1 oct. 2012

PASITO A PASITO.

    Demasiado cortos son los pasos que está dando nuestro equipo para coger el ritmo que se supone que debería tener. Es verdad que ganamos y no es menos cierto que algo mejoró nuestro juego, pero tampoco es parar tirar flores. Otra cosa es que como metimos 5..., la prensa ya se ha vuelto loca y nos pone a la altura del Real Madrid del año pasado. Me gustaría saber que hubieran escrito si el resultado hubiera sido un empate o hubiéramos perdido jugando exactamente igual.
    Además, pecamos de uno de nuestros grandes males, no sólo en esta temporada, sino desde tiempos inmemoriales, el primer tiro del rival es gol.
   Hasta ese momento no lo estábamos haciendo mal, si bien apenas tuvimos una sola clara ocasión y un par de acercamientos. Poco más que decir por el área del Deportivo. En cambio por el resto del campo la actuación estaba siendo buena con momentos de excelentes y rápidos desplazamientos de pelota. El control era absoluto y el entramado defensivo del equipo gallego en su campo no servía para nada por el buen hacer blanco, aunque como ya he dicho, sin crear excesivo peligro, entre otras cosas por un exceso en el juego horizontal y poca verticalidad. De todas formas los que si que no creaban peligro, ni jugadas, ni nada de nada era el equipo coruñes, no porque no lo intentaran, sino por la buena presión del actual campeón de liga.
   No quisiera continuar sin añadir un pequeño detalle que he pasado por alto y que requiere especial atención: la novedosa y revolucionaria alineación que sacó al campo Mou. Sin Xabi ni Arbeloa pero con Sergio Ramos en el lateral, Varane de central y Modric y Özil juntos. Curioso y prometedor centro del campo... según mi opinión con algún matiz donostiarra que añadir para que fuera perfecto. A priori estos jugadores aseguran más toque y más pase al hueco aportando verticalidad. Lo primero se cumplió, lo segundo no tanto, por no decir apenas. Es verdad que el Depor estaba completamente cerrado y encontrar un buen último pase en esas condiciones se antoja casi imposible, pero no es menos cierto que Modric jugó algo más atrás de lo que yo pensaba, hizo de Xabi, mientras que Khedira (excelente partido el suyo), hizo de lo que yo pensaba que haría Modric.
   Y en esas estaba el Madrid, ahogando al Depor, buscando huecos inexistentes, mareando a un Depor que tarde o temprano se cansaría de seguir al balón como tontos..., que en la primera jugada trenzada del Depor, en su primera aproximación al área de Casillas, en su primer tiro... gol. Un buen gol de Riki que educadamente celebró sin ofender a su ex-equipo, pero sin dejar de mostrar la felicidad por el tanto ante su afición. Muy correcto, si señor.
    Hubo un run-run extraño en el Bernabéu, incluso cierta desesperación, pero confiábamos en que hubiera justicia, como ya pasó en el día del Manchester City. Es verdad que en los siguientes minutos el Real Madrid, igual de dominador, pareció entrar en un estado de ansia generalizada, provocando más errores y pérdidas de balón de lo deseable, pero la victoria tenía que llegar sí o sí. Y en una jugada por la banda izquierda de Dí María llegó "la jugada conflictiva" del encuentro, internada en el área y penalti. Desde el campo bastante claro, en la tele muy justo (se hizo justo en la línea), pero penalti. CR7 lo tiró y como acostumbra, lo metió. De aquí al final de la primera parte entramos en la que denominaré "fase barza". El motivo es porque por momentos tuvimos la suerte que tiene el barza. Tras un magnífico pase de Módric al hueco, Dí María tiró a puerta, dando el balón en el portero y de éste... al póster (puro y duro Real Madrid), pero por primera vez en la historia reciente, el balón fue de nuevo en dirección propicia para que el argentino (que no se fiaba de la suerte blanca) que seguía la jugada rematara a gol con la cabeza (puro barza).
    Ya enfrascado en el tercer gol decir que el efecto barza fue aún mayor, centro desde la banda izquierda que roza un defensa, cae a los pies de Ramos que tira, para muy bien Aranzubía, pero el balón sale rebotado hacia el segundo palo en donde CR7 no perdonó.
   Con poco más que añadir acabó la primera parte, iniciándose la segunda con a mi entender, extraño cambio de Özil por Kaká. El partido fue muy parecido a la primera parte si bien en los primeros 15-20 minutos el Depor fue más valiente. También habría que decir que el Real Madrid estaba algo más relajado, a menos revoluciones.
    Dos goles más cayeron a nuestro favor, uno de penalti de esos que generan dudas porque apartar la mano es muy difícil, aunque es cierto que así está catalogado en el reglamento, por lo cual... pena máxima bien pitada. Justa recompensa, por otro lado, a los intentos realizados, no precisamente excesivamente numerosos, pero si lo suficientes para provocar ese resultado... y más teniendo en cuenta que teníamos el factor barza de nuestro lado.
    Y así acabó un partido que a mí no me convenció, aunque si noté cierto atisbo de mejora que me hizo pensar, esta vez sí, que nuestra línea en el juego era ascendente.
    De todas formas muy contento no debía de estar, pues tras acabar el partido sólo me pregunté si este nivel de juego sería suficiente para ganar a un Barcelona que como los equipos pequeños, siempre se crece ante el Real Madrid... y me dediqué por completo a admirar los proyectos del nuevo Bernabéu que se avecina, particularmente tengo dos proyectos favoritos, muy favoritos, pero todos me gustan. Sólo queda esperar a ver la elección final... y el resultado en vivo.



    Postdata: Estoy cansado de los equipuchos que lo único que hacen es cambiar de campo en el saque inicial sólo para jod... Qué asco, de verdad!. Ah! y también de cargarme tarjetas de memoria y más cuando en ellas hay dos vídeos de dos goles (los penaltis) realizados por nuestro equipo. Lo siento.
 

    

2 comentarios:

  1. Mañana tenemos otra prueba buena, aunque el domingo hay que ganar sí o sí.

    Saludos desde La Escuadra de Mago

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