a tener los aficionados nos dará un disgusto.
    Pero no hay mal que por bien no venga. Justo en el primer acercamiento del Madrid en la segunda parte gol de CR7, prácticamente a puerta vacía tras un gran pase de Özil. Ya por delante en el marcador los blancos siguieron intentando meter algún gol más, el gol de la tranquilidad. Lo buscaban con pausa, pero lo buscaban. Y así llegó el tercero, obra de un extraordinario Özil que jugó de cine durante todo el partido.
    Faltaban 30 minutos de partido y todos contábamos con varios goles más a nuestro favor, o por lo menos con grandes ocasiones. Aún mayor error que antes, no sólo no marcaron más, sino que encima dejaron de jugar tanto los unos como los otros. Era una tarde fría, bastante fría, pero esa temperatura "no se notó" hasta ese fatídico minuto 60, en donde nos quedamos helados tanto por el gélido frío, como por lo que veíamos. La mejor manera que veo para describirlo es calificarlo de bodrio infumable. Ahí, aguantando frío. Sentado sin moverme porque no había nada que pudiera provocar un mínimo estímulo, impulso, salto, aplauso o similar, una estatua a la espera de la liberación del pitido final que por fin llegó.
    Si tuviera que elegir algún jugador no podría asegurar a quién cogería, aunque casi con certeza sería entre CR-7 (impresionado me tiene), Özil y Granero.
    En definitiva, 3-1, 3 puntos más a nuestra cuenta y dos más de ventaja a un Barcelona que no pasó del empate en Villarreal. Un Barcelona al que algunos dan por derrotado en liga, aunque les puedo asegurar que yo no. De hecho mi único anhelo es que ese equipo no cierre las bocas de algunos a los que si merecen que se las cierre.
    También un Barcelona que "no habla de los árbitros" aunque "son muy soberbios y te amenazan con tarjetas". El mismo Barcelona al que le han regalado todo lo posible y más durante los 3 últimos años y que ha estado callado salvo en ciertas derrotas; y que ahora que sufre arbitrajes normales, osea, de esos que en una jugada te dan y en otra te quitan, siguen "sin hablar" de los "soberbios y amenazantes". El mismo Barcelona que tiene en sus filas a un tal Puyol que agarraba de la cintura cual novio al árbitro en una de sus innumerables e infantiles quejas por nada y que incluso ese "soberbio" le tuvo que decir que por favor, que había cámaras y le soltara un poco (digo yo). Por cierto, el mismo "soberbio árbitro" que hace apenas 4 días se debió de tragar su soberbia y el pito al no sancionar ciertas y punibles acciones contra los "amenazados con tarjetas".
    De momento estamos a 7 puntos del "mejor equipo del mundo", aquel que nunca critica a los contrarios ni a los árbitros, pero yo empezaré a creérmelo cuando de seguir esto así, se cumpla el minuto 40 de la segunda parte en la antepenúltima jornada y estemos ganado 5-0 Y sólo lo empezaré a creer.    

    Postdata: ¿Alguien ha leído o escuchado en algún medio la enorme ovación que recibió "el denostado" Mou cuando dijeron por magafonía su nombre?. 

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